Cambio de frecuencia

No compre televisores analógicos

Luego de cuatro años de “análisis” sobre la conveniencia de ya no permitir la venta de televisores analógicos en México, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el lunes pasado, el decreto mediante el cual se prohíbe en el país la comercialización de ese tipo de aparatos. El decreto, fechado el 10 de septiembre de 2013, pero publicado hasta el 14 de octubre de este año, fue firmado por los secretarios de Economía, Comunicaciones y Transportes y por el presidente de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).

LARGA HISTORIA

La historia de este decreto se remonta a diciembre de 2009 cuando el entonces presidente de la Cofetel, Héctor Osuna, pidió al ex secretario de Economía Bruno Ferrari que publicara una nueva norma oficial relativa a la producción y venta de aparatos televisores “con el fin de inhibir la venta de aparatos analógicos y acelerar la transición a la tv digital”. Eran los días en que Felipe Calderón iniciaba su intento de “adelantar” la fecha del apagón analógico, de 2021 a 2015.

Sin embargo, Bruno Ferrari tardó un año en referirse al asunto. El 14 de octubre de 2010 anunció, sin precisar fecha, que la Secretaría de Economía publicaría “en breve una norma técnica para que, a partir del próximo año, las tiendas de aparatos electrónicos solo puedan vender televisores con recepción digital.” No lo hizo en 2010 ni en los dos años siguientes.

AÑOS PERDIDOS

Aparentemente por presiones de la poderosa industria electrónica que veía con animadversión una norma técnica que le impidiera vender su stock de televisores analógicos, la publicación se fue aplazando. La Secretaría de Economía solo publicó en el DOF, el 18 de octubre de 2010, una tímida modificación a la (NOM-024-SCFI-1998), con el fin de que, a partir del 17 de diciembre de ese año, se hiciera obligatorio colocar en los empaques de televisores digitales vendidos en México etiquetas con la leyenda “este aparato sintoniza transmisiones de televisión digital conforme al estándar A/53 del Advenced Televisión Systems Comitee, Inc (ATSC)”.

Sin embargo, esa medida no prohibía la venta de televisores analógicos en México, de manera que los aparatos de ese tipo seguían produciéndose y comercializándose por miles.

EXPORTACIÓN Y CONSUMO

La resistencia de la industria electrónica a aceptar esa prohibición puede entenderse con estos datos: en 2009, México era uno de los principales productores de televisores digitales en el mundo, pero su consumo de este tipo de tecnología era incipiente; la industria electrónica en México, dominada por grandes transnacionales, producía principalmente para la exportación; según la Secretaría de Economía, ese año se fabricaron en México 29.6 millones de televisores, de los cuales 26.9 millones fueron de tecnología digital y 2.7 millones analógicos; sin embargo, del total de 29.6 millones, el consumo nacional fue de solo 3.6 millones, el resto se exportó.

En lo que se refiere al consumo de receptores digitales, de los 26.9 millones de equipos con esa sintonía fabricados en 2009, solamente 1.2 millones fueron para el mercado mexicano. Es decir: el consumo de receptores analógicos nuevos era superior al de aparatos digitales en 2.4 millones de unidades.

SIN FUTURO

El 5 de julio de 2013, las secretarías de Comunicaciones y de Economía y la Comisión Federal de Telecomunicaciones publicaron en el DOF el proyecto de nueva norma oficial mexicana (NOM-192-SCFI/SCTI-2013) relativo a la venta de aparatos de televisión y decodificadores en México, y fue hasta el pasado 14 de octubre que se publicó la norma definitiva cuyo párrafo fundamental establece que todos los televisores destinados para venderse al público deben contar con la capacidad de recibir, sintonizar y reproducir, cuando menos, las señales que se transmitan con el estándar A/53 del ATSC.

Pero hay una concesión a los fabricantes y vendedores de televisores analógicos. El decreto indica en sus artículos transitorios que la nueva norma entrará en vigor a los 60 días naturales de su publicación en el DOF (es decir el 14 de diciembre de 2013), pero “durante los primeros 30 días a partir de la entrada en vigor de la presente (…) los televisores que no cuenten con capacidad, por sí mismos, para recibir, sintonizar o reproducir cuando menos señales de HDTV (High Definition Television) y SDTV (Standard Definition Television) y se encuentren inventariados podrán ser comercializados. Una vez finalizado este periodo, los televisores que no cuenten con la capacidad referida no se podrán comercializar”. O sea que se podrán vender todavía durante 90 días.

Si usted planea comprar una televisión en este último trimestre del año y en una tienda encuentra grandes “baratas” de televisores analógicos absténgase de adquirirlos por muy baratos que estén. No tienen futuro.