Cambio de frecuencia

Tv abierta: candidatos

Con casi una hora de retraso —el plazo fijado era el 15 de abril—, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) dio a conocer ayer a las 0:45 horas el “valor mínimo” que deberán pagar los aspirantes a obtener las dos nuevas cadenas de televisión digital: 830 millones de pesos (62 millones de dólares) por cada una. A partir de ese mínimo los interesados deberán realizar sus ofertas. Podrán optar por una o por las dos cadenas y estarán obligados a depositar, “como garantía de seriedad”, la mitad de ese importe: 415 millones de pesos.

Una o dos

La pregunta es quiénes se lanzarán en pos de las cadenas considerando que, de entrada, deberán ganar una licitación que exigirá una inversión superior a los 62 millones de dólares y luego tendrán que erogar, según el comisionado del Ifetel, Fernando Borjón, un mínimo de 350 millones de dólares por cadena para iniciar la operación y 20 millones de dólares mensuales para producir o comprar contenidos.

No se sabe a cuánto podrían llegar las ofertas de los participantes en la licitación de las cadenas, pero si se suman las cantidades que deberán erogarse el primer año de operación, puede pensarse que quienes aspiren a ser los nuevos concesionarios de la televisión abierta tendrían que tener disponible, de entrada, un capital cercano a los mil millones de dólares. Y una cifra mayor si quieren tener las dos cadenas.

Baraja de nombres

¿Qué empresas en México tienen tal capacidad económica? Pocas, seguramente, pero además de la solidez financiera debe considerarse que los aspirantes necesitan estar ya ubicados en el ámbito de los medios y las telecomunicaciones. Como mencioné en una columna anterior (20/3/2014), la televisión abierta tiende a no ser ya el gran negocio que fue durante seis décadas; su futuro está dentro de la “sinergia plurimediática” generada por la convergencia digital. Por eso es previsible que quienes tomen parte en la licitación de las cadenas sean consorcios con proyectos muy claros para hacer “converger” a la tv abierta con otros medios y servicios de telecomunicaciones,

A principios de marzo empezaron a aparecer nombres de quienes estarían interesados en las nuevas cadenas. Se hablaba de Grupo Imagen, América Móvil, MVS Comunicaciones, Megacable, Grupo Pegaso, el periódico El Universal, Grupo Fórmula, Grupo Casa Saba y Grupo Radio Centro.

Confirmados

De esa lista solo dos aspirantes han expuesto públicamente su deseo de participar en la licitación: Manuel Arroyo y Grupo Radio Centro.

Arroyo es dueño del diario El Financiero y de la empresa de telecomunicaciones Comtelsat; en enero y febrero de este año se hizo entrevistar por las revistas Forbes México y Poder y Negocios —además de colocar en internet un video distribuido en redes sociales— para impulsar su “candidatura”. Por su parte Francisco Aguirre, presidente de Radio Centro,  habría declarado el martes por la noche que “sí participará en la licitación” (Reforma, 16/4/2014).  

Radio Centro es uno de los principales grupos radiofónicos del país desde la década de los 50 del siglo pasado y concesionario original del Canal 13. En 1993 se alió con Ricardo Salinas Pliego para comprar Tv Azteca, pero se retiró de esa sociedad poco antes de la subasta. Arroyo es un neoempresario en telecomunicaciones que podría ir a la licitación aliado con la agencia financiera Bloomberg, fundada por el ex alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, que tiene canales de paga en Estados Unidos, Europa y Asia.

Fuertes aspirantes

A la lista inicial, aparecida en marzo, se han añadido algunos nombres y han desparecido otros. El martes, Ciro Gómez Leyva publicó una lista de “cinco fuertes aspirantes” que, además de Manuel Arroyo, contiene a “Alejandro Burillo (personaje de la televisión en los años 80 y 90); Grupo Imagen Multimedia (Cadena 3, Imagen Radio, Excélsior); Grupo Mac Multimedia (dirigido por Anuar y Luis Maccise, a la cabeza de un grupo de inversionistas en medios, entre ellos Grupo Prisa); MVS Comunicaciones (Dish, MVS Radio, Canal 52, con el respaldo de Grupo Carso)”.

Se trata, en todos los casos, de empresas ligadas a las telecomunicaciones y los medios, aunque sorprende la presencia en esta lista, y en las anteriores del Grupo Pegaso, de Alejandro Burillo, del cual cabe preguntarse si tiene la fuerza económica para participar en una licitación millonaria en dólares. Pegaso tiene desde 2007, a través de Apolo Comunicaciones, una concesión para televisión restringida vía satélite que aún no logra poner en operación por falta de recursos. Y ha tenido otros reveses económicos, el más reciente la caída del Atlante a la “liga de ascenso” por ausencia de inversión. 

Un dato anecdótico: en 1993, Ricardo Salinas Pliego y sus socios pagaron 645 millones de dólares por los activos del 7 y el 13, no por las concesiones. ¿Cuánto se pagará en 2015 por obtener las concesiones de dos cadenas?