Cambio de frecuencia

'Panama Papers', Aristegui, Televisa y Azteca

Difícilmente el escándalo mediático mundial provocado por la revelación hecha el domingo a propósito de la creación, a través de la firma panameña Mossack Fonseca, de compañías offshore por parte de empresarios y políticos de diversos países, tendrá en México consecuencias similares a las que generó, por ejemplo, en Islandia, donde el primer ministro Sigmundur Gunnlaugsson, incluido en la lista, renunció al cargo, o las que podría tener en Argentina o Rusia cuyos presidentes, Mauricio Macri y Vladimir Putin, respectivamente, figuran entre el grupo de 100 líderes que habrían adquirido ese tipo de empresas en paraísos fiscales.

LARGA INVESTIGACIÓN

Entre los mexicanos involucrados no hay gobernantes y la mayoría de los empresarios mencionados tiene experiencia en el manejo de escándalos relacionados con sus actividades económicas, por lo que el Panama Papers podría ser, para ellos, "uno más".

Según el director del Sistema de Administración Tributaria (SAT), Aristóteles Núñez, "se investigará" si los mexicanos incluidos en la lista adquirieron las offshore en el Caribe para evadir impuestos en México, o bien si las utilizaron "como protección de sus activos o medida de confidencialidad" en cuyo caso no habrían incurrido en delito. Ayer, entrevistado por Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, Núñez aseguró que la investigación podría durar dos meses y después tendrían que realizarse auditorías que tardarían de 12 a 24 meses. Para entonces, quizá, pocos se acuerden del caso.

ENTORNO MEDIÁTICO

Es interesante la manera en que el contenido de los Panama Papers se distribuyó simultáneamente en 100 países mediante una red encabezada por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung e integrada por un centenar de medios adscritos al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su sigla en inglés).

En el caso de México, la revelación —que coincidió con la llegada de abril, mes en que los causantes cautivos hacemos la declaración anual de impuestos y por lo tanto generó molestia entre los contribuyentes— corrió a cargo del semanario Proceso y del portal Aristegui Noticias, lo cual provocó reacciones variadas en el entorno mediático.

ANIMADVERSIÓN Y FANS

La noticia, por su importancia, entró inevitablemente a la agenda: todos los medios tuvieron que incluirla en sus espacios, pero no todos aludieron a la fuente mexicana, varios prefirieron citar la internacional. Entre los consumidores de información hubo quienes se molestaron porque uno de los medios locales que difundieron la noticia fue el portal que encabeza Carmen Aristegui.

De nuevo la animadversión hacia ella y su equipo se hizo presente en redes sociales, columnas periodísticas y comentarios en sitios de internet para negarles cualquier mérito periodístico en la develación de este caso. En contrapartida, los fans de Aristegui volvieron a exaltarla como "la única periodista que lucha contra el poder"

PARAÍSOS FISCALES

También fue interesante la manera en que las dos televisoras mencionadas en los Panama Papers reaccionaron. Televisa, cuyo vicepresidente Alonso de Angoitia fue mencionado como propietario de una offshore en Bahamas, se deslindó rápido, declaró que el caso "no es relevante para la empresa" y decidió que De Angoitia se defendiera solo. El mensaje fue claro: como empresa Televisa no está involucrada y quien va a dar la cara es Alonso de Angoitia. ¿Tendrá este ejecutivo, considerado el estratega financiero de Televisa, consecuencias adversas dentro de su empresa? Se verá en el futuro.

En contraste con Televisa —cuyo presidente Emilio Azcárraga Jean no ha sido mencionado en los Panama Papers—, Ricardo Salinas Pliego, dueño de Tv Azteca, sí está en la lista de mexicanos que dirigieron recursos a paraísos fiscales; en su caso la compra de una empresa en Islas Vírgenes con el objetivo de adquirir obras de arte e involucrarse en el negocio de las subastas internacionales de ese tipo de bienes. El Grupo Salinas no ha emitido comunicados, aunque sí respondió a requerimientos de información realizados por medios específicos, siempre con una postura escueta: "Se trata de operaciones legales".

¿NUEVAS REVELACIONES?

Salinas Pliego, cabe recordarlo, tiene experiencia en el manejo de escándalos relacionados con empresas offshore, por ejemplo Silverstar, en Panamá, usada en asociación con Raúl Salinas de Gortari para financiar la compra de Tv Azteca en 1993; o Codisco, en 2003, una offshore creada en EU para realizar la "recompra" de la deuda de Unefon, que le costó una sanción por parte de la Comisión de Valores de ese país.

Veremos si el tema se mantiene en la agenda con nuevas revelaciones o si se va diluyendo; o si, dentro de 24 meses, cuando se supone que el SAT concluirá sus investigaciones y auditorias, resurge como parte de la coyuntura electoral y de final de sexenio.