Un Ayuntamiento sin temor a Dios

PERO la burla no paró allí,  sino que el ayuntamiento además prometió solemnemente transparentar el fabuloso descuento del sueldo de dicho funcionario


Lo que acaba de hacer el Ayuntamiento de Torreón,  en esta última semana, no tiene perdón de dios, y cuando invocamos este nombre no lo hacemos en el sentido religioso, sino como la  inteligencia, la razón, la naturaleza, la historia, y todo lo superior a nosotros; pues resulta que burlándose de la resolución de la Auditoria Superior de Hacienda del Gobierno del Estado, de destituir a Pablo Chávez Rossique, como Tesorero Municipal de Torreón, por haber incumplido con sus obligaciones de rendir sus informes financieros, en tiempo y forma; el cabildo sólo le impuso una suspensión de cinco días, sin goce de sueldo.
Pero la burla  no paró  allí,  sino que el ayuntamiento además prometió solemnemente transparentar el fabuloso descuento del sueldo de dicho funcionario, por esos cinco días de suspensión, y que asciende a la estratosférica  suma de un poco más de 8 mil pesos; cuando lo que la ciudadanía desea que haga  es que transparente  el destino que dio a  los cientos de millones de pesos de la deuda pública que dejará a la entrante administración; y que la ciudadanía no ve reflejados en obras y servicios públicos municipales  en la ciudad; en la que sólo ve un total desorden y un colosal  desastre en todos los rubros de la administración y del gobierno.
La otra pifia de la semana que cometió el ayuntamiento es dizque no se enteró que le embargaron una de sus cuentas que tiene en Banco Santander, en cumplimiento de un laudo condenatorio  (sentencia laboral), dictado en su contra  por despido injustificado de trabajadores municipales, por   el Tribunal de Conciliación y Arbitraje del Poder Judicial del Estado de Coahuila de Zaragoza, de Saltillo, y cuya ejecución mediante exhorto lo llevó a cabo la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de Torreón; después de un juicio laboral que duró varios años; que pudo haber sido reclamado en amparo;  y de  todo  lo cual hay serias dudas.
En efecto, es demasiada casualidad que ni uno solo de las docenas de abogados internos y externos que tiene el ayuntamiento, se haya enterado a tiempo del laudo y de su  inminente ejecución; para en lugar de los millones de la condena, haber llegado antes a una negociación  que le ahorrara el máximo desembolso al municipio; por lo que aumentan las sospechas de que esos malos abogados entraron  en componendas con los defensores de los trabajadores municipales despedidos, para que les compartieran las pingües ganancias; sobre todo por estar ya por finalizar el  “año de Hidalgo”.
Esa pifia del embargo a su vez ocasionó –como  el efecto dominó-  otra pifia más del ayuntamiento; pues resulta que de la cuenta embargada  iba a pagar el aguinaldo, la prima vacacional, la primera quincena de diciembre,  a los alrededor de 900 empleados municipales sindicalizados, el pasado viernes 13 –ya que inclusive ese día iban a tener su posada-; lo cual no fue posible hacerlo en horas de la mañana y el mediodía,  por estar congelada;  y no fue  sino hasta ya muy tarde,  para cerrar el banco, cuando les hicieron el pago.
Para que el ayuntamiento atendiera al sindicato, que desde temprana hora le pedía resolviera el problema de la falta de liquidez para el pago de las prestaciones laborales de sus agremiados, los empleados municipales tuvieron que suspender sus labores –con las consiguientes molestias del pobre público-, tomar el Edificio de la Presidencia Municipal,  bloquear las calles aledañas, y protestar airadamente en contra de la grave irresponsabilidad del ayuntamiento.
¿A qué se debe ese desbarajuste del Ayuntamiento?, a la prepotencia de sus regidores y síndico, que ven no solamente a los trabajadores que hacen posible el funcionamiento de la administración, como “dios a las liebres: chiquitas y orejonas”; a que desprecian olímpicamente a la ciudadanía; a que se sienten los dueños y señores del poder municipal, y a que están solapados por el gobernador, que los consiente y les tolera todos sus abusos y sus arbitrariedades, a cambio de que le sigan rindiendo pleitesía.
Ojalá que el entrante Presidente Municipal, Miguel Ángel Riquelme Solís,  no vaya a hacer absolutamente nada de todo lo mucho malo que hizo este ayuntamiento saliente; pero sin que cometa otros errores;  lo cual puede lograr con una fórmula muy sencilla: que su gobierno sea de leyes, su administración pública sea de derecho, y sus regidores,  síndicos y todos sus colaboradores sean hombres bien nacidos y mejor portados, que no hagan absolutamente nada que no esté permitido por la Constitución.
Pues así como hay un Estado de Derecho, así también debe haber un municipio de derecho.


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