Cambio de frecuencia

Habrá 'apagón'; no cedió Peña Nieto

Hace unas semanas pregunté en este espacio si Enrique Peña Nieto cedería ante las presiones empresariales y políticas que buscan posponer el apagón analógico, si saldría derrotado en esa medición de fuerzas ("Disputa por el apagón: ¿cederá EPN?", 22/10/2015). Todo indica que no: en los últimos días, las dos dependencias del Ejecutivo involucradas en el apagón —SCT y Sedesol— se mostraron tajantes en su intención de realizarlo este 31 de diciembre, y el martes pasado la bancada del PRI en el Senado —que obviamente no toma decisiones a contrapelo del Ejecutivo— se manifestó en el mismo sentido. Por lo tanto, el apagón va.

POR LA PRÓRROGA

Recordemos que el 19 de octubre, la CIRT dio a conocer en conferencia de prensa datos de la empresa Nielsen-Ibope según los cuales 645 mil habitantes de Monterrey se quedaron sin ver televisión luego del apagón en esa ciudad realizado el 29 de septiembre. La empresa hizo también la siguiente proyección: si en esa fecha se hubieran apagado las transmisiones analógicas en otras 24 ciudades, entre ellas el DF y Guadalajara, el número de personas afectadas habría sido de 7.5 millones. En consecuencia, si el reparto de televisores digitales por parte del gobierno no concluyera antes del 31 de diciembre, el panorama podría complicarse. De ello se desprendió una sugerencia: posponer el apagón.

El 20 de octubre, entrevistado por Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, Emilio Azcárraga Jean se manifestó a favor de la prórroga: "Creo que podemos hablar de dejar (que siga) la transmisión analógica por un tiempo (...) en el caso de Televisa —no sé en el de los otros medios— estaríamos de acuerdo".

REFORMA CONSTITUCIONAL

Por su parte, la Red de Radiodifusoras y Televisoras y Educativas y Culturales de México publicó también el 20 de octubre un desplegado de prensa en donde pidió que se permitiera a sus agremiados seguir transmitiendo señales analógicas "hasta finales del 2016".

Casi de inmediato, dos senadores, Javier Lozano, del PAN, y Miguel Barbosa, del PRD, presentaron iniciativas para reformar la Constitución y posponer el apagón; recordemos que el 31 de diciembre de 2015 quedó establecida como fecha para finalizar las transmisiones analógicas en el artículo quinto transitorio del Decreto de modificaciones constitucionales (DOF, 11/06/2013) que dio lugar a la reforma en telecomunicaciones, por lo que cambiarla requeriría aprobación de dos terceras partes del Congreso federal y la mayoría de los estatales.

PAN, PRD, PRI

El panista Lozano propuso en su iniciativa posponer el apagón un año, pero, además, restablecer las señales analógicas en las ciudades donde ya se concretó el apagón; es decir, un absurdo "volver a empezar". La del perredista Barbosa (presentada por su correligionario Zoé Robledo) planteó una prórroga de seis meses. El PRI prefirió en ese momento no fijar postura; su líder en el senado, Emilio Gamboa Patrón, fiel a su estilo colmilludo, dijo que el tema sería "analizado" (seguramente en espera de la postura gubernamental).

Tras el posicionamiento de Televisa y las iniciativas de Lozano y Barbosa, la SCT titubeó: Gerardo Ruiz Esparza declaró el 22 de octubre que esa dependencia acataría, si se diera, "la decisión del Congreso de aplazar el apagón; sin embargo, una semana después, la subsecretaria Mónica Aspe descartó la prórroga: "Se cumplirá con lo que marca la Constitución", dijo.

IFETEL Y SEDESOL

El Ifetel se mantuvo en la postura de no prorrogar el apagón. El 28 de octubre cuestionó la iniciativa de Javier Lozano y le preguntó por qué, como legislador, votó en 2013 a favor de que el apagón fuera el último día de 2015 y ahora quiere retrasarlo. El 6 de noviembre, el regulador anunció un nuevo apagón: 11 de diciembre en Baja California, Coahuila, Guanajuato, Querétaro y Sonora.

Antier, el titular de la Sedesol, José Antonio Meade, sostuvo que no habrá prórroga: "De los 9.7 millones de televisores digitales que el gobierno debe entregar, ya se distribuyeron 6.9 millones", aseguró. Y por fin el PRI terminó de "analizar": "Emilio Gamboa Patrón cerró toda posibilidad de modificar la Constitución para retrasar el apagón" (véase la nota de Angélica Mercado publicada antier en este diario, p.42).

COSTO POLÍTICO

Los costos político y de imagen para el gobierno de Peña Nieto si hubiera accedido a retrasar el apagón habrían sido altos: "Debilidad ante presiones internas" y una imagen de incapacidad para desarrollar proyectos en materia de radiodifusión y telecomunicaciones, actividades que los medios internacionales siguen con atención. Ahora deberá prepararse para enfrentar el costo que el apagón tendría para su administración si antes de la fiesta de año nuevo la cobertura de tv digital no ha llegado a 90 por ciento de los pobladores, proporción que la práctica internacional recomienda para concluir las transmisiones analógicas.