Cambio de frecuencia

Los privilegios de Radio Ibero

La emisora de la Universidad Iberoamericana (Ibero Radio FM, 90.9 Mhz en la Ciudad de México) ya transmite en HD. Todavía no tiene “multiprogramación” (uso de los canales HD2 y HD3), pero su señal ya se escucha en FM analógica y simultáneamente en el canal HD1, digital. Un gran paso en la evolución de esta muy buena radio college que en el curso de una década pasó de la marginalidad a la vanguardia tecnológica. Ni siquiera grupos como Televisa Radio, Acir o MVS han entrado a la transmisión digital.

Servicio social

Ojalá que todas las emisoras consideradas por la nueva ley de telecomunicaciones en la categoría de “concesiones de servicio social” (comunitarias, indígenas y operadas por universidades privadas) puedan tener algún día los privilegios que desde el gobierno se le han otorgado a la emisora de la Universidad Iberoamericana (UIA) y que ésta, por supuesto, ha aprovechado (sería tonto que no lo hiciera).       

En julio de 1991, la UIA recibió el permiso para transmitir en la frecuencia 90.9 de FM en el DF con una potencia de 100 watts, suficiente en ese momento para cubrir el campus de Santa Fe, donde se ubica, y algunas zonas aledañas. Comenzó a transmitir en mayo de 1992 como laboratorio para las clases de producción radiofónica en la carrera de comunicación.

El peso de Fox

En diciembre de 2000, Vicente Fox asumió la Presidencia de la República. El político guanajuatense estudió Administración de Empresas en la Ibero, licenciatura de la que egresó en 1964, pero se tituló hasta marzo de 1999 cuando era “precandidato” del PAN.

En septiembre de 2001, la SCT autorizó a Ibero Radio un aumento en su  potencia a 3 mil watts. Lo había solicitado desde cinco años antes, pero fue hasta que uno de sus egresados llegó a la Presidencia que se lo concedieron. En mayo de 2002, la estación inició pruebas técnicas para transmitir con su nueva potencia y el 7 de marzo de 2003 fue “relanzada” al  aire con una ceremonia a la que acudió Vicente Fox. Desde entonces cubre toda la Ciudad de México.

Clase D

¿Cuáles son los privilegios que Ibero 90.9 ha recibido y que no han tenido otras emisoras universitarias?

Sin considerar a Radio UNAM —cuya historia se cuece aparte—, las emisoras universitarias que operan en el DF no tienen una potencia —y por lo tanto una cobertura— similar a la de Ibero 90.9. El Politécnico en Radio, XHUPC FM, que transmite en los 95.7 Mhz desde 1987 sigue transmitiendo con 100 watts.

Radio UAM, emisora de la Universidad Autónoma Metropolitana (94.1 de FM), que transmite desde marzo de 2011, no solo tiene autorizada una potencia ínfima (¡apenas 20 watts!), sino una peculiaridad técnica que parece injustificable. El gobierno decidió que difundiera con cinco transmisores de baja potencia ubicados, cada uno, en los diferentes campus de la UAM. ¿Por qué no se autorizó un solo transmisor con una potencia adecuada que permitiera a la UAM cubrir toda la ciudad? La UAM hizo esa petición, pero no se la concedieron.

Radio UAM es, de acuerdo a la norma técnica mexicana, una estación clase D: 20 watts de potencia como máximo y altura de antena de 30 metros.

Peculiar “igualdad”

Otro ejemplo: a la Universidad Anáhuac no le fue otorgada una frecuencia de FM, sino una de AM en los 1670 Khz, ubicación que corresponde a la “ampliación de la banda de AM” que la Unión Internacional de Telecomunicaciones decretó en el primer lustro de los 90 del siglo pasado y donde existe una recepción deficiente (la banda de AM, originalmente de 535 a 1605 Khz, se prolongó a 1705). Actualmente a casi nadie le interesa tener una emisora en tal segmento de AM.

Con la entrada en vigor de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, Ibero 90.9, al igual que todas las radiodifusoras operadas por universidades públicas, dejará de ser permisionada y pasará a la condición  de concesiónpara uso social, categoría a la cual pertenecerán también las emisoras comunitarias e indígenas. Compartirá con ellas la definición legal, pero solo eso.

Trato desigual

Y tampoco compartirá el trato discriminatorio que la nueva ley da a las emisoras de universidades públicas, a las que decidió “amarrar” económicamente: “Las instituciones de educación superior de carácter público, que a la fecha de entrada en vigor del presente Decreto, cuenten con medios de radiodifusión…, no recibirán presupuesto adicional para ese objeto” (artículo Cuadragésimo primero transitorio). Si no hay recursos, el desarrollo se detiene. Claro, de ese trato discriminatorio no tiene la culpa Ibero 90.9.

En una década, Ibero Radio pasó de ser estación clase D hasta llegar a clase A: 3 mil watts de potencia y antena de 100 metros. La pregunta es por qué en algunos casos se permite esa evolución y en otros se inhibe, incluso legalmente.