Cambio de frecuencia

Teles digitales, regalo del gobierno

Con retraso, como ha ocurrido con varias decisiones del actual gobierno en el campo de la radiodifusión, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) publicó el martes en el Diario Oficial el “Programa de trabajo para la transición a la Televisión Digital Terrestre (TDT)”. La reforma en telecomunicaciones, publicada el 11 de junio de 2013, ordenó al Ejecutivo federal incluir en el Plan Nacional de Desarrollo ese programa; el mencionado plan se publicó el 20 de mayo de 2013 —antes, incluso, que la reforma— y es hasta hoy, un año después, que se da a conocer el programa.  

Hogares analógicos

Las cifras del diagnóstico no son alentadoras y para nadie sería sorpresa que el objetivo fundamental del programa —lograr que la transición quede concluida el 31 de diciembre de 2015— no se cumpla.

Según la SCT, 72 por ciento de la población ha oído hablar de la TDT, mientras que el 28 restante no sabe nada del asunto. De los 31.1 millones de hogares que hay en el país, 1.6 millones (5.2% del total) no tienen televisor; 2.8 millones (8.9%) cuentan con televisor digital y 11.4 millones (36.7%) están suscritos a algún sistema de tv pagada, por el cual tienen acceso a las señales digitales, incluso si solamente tienen aparatos analógicos, porque el equipo de recepción que les suministra la empresa funciona como convertidor de señales. El resto de los hogares, 15.3 millones (49.2%), tiene únicamente aparatos analógicos y depende de ellos para tener acceso a la tv.

La SCT se propone realizar campañas a través de los medios masivos con dos objetivos: 1) informar a quienes no saben nada de la TDT que existe esa  tecnología; 2) convencer a “los estratos socioeconómicos que cuenten con el poder adquisitivo suficiente” de que compren receptores digitales. “Será necesario —dice la SCT— promover temporadas de descuentos en equipos receptores durante el proceso de transición”. 

Miles de millones

En el caso de los mexicanos que no tienen dinero para adquirir receptores digitales, incluso si están en barata, la SCT desarrollará un programa para suministrarles esos aparatos. Será uno por hogar y para determinar cuáles deben recibirlos la SCT actuará en conjunto con la Sedesol, secretaría que cuenta con un padrón estimado en 12.6 millones de hogares que solo cuentan con televisión abierta analógica. 

Según el programa de la SCT un receptor digital de 22 pulgadas, el más barato que existe en el mercado nacional, cuesta 3 mil 741 pesos. Si son de ese tipo los aparatos que repartirá el gobierno, la cifra de dinero público destinada sería de 47 mil millones de pesos. Hay versiones según las cuales el gobierno repartiría televisores digitales a 13.8 millones de hogares. El gasto sería mucho mayor.

¿Ahorros millonarios?

La razón por la que el gobierno de Peña Nieto decidió entregar a los hogares pobres televisores digitales y no decodificadores, como lo hizo el de Felipe Calderón en el caso del apagón en Tijuana, es que, según la SCT, con eso se ahorrarían alrededor de 30 mil millones de pesos en los próximos 10 años: “Al cambiar su televisor analógico por un televisor digital, las familias tendrán ahorros económicos anuales del orden de mil 638 millones de pesos al año y el Gobierno federal dejará de erogar al año 3 mil 276 millones de pesos por concepto de subsidios. Considerando un horizonte de vida útil de un televisor (10 años), nos lleva a ahorros que ascienden a más de 30 mil millones de pesos”.

Y concluye: “En caso contrario, si el Gobierno Federal entregara decodificadores, se enfrentaría a un incremento anual en el consumo de energía de los televisores analógicos de 21 pulgadas… lo que traducido a términos monetarios por los 12.6 millones de beneficiarios del proceso de TDT, corresponde a un incremento de alrededor de $227 millones sobre el consumo actual ($dos mil 520 millones)… asimismo el Estado vería incrementado su gasto ($cinco mil 40 millones) por concepto de subsidios en $454 millones de pesos en la tarifa de energía eléctrica”.

¿A quién le constan esas cifras? ¿Cómo podría el gobierno demostrar que efectivamente la repartición de televisores digitales tendría tal beneficio?

Sedesol y elecciones

En Europa simplemente se fijó una fecha para el apagón analógico y se “notificó” de ella a los habitantes para que cambiaran sus aparatos. En Estados Unidos se “apoyó” a la población de menores recursos con vales para que adquirieran convertidores de señal analógica a digital. En México la palabra clave es “proteger” a los pobres: “La política del Gobierno federal se orienta en torno a proteger a los más necesitados para lograr que esta transición sea exitosa”, dice el programa.

La SCT coordinará la entrega de televisores a través de la Sedesol. Inevitablemente habrá quienes relacionen esa forma de transición a la TDT con las elecciones federales de 2015.