Cambio de frecuencia

PVEM: la "telebancada" cumple

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) presentó el 20 de mayo, ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, una iniciativa para reformar el artículo 41 de la Constitución con el fin de que la propaganda electoral ya no esté concentrada en los llamados “tiempos oficiales”, sino que los partidos políticos vuelvan a comprar tiempo en las estaciones comerciales de radio y televisión, esquema que representó un gran negocio para éstas en las campañas de 2000 y 2006. 

Misma sintonía 

La iniciativa del PVEM  (http://www.senado.gob.mx/index.php?ver=cp&mn=4&id=54940) está en la misma sintonía de la campaña que actualmente se desarrolla en varios medios electrónicos en contra de la legislación electoral vigente y contra el INE al que acusan de ser “el gran censor”. Con esta iniciativa el PVEM, cumple su papel de partido insignia de la telebancada, el grupo de legisladores que tiene ligas políticas y profesionales con la industria de la radiodifusión y actúa dentro del Congreso en correspondencia con ese vínculo. Una decena de esos legisladores llegó al Congreso postulada por el Verde.

Actualmente, como resultado de la reforma electoral de septiembre de 2007, el artículo 41 constitucional indica en su apartado A, inciso G: “Los partidos políticos y los candidatos en ningún momento podrán contratar o adquirir, por sí o por terceras personas, tiempos en cualquier modalidad de radio y televisión”.

Desequilibrio electoral

El PVEM quiere cambiar ese texto por el siguiente: “Los partidos políticos y los candidatos en cualquier momento podrán contratar o adquirir, por sí o por terceras personas y con cargo a sus respectivas fuentes de financiamiento, tiempos en cualquier modalidad de radio y televisión” (negritas en la iniciativa del Verde.   

Esto abriría nuevamente las puertas a los desequilibrios en las contiendas electorales; recordemos que los partidos cuentan con financiamiento público, proveniente de recursos fiscales, pero también con financiamiento privado, el cual puede estar constituido por aportaciones de los militantes —generalmente exiguas— de “simpatizantes” —que puede generar recursos cuantiosos si se sabe “pasar la charola” con las personas adecuadas—; autofinanciamiento —rifas, sorteos, etcétera—; y “rendimientos financieros, fondos y fideicomisos”. El Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) indica en su artículo 77 que el financiamiento público “prevalecerá sobre los otros tipos de financiamiento”.

Vuelta al pasado

El “modelo de comunicación política” que permite levantar dinero privado para la compra de tiempo en radio y televisión tiene el riesgo obvio de generar desequilibrios en las campañas electorales. Recordemos el caso Amigos de Fox. Y también implica la posibilidad de que recursos públicos, provenientes del financiamiento fiscal a los partidos, se dirijan a las arcas de empresas privadas, en este caso las de radio y televisión.

Por eso, la reforma electoral de 2007 prohibió a los partidos la compra de tiempo en radio y televisión y estableció que la administración del acceso de los partidos a esos medios estaría a cargo de la autoridad electoral. Eso molestó a los grandes empresarios de radio y televisión que perdieron un buen negocio: en la sesión del Consejo General del IFE celebrada el 22 de mayo de 2007, el entonces consejero presidente, Luis Carlos Ugalde, afirmó que durante las campañas electorales de 2006, “de los 2 mil 62 millones de pesos (gastados) en medios electrónicos, la televisión captó el 67.05 por ciento y la radio el 28.53 por ciento, mientras que la prensa escrita solo 4 por ciento”. 

¿Peña verde?

¿Tiene la iniciativa del PVEM posibilidad de ser aprobada? Sí, no solo está en sintonía con la postura que ha manifestado la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, sino con la expresada hace cuatro años por el entonces candidato del PRI (y del Verde) a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, quien el 20 de octubre de 2011, durante la 53 Semana de la Radio y la Televisión, manifestó su desacuerdo con la actual legislación electoral que, en su opinión, significó “la limitación a la libertad de expresión, mayor cerrazón sobre las campañas y a ustedes como empresarios de la industria de la radio y televisión, a final de cuentas, se les impuso una camisa de fuerza que les ha restringido y se ha convertido, la autoridad electoral, en una autoridad también reguladora de su industria… prácticamente, se les impuso una doble tributación: la que realizan pagando impuestos y la que hacen en especie al conceder tiempos para las campañas políticas”. Peña ofreció “una revisión” del marco electoral en caso de llegar a la Presidencia.

Veremos si la correlación de fuerzas y las alianzas que se establezcan en el Congreso de la Unión como resultado de las próximas elecciones hacen avanzar o frenan la iniciativa del PVEM.