Cambio de frecuencia

Tv Azteca, “multipropiedad” violada

Continúa el reacomodo de las televisoras mexicanas en el negocio del futbol. El lunes de esta semana Tv Azteca, dueña del equipo Morelia, compró al histórico Atlas de Guadalajara en desacato a los estatutos de la FIFA, cuyo artículo 18 exige a las federaciones afiliadas a ese organismo mundial —entre ellas la Federación Mexicana de Futbol— garantizar que “ninguna persona física o jurídica (compañías y sus filiales incluidas) controle más de un club…”.    

La compra viola también el acuerdo firmado por los dueños de la Liga MX en México, quienes el 20 de mayo de 2013 acordaron por unanimidad prohibir la “multipropiedad” (http://www.youtube.com/watch?v=Dsl6dmXaS54).

Cuatro razones

Aunque no es tan añeja como la de Televisa, la presencia de Azteca en el negocio del futbol suma casi dos décadas. Se inició en 1995 con la compra del equipo Veracruz, entonces propiedad del gobierno estatal encabezado por Patricio Chirinos Calero. La operación fue curiosa: sumó 19 millones 500 mil “nuevos pesos”, de los cuales la televisora pagó 10 millones y liquidó los restantes 9 millones 500 mil “en especie”, mediante un acuerdo con Chirinos. Según el trato, durante los siguientes 10 años el gobierno veracruzano tendría a su disposición en los partidos de los tiburones rojos un minuto de tiempo en la transmisión televisiva local para difundir mensajes a la población.

Moisés Saba, en ese momento vicepresidente de Tv Azteca, explicó así la decisión de involucrarse en el negocio futbolero: “Decidimos ingresar a este negocio por cuatro razones: el deseo de estar involucrados en el entretenimiento más importante que tiene México, el hacer campeón a este equipo (...) el poder tener una silla en la Federación Mexicana de Futbol, a efecto de poder enterarnos realmente de cómo se manejan las cosas y, en su caso, exigir una mayor transparencia, y finalmente, el que en el mediano plazo se signifique como negocio”.

Gobierno al rescate

En junio de 1997 Tv Azteca vendió la franquicia a la Promotora Deportiva y de Espectáculos Veracruz, S.A. de C.V., representada por los señores Eduardo Kurián, Guillermo Limón y Eduardo Césarman; sin embargo, los derechos de transmisión por tv, la publicidad estática y la venta de alimentos, bebidas y objetos en el interior del estadio, así como las “cartas” de los jugadores, continuaron en poder de la televisora. En septiembre de ese año, Azteca decidió “recuperar” el equipo porque, según Moisés Saba, los nuevos dueños “le habían fallado”.

En 1998, el Veracruz descendió a la Primera A (equivalente a una segunda división). En 1999, Tv Azteca, ya sin la presencia de Moisés Saba, quien salió de la empresa a finales de 1997, decidió deshacerse del Veracruz. Para impedir la desaparición del equipo el gobierno del estado, encabezado por Miguel Alemán Velasco, se hizo cargo de los tiburones.

Cambalache con Burillo

En 1996, un año después de adquirir el Veracruz, Tv Azteca compró al Morelia, equipo al que en 1999 quitó el tradicional sobrenombre de Ates y rebautizó con el de Monarcas.

En la primera década del siglo XXI, Tv Azteca probó suerte en la Primera A con el equipo Venados de Mérida. En diciembre de 2010, en un trueque con Alejandro Burillo, Azteca se quedó con la sede de Neza, donde jugaba el Atlante UTN, también de primera “A”. Con el cambalache Burillo pasó a ser dueño del Mérida, mientras que Azteca creó el Neza F.C. La intención de Ricardo Salinas Pliego era formar un cuadro fuerte que lograra el ascenso a la Liga MX sin necesidad de gastar millones en la adquisición de una franquicia. Estuvo a punto de lograrlo: en mayo de 2013 el Neza llegó a la final del torneo de Primera A, pero fue derrotado por La Piedad. En consecuencia, Azteca vendió el equipo.

Slim y Azcárraga

En mayo de 2010, la empresa de Salinas Pliego, en alianza con la empresa Interticket, adquirió al Jaguares de Chiapas a un costo de 25 millones de dólares. Sin embargo, tres años después, en mayo de 2013, lo vendieron a Amado Yáñez, propietario del Querétaro, equipo que descendió a la Primera A. Yáñez desapareció al Jaguares, le puso el nombre de Querétaro y se lo llevó a esa ciudad para continuar teniendo ahí un equipo de la Liga MX.

Azteca se quedó con solo un equipo, pero el lunes compró al Atlas en 50 millones de dólares, es nuevamente “multipropietaria” en desacato a los estatutos de la FIFA y al acuerdo firmado por los dueños de la Liga MX, incluido Salinas Pliego. Con ese antecedente Carlos Slim —con inversión en el Pachuca y el León— podrá exigir su “derecho” a invertir en más equipos o adquirir alguna franquicia en la mencionada liga. Y si el Necaxa logra regresar a la Liga MX —en estos días disputará la final de Primera A— Televisa, su propietaria, podrá exigir su “derecho” a no venderlo y ser otra vez “multipropietaria”, igual que Tv Azteca. 

Los dueños del futbol no respetan ni sus propias reglas.