Cambio de frecuencia

Ifetel: 65 radiodifusoras decomisadas

Desde 2014, año de su creación, hasta abril de 2016, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) ha decomisado 65 estaciones radiodifusoras (64 de radio y una de tv), ubicadas en 13 entidades del país, por transmitir sin la autorización correspondiente. Así lo indica un listado solicitado por este columnista al organismo regulador en radiodifusión y telecomunicaciones mediante solicitud de acceso a la información pública.

TABLA RASA

El Estado de México es, con 17, la entidad donde se registró el mayor número de estaciones decomisadas; le siguen Chiapas y Guanajuato (11 en cada caso); Guanajuato y Puebla (cinco respectivamente); Tabasco y Tlaxcala (cuatro en cada entidad); la Ciudad de México (tres); y con una emisora por estado: Hidalgo, Querétaro, Sonora, Veracruz y Baja California (en este caso un canal de tv). En 2014 el Ifetel incautó 24 emisoras, en 2015 la cifra subió a 29 y en los primeros cuatro meses de 2016 lleva 12.

El órgano regulador no distingue los contenidos o el tipo de personas u organizaciones que operan esas emisoras; para él no es relevante si se trata de emisoras comerciales, religiosas, políticas, comunitarias o indígenas: el hecho de que no tengan autorización otorgada por el Estado es suficiente para intervenirlas.

SIN PERMISO

Los artículos 298 y 305 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión facultan al Ifetel para ello. El 305 indica: “Las personas que presten servicios de telecomunicaciones o de radiodifusión, sin contar con concesión o autorización (…) perderán en beneficio de la Nación los bienes, instalaciones y equipos empleados en la comisión de dichas infracciones”. El 298 establece una “multa por el equivalente de 6.01% hasta 10% de los ingresos de la persona infractora que (…) preste servicios de telecomunicaciones o radiodifusión sin contar con concesión o autorización”.

Esas dos sanciones, dice el artículo 307, de la ley “se aplicarán sin perjuicio de la responsabilidad civil o penal que resulte”.

RELIGIOSAS Y COMERCIALES

En la información proporcionada por el Ifetel no se indica el tipo de programación que transmitían las emisoras confiscadas y tampoco el nombre de quienes las operaban, pero sí la fecha “en que se practicó la visita”, la frecuencia en la que transmitían (todas eran de FM), la ubicación de cada emisora por población y estado, y en 21 de los casos el nombre con el que se identificaban (las 44 restantes aparecen con la leyenda “N/A”).

Algunos de esos nombres permiten intuir el tipo de programación. Por ejemplo: La Radio de la Bendición (95.9 FM, en Palenque, Chiapas) o Hermanos Universales (97.1 FM en Chimalhuacán, Edomex), podrían sugerir contenidos religiosos; Serenity Stereo (107.1 FM) en Tarandacuao, Guanajuato) o Golden Mix (99.1 FM en Zacatlán, Puebla) remiten a nombres característicos de estaciones comerciales de música pop.  

INDÍGENAS

En las 21 emisoras identificadas con nombre no hay ninguna que sugiera un carácter comunitario o indígena; sin embargo, en el listado proporcionado por el Ifetel aparecen las frecuencias de varias operadas por comunidades indígenas que fueron cerradas por el órgano regulador, con la participación de la PGR, según consta en notas periodísticas o en información publicada por organizaciones que apoyan la existencia de radios de ese tipo. 

En opinión de estas organizaciones, el Ifetel “agarra parejo” —no distingue entre las emisoras que incauta— con lo que actuaría injustamente, porque, afirman, si bien varias de las emisoras comunitarias o indígenas no cuentan con autorización otorgada por el Estado, algunas han iniciado los trámites para regularizarse y, en lugar de darles orientación para cumplir con el proceso, se les decomisa.

DUREZA Y CONCILIACIÓN

Desde marzo de este año el Ifetel lleva a cabo una campaña de propaganda donde se invita a la población a delatar la existencia de estaciones que no cuenten con permiso, a dar el pitazo. “Se busca por robo” es el policiaco  nombre de esa campaña, a la cual organizaciones que apoyan la existencia de radios comunitarias e indígenas están respondiendo con una llamada “Otros medios, otros mundos; nuestros medios, nuestros mundos”, que durará todo mayo y que usa el hashtag #ComunicarEs; su objetivo es defender la existencia de ese tipo de emisoras y exigir que reciban atención por parte de la autoridad para regularizarse.

El artículo 2 de la Constitución Mexicana obliga al Estado a “establecer condiciones para que los pueblos y las comunidades indígenas puedan adquirir, operar y administrar medios de comunicación, en los términos que las leyes de la materia determinen”. Hace falta conciliar ese derecho constitucional con los procesos que marca la legislación. Hasta ahora, sin embargo, ha prevalecido en el Ifetel la dureza, carente de matices, para aplicar la ley y faltado la sensibilidad para conciliar y orientar.