Cambio de frecuencia

Nuevas cadenas, el 9 de marzo

El martes, Fernando Borjón, comisionado del Ifetel, hizo, en conferencia de prensa, declaraciones sobre la licitación de dos nuevas cadena de televisión abierta, uno de los temas incluidos en la reforma de telecomunicaciones que mayor expectativa ha causado.

Licitación a tiempo

Según Borjón, el Ifetel cumplirá puntualmente el plazo establecido en la mencionada reforma para publicar “las bases y convocatorias para licitar (…) al menos dos nuevas cadenas de televisión con cobertura nacional” y que se vence el 9 de marzo. A finales de esta semana, el organismo regulador dará a conocer las bases y las someterá a consulta pública.

Adelantó que la licitación no será simplemente una “subasta ascendente” en la que ganaría quien ofrezca más. Se infiere, por lo tanto, que habrá otros factores, además del económico, que se tomarán en consideración para otorgar las concesiones. Esos criterios deberán ser muy precisos y claramente justificados por el Ifetel so pena de que se le “acuse” de “intervenir en los contenidos y en la libertad de expresión” por quienes consideran que el poderío económico debiera ser el único factor para convertirse en operador de una cadena televisiva.

Socios estratégicos

El comisionado Borjón expuso que hasta el momento hay aproximadamente 10 empresas interesadas en la licitación, entre ellas algunas “firmas internacionales”, que son productoras de contenidos y podrían participar  “como socios estratégicos” de aquellos empresarios mexicanos que compitan por las concesiones.

Debe recordarse que la reforma en telecomunicaciones permite “inversión extranjera directa hasta un máximo del 49 por ciento en radiodifusión” (radio y televisión abiertas). Se percibe la posibilidad de que para competir por las concesiones se formen alianzas estratégicas entre empresarios mexicanos y extranjeros con el fin de sufragar el enorme gasto  que significa la operación de una cadena.

Inversión millonaria

Hace unas semanas, José Ignacio Peralta, subsecretario de Comunicaciones, dijo en conferencia de prensa que los concesionarios de las nuevas cadenas requerirán una base de 100 millones de dólares solo para el despliegue de infraestructura. El cálculo de Peralta tiene como fundamento “lo que se ha venido invirtiendo por las actuales concesionarias (Televisa y Tv Azteca) en modernización y despliegue de infraestructura”.

A eso se agregaría la contraprestación que deberá pagarse al gobierno por la concesión y, por supuesto, el gasto en contenidos. Para cubrir semejante inversión podrían formarse alianzas en las que participen empresas generadoras de contenidos; en un contexto de similitud tecnológica entre televisoras, el elemento que permite atraer audiencia y, en consecuencia, anunciantes.

“Desagregación digital”

Fernando Borjón explicó que los nuevos concesionarios podrían captar en el plazo de cuatro o cinco años, 14 por ciento de participación en el mercado publicitario de la tv y un porcentaje similar en la captación de audiencia; esto haría atractivo participar en la licitación de las nuevas cadenas. 

Finalmente, el comisionado del Ifetel recomendó algo que seguramente no agradó a Televisa y Azteca: al elaborar la legislación secundaria en materia de radiodifusión y telecomunicaciones, el Congreso de la Unión deberá considerar “la desagregación de un canal de multiprogramación de esas televisoras”, es decir que de los seis subcanales digitales que caben en el  ancho de banda de 6 MHz, que ocupa un canal de tv se les quite uno (no aclaró que uso se le daría): “Así como se habla de la desagregación de la red de Telmex también podría desagregarse un canal de multiprogramación de las televisoras”, concluyó. 

Televisa preponderante

Ayer por la tarde la empresa Dish, filial de MVS, distribuyó un boletín donde hace público que “presentó un escrito al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) solicitando que Grupo Televisa y las empresas que lo integran sean declaradas como agentes económicos preponderantes en los sectores de radiodifusión y telecomunicaciones, en virtud de que su participación nacional es mayor a 50 por ciento, tanto en audiencia (tv abierta) como en suscriptores (tv restringida)”.

Dish pide que “se le imponga” a Televisa una “regulación asimétrica” que incluya “obligaciones específicas en materia de contenidos, prohibiciones para desplazar a competidores vía acuerdos de exclusivas, medidas relativas al mercado de publicidad en televisión abierta, obligaciones específicas sobre retransmisión de contenidos, estímulos a la producción nacional independiente, prohibiciones sobre directorios cruzados y obligaciones en materia de separación contable”.

Un nuevo capítulo de la añeja disputa entre MVS y Televisa que constantemente nos entrega nuevos capítulos.