Cambio de frecuencia

2.5 GHz, la banda conflictiva

La historia de la banda 2.5 GHZ ha sido conflictiva en México. Originalmente fue concesionada en su mayor parte a la empresa que hoy conocemos como MVS, propiedad de la familia Vargas, para prestar los servicios de radio y televisión restringidas. Luego se convirtió en objeto de deseo para el gobierno mexicano cuando fue identificada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) como susceptible de albergar servicios de banda ancha. Ahora es nuevamente motivo de discusión ante el anuncio hecho por América Móvil de que “adquirirá indirectamente (…) 60 MHz de espectro radioeléctrico de los que Grupo MVS es titular” para incrementar su oferta de servicios de “cuarta generación” o 4G.

4G

Cuando en la década pasada MVS vio rebasado tecnológicamente su negocio de televisión restringida (Multivisión), alojado en la banda 2.5, buscó nuevas opciones para explotarla. Tenía en sus manos un tesoro; sin embargo, la vigencia de sus concesiones estaba próxima a fenecer. Por ello inició en 2003 el proceso para renovarlas y simultáneamente diseñó proyectos para esa banda.

En abril de 2011 anunció uno llamado “Banda ancha para todos”, mediante el cual pretendía llevar servicios de internet a diversos lugares del país con una inversión de mil millones de dólares en alianza con cuatro socios comerciales; sin embargo, el proyecto no prosperó: el gobierno de Felipe Calderón determinó que no renovaría las concesiones de MVS y que, además, “rescataría” la banda 2.5 GHz. En el círculo gubernamental ya se hacían planes para obtener recursos mediante la “licitación” de ese segmento declarado en 2007 por la UIT susceptible de albergar servicios de 4G.

60 MHZ     

En agosto de 2012, MVS reaccionó violentamente cuando el gobierno de Calderón anunció que no renovaría sus concesiones: Joaquín Vargas Guajardo, su presidente, dio a conocer que había sufrido presiones por parte de funcionarios gubernamentales para condicionarle el refrendo, lo que derivó en escándalo político.

En 2013, Enrique Peña Nieto negoció con MVS: le refrendaría 60 MHz en la banda de 2.5 GHz —no los 190 MHz que tenía la empresa— con la condición de que comenzara a operar en ella servicios móviles de 4G antes del 31 de diciembre de 2016 (el gobierno se quedó con los 130 MHz restantes para licitarlos).

Alquiler de espectro

Evidentemente MVS no pudo cumplir con ese compromiso, de ahí el acuerdo con América Móvil para que esta empresa, a través de su filial Telcel, adquiera “indirectamente” los 60 MHz que aún tiene MVS en la mencionada banda.

El uso del término “indirectamente” sugiere que el acuerdo no implica “cesión de derechos” sino “arrendamiento de espectro radioeléctrico”; es decir, MVS seguiría como titular de la concesión, pero Telcel explotaría las frecuencias mediante el pago de dinero. El acuerdo América Móvil-MVS tendría como fundamento legal el artículo 104 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión y los Lineamientos generales sobre la autorización de arrendamiento de espectro radioeléctrico, publicados por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) en marzo de este año, donde se establece la figura de “mercado secundario”.

Mercado secundario

“El objetivo del mercado secundario de espectro radioeléctrico —dice el documento de linemientos— es proveer de flexibilidad, agilidad y dinamismo a la gestión del espectro radioeléctrico, a través del uso de espectro adjudicado que permanezca ocioso o subutilizado, para permitir que terceros puedan utilizarlo con el fin de satisfacer la demanda de usuarios y lograr con ello el uso eficiente del espectro”. MVS tiene 60 MHZ “ociosos” en la banda 2.5 GHZ. Pero aquí viene lo importante: “Asimismo, es una alternativa que permite a los interesados acceder al espectro radioeléctrico, sin depender necesariamente de que el Estado lleve a cabo un proceso de licitación para su asignación, lo cual permite disminuir una de las principales barreras de entrada para nuevos competidores, al facilitar el acceso a un insumo esencial. De esta forma, se busca fomentar la competencia…”. ¿América Móvil es “nuevo competidor” y su acceso a la banda 2.5 GHz fomentaría la competencia? El Ifetel tendrá que determinarlo. El artículo 104 de la ley le exige garantizar que en los arrendamientos de espectro “no se generen fenómenos de concentración, acaparamiento o propiedad cruzada”.