Cambio de frecuencia

Ifetel: la sombra de la sospecha

Hoy concluye la entrega al Ifetel de las propuestas de cobertura, programación e inversión económica por parte de quienes desean obtener las concesiones de dos nuevas cadenas de televisión abierta sometidas a licitación pública. Se espera que el organismo rector en materia de radiodifusión y telecomunicaciones dé por fin a conocer los nombres de los participantes, cuya identidad ha mantenido en secreto. Ojalá lo haga. Hay crisis de credibilidad en las instituciones y le convendría ser transparente.

Ocho, no siete

El organismo presidido por Gabriel Contreras tiene que darle luz y aire a este proceso, oscuro hasta el momento. Si no lo hace, la sombra de la sospecha alcanzará al Ifetel.

Hasta ahora solo se sabe, extraoficialmente, que siete empresarios estarían participando en la licitación: Germán Larrea, Manuel Arroyo, Olegario Vázquez Aldir, Mario Vázquez Raña, Ariel Picker, Francisco Aguirre y Luis Maccise. El Ifetel no ha negado ni confirmado la lista, pero ahora deja entrever que habría un postulante más, aunque tampoco revela el nombre. En su sesión del 13 de noviembre, el pleno del instituto emitió ocho “resoluciones en materia de competencia económica” vinculadas con otras tantas solicitudes para participar en la licitación; sin embargo, el nombre del octavo candidato se mantiene en secreto porque “es información reservada y confidencial”.

Claridad

Es tiempo de saber quiénes aspiran a convertirse en nuevos concesionarios de televisión o a incrementar su presencia en ese medio (caso, por ejemplo, de Grupo Imagen, de Olegario Vázquez, que ya tiene el Canal 28). De conocerse los nombres empezarían seguramente las investigaciones y los comentarios sobre las ligas y alianzas de esos empresarios con diferentes compañías y los vínculos de amistad o negocios de los postulantes con políticos que ejercen actualmente cargos públicos, pero eso es inevitable. También es sano: forma parte del ejercicio periodístico y ayuda a que las licitaciones sean claras y transparentes.

Si el Ifetel decide mantener la secrecía del proceso, la posibilidad de que el resultado final de la licitación sea cuestionado por la opinión pública es muy alta.

Dinero o contenidos

¿Qué pasaría si la licitación se mantiene en la penumbra, el proceso transcurre sin que se conozcan los criterios para designar al ganador y resulta que una o las dos cadenas se asignan al Grupo Mac, del cual diversos medios han subrayado la cercanía de sus dueños, los señores Maccise, con Enrique Peña Nieto y la relación amistosa entre Luis Maccise y el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda, viejo colaborador del Presidente?

Inevitablemente se desataría la sospecha. Por ello es necesario que el Ifetel aporte claridad a las diferentes etapas de la licitación y explique públicamente cuáles serán los criterios para definir al ganador: qué peso tendrá la oferta económica (¿será decisiva?), cuál la importancia del plan de cobertura y qué tanto se tomará en cuenta la propuesta de programación y contenidos. ¿Una propuesta de contenidos novedosa y democrática podría hacer que un participante ganara, incluso si no hace la mejor oferta económica?

Simple subasta

Saber el peso que tendrá la oferta de contenidos es fundamental, porque se tiene la impresión de que entre las nuevas cadenas y las viejas no habrá mucha diferencia en ese aspecto y que la licitación será una simple subasta donde ganará quien ofrezca más dinero.

Conocer quiénes aspiran a operar un medio tan importante como la tv no es asunto menor: se trata de dos cadenas nacionales con 123 canales cada una. La sociedad mexicana se beneficiaría si esos empresarios hacen público qué es para ellos la televisión, cómo planean operarla y si aportarían cosas nuevas en materia de contenidos.

Curiosa transparencia

En septiembre, a través de diversas entrevistas radiofónicas, el presidente del Ifetel aseguró que la transparencia de la licitación “está asegurada” porque “se contrató un testigo social” —cuyo nombre y honorarios también son “confidenciales”— que al final del proceso, en marzo de 2015, rendirá un informe sobre la “integridad, equidad, honestidad, transparencia y ética” con que se realizó la licitación. Curiosa “transparencia”.

Pese a que hay una nueva ley, la licitación para concesionar las dos nuevas cadenas de tv está siendo muy similar al procedimiento que se utilizaba en tiempos de la vieja Ley Federal de Radio y Televisión. Antes se publicaba en el Diario Oficial la lista de canales “susceptibles de ser concesionados”, los aspirantes se inscribían al concurso, la SCT evaluaba las propuestas, tomaba “discrecionalmente” una decisión y la daba a conocer. La actual licitación corre el riesgo de ser igual, solo que quien toma la decisión ya no es una secretaría de Estado, sino un organismo autónomo creado, se supone, para dar transparencia a procesos como éste.