Cambio de frecuencia

Ifetel: niños abandonados por radio y tv

El 9 de febrero, en el límite del plazo establecido por la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión —180 días a partir de su publicación, el 14 de julio de 2014—, el Ifetel dio a conocer resoluciones sobre diversos temas, entre ellos uno del que se habla poco pero es muy importante: la programación destinada a los niños en radio —donde ya casi no hay programas para ellos— y en tv abierta. 

Promoción e incentivos

El artículo 36 transitorio de la ley estableció para el Ifetel la obligación de realizar, en el mencionado plazo, “los estudios correspondientes para analizar si resulta necesario establecer mecanismos que promuevan e incentiven a los concesionarios a incluir una barra programática dirigida al público infantil en la que se promueva la cultura, el deporte, la conservación del medio ambiente, el respeto a los derechos humanos, el interés superior de la niñez, la igualdad de género y la no discriminación”.

La pertinencia de que en las emisoras de radio y tv haya buenos programas para el público infantil parece obvia: en radio ni siquiera forman parte del “público meta” y en televisión abierta, desde que se restringió la publicidad de comida chatarra (que era el “incentivo” de las televisoras), la oferta para los menores de ocho años decreció. Más aún: en los ratings de radio y tv solo se considera target a las personas mayores de esa edad. La oferta para el público infantil se ha ido concentrando en la tv restringida, donde existen, incluso, canales especializados (Nickelodeon, Boomerang, Disney Channel, etcétera).

Oferta infantil

El Ifetel hizo su trabajo y dio a conocer los resultados el martes: 1) En 2014, “las niñas y niños pasaron frente al televisor un promedio de 4 horas con 34 minutos al día”, cifra que representa “un ligero descenso en contraste con la tendencia observada en los siete años previos de crecimiento”. 

2) En televisión la oferta de contenidos dirigida al público infantil es de 15 por ciento en comparación con el total. En radio es solamente de 3 por ciento. 

3) La mayoría de los contenidos consumidos en radio y tv por niñas y niños de cuatro a 12 años no está diseñado para ese rango de edad.

4) De la oferta programática dirigida a infantes en la tv, 74 por ciento corresponde a caricaturas y ocupa el séptimo lugar dentro de la programación total, detrás de revistas, noticiarios, películas, mercadeo, cultural y deportes.

5)  Niñas y niños “de todos los niveles socioeconómicos han incrementado su presencia en la tv restringida, la cual ofrece hasta 10 canales exclusivos para ellos”.

Es decir, siguen consumiendo televisión, pese a que casi no hay programas para ellos.

Sin atribuciones

Como resultado del estudio, el Ifetel determinó: “Es necesario que se prevean mecanismos que incentiven a los concesionarios a incluir barras programáticas dirigidas al público infantil (y que) dichas barras incorporen más producción nacional para que otorguen a los contenidos radiodifundidos identidad y valores nacionales propios”. 

Ahí terminó la obligación legal de ese organismo, porque quienes hicieron la nueva ley de telecomunicaciones y radiodifusión decidieron —pese a una corriente de opinión en contra— que el Ifetel no tenga atribuciones en la regulación de contenidos.

"Bolita" a gobernación

Por lo tanto, el Ifetel echó la bolita a Gobernación para que sea ahí donde se resuelva sobre el tema: “El Pleno del instituto —informó el Ifetel— acordó remitir una copia del documento a las autoridades competentes en materia de contenidos…”.

¿Qué hará la Secretaría de Gobernación para promover que haya más y mejores contenidos dirigidos a los niños? El artículo quinto transitorio de la ley dispone que “el Ejecutivo federal deberá emitir, dentro de los 180 días naturales siguientes a la expedición (de la ley), las disposiciones reglamentarias y lineamientos en materia de contenidos establecidos en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión”. En esa reglamentación —cuyo plazo de expedición, por cierto, ya venció— se podría establecer un porcentaje de tiempo mínimo de programación destinada al público infantil en todas las radiodifusoras y televisoras. 

¿Se atreverá a eso? Cabe esperar que si Gobernación ofrece “incentivos” a los concesionarios para que produzcan programación infantil no incluya el regreso a las pantallas de la comida chatarra, durante muchos años el gran negocio de los programas para niños.