Blindémonos contra la publicidad electoral

El sábado 10 de enero iniciaron las precampañas electorales que concluirán el 18 de febrero, para que los partidos empiecen a seleccionar a los que serán sus  candidatos para las elecciones del próximo 7 de junio, para diputados federales, 300 de mayoría relativa y 200 de representación  proporcional;  teniendo en dicha etapa como tope de gastos  la cantidad de 224 mil 74 pesos 72 centavos, por candidato.Se transmitirán a través de los tiempos que por ley le corresponden al Estado, 60 promocionales de partidos al día en cada estación de radio y canal de televisión, de 6 de la mañana a  12 de la noche; transmitiéndose un promedio de 3.3 promocionales durante cada hora; y cuya precampaña no podrá durar más de 40 días.De lo que se advierte que durante un mes y diez días vamos a estar bombardeados día y noche por tanta basura publicitaria electoral.Empieza pues con estas precampañas electorales el “lavado de cerebro”, para que olvidemos todo lo malo del Estado, y volvamos a votar como “borregos”, como si no hubiera pasado nada, no obstante que ha pasado de todo lo que le perjudica a la sociedad; poniendo así el gobierno en práctica el pensamiento de Goebels, el agente publicitario de Adolfo Hitler, de que una “mentira repetida cien veces termina pareciendo verdad”.El gobierno y el sistema de México, le  tienen tomada la medida al pueblo;  sabe que es noble, gritón, criticón, olvidadizo  y que perdona con mucha facilidad todas las ofensas que le hacen  quienes detentan el poder político y económico y lo ejercen en perjuicio de la sociedad.Por eso el gobierno deja que el pueblo se desahogue de los agravios que le infiere, bloqueando carreteras, calles y aeropuertos,  tomando y quemando edificios públicos, invadiendo plazas y lugares públicos, manifestándose nacional e internacionalmente en sus contra, haciendo huelgas de hambre, paralizando instituciones de educación pública superior, como el Instituto Politécnico Nacional IPN, y en una palabra permite el gobierno que se desquicie el tránsito de personas y de vehículos y el tráfico aéreo en la capital de la República y en Acapulco, Gro.Sabe el gobierno que con todo lo anterior  el pueblo no lo va a derrocar, que son puras “llamaradas de petate”, y que no lo asustan con “el petate del muerto”; pero con lo que sí sabe que lo pueden tumbar es con las elecciones; pues es la forma en que la soberanía nacional, conforme a la Constitución, se ejerce para instituir el poder público para beneficio del pueblo,  mediante el voto de los ciudadanos.Por eso al gobierno le interesa que los ciudadanos acudan a votar; pues es la única forma de legitimarlo. Por eso lucha tanto en contra del abstencionismo, que es  una de las formas de protesta del pueblo que más teme; pues con él lo está deslegitimando.Por eso también los ciudadanos deben de valorar  su voto como una forma de gobernar; votando no por ningún partido porque todos son parte de la corrupción, sino por candidatos, de preferencia independientes, que no tengan más compromisos  que con la sociedad.Aunque todas las comparaciones son odiosas, sobre todo por quienes no les conviene; para blindarnos contra las campañas electorales debemos tener  presente desde ahorita hasta el próximo domingo 7 de  junio, los casos de Ayotzinapa, Tlatlaya,  la casa blanca mexicana, Ficrea, y los que se sigan acumulando, que indignan a la sociedad, y los comparemos con lo que acaba de ocurrir en París,  Francia, en donde por  el acto de terrorismo de  desequilibrados mentales al semanario “Charlie Hebdo”, que causó la muerte  de 12 personas hace unos días,  el Presidente de ese país Francois Hollande, inmediatamente se presentó en el lugar de los hechos para dar instrucciones a la policía para dar con el paradero de los autores de ese condenable atentado.Peña, tardó semanas en ir a Iguala, Guerrero, sólo para dar el demagógico pésame por los estudiantes y deportistas asesinados y “lamentar profundamente” la desaparición de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, y hasta la fecha no ha hecho justicia en ese caso, como en muchos otros.En París, en 48 horas dieron con el paradero de los asesinos de los periodistas, y se hizo justicia, conforme al comportamiento de los mismos; ejecutándolos en el lugar donde se refugiaron, para evitar que siguieran matando rehenes. 


rangut@hotmail.com