Cambio de frecuencia

Omar Raúl Martínez, periodista y académico

Falleció la noche del martes Omar Raúl Martínez, periodista, editor e investigador, director de la Revista Mexicana de Comunicación y presidente de la Fundación Manuel Buendía (FMB); deja, a los 51 años, una obra y una trayectoria en el campo de la investigación en comunicación que, sin duda, habrá de ser mejor valorada en el futuro, pero ya hoy, en una breve retrospectiva a unas horas de su muerte, se percibe importante y fructífera.

FMB Y RMC

En el segundo lustro de la década de 1980, muy joven aún (nació en 1965), Omar Raúl participó junto con otros profesionales en el impulso de la FMB, una asociación civil que ha sido fundamental para la difusión de investigaciones sobre temas relacionados con el periodismo y la comunicación a través de una intensa actividad editorial que incluyó la publicación de libros y la Revista Mexicana de Comunicación (RMC).

Gracias al proyecto editorial de la FMB muchos trabajos académicos realizados en universidades públicas y privadas pudieron ser conocidos bajo el formato de libro y contribuir al debate sobre los grandes temas de la comunicación y el periodismo en México durante las tres décadas más recientes: la legislación en materia de medios; su estructura de propiedad en México y en el mundo; el desarrollo de las nuevas tecnologías; la ética periodística; el derecho a la información; los contenidos en los medios; la libertad de expresión; la convergencia digital; la comunicación política; la publicidad y la propaganda gubernamentales.

ÚTIL CONCILIACIÓN

La creación de la RMC (cuyo primer número data de 1988) puede considerarse histórica porque dio inicio a un tipo de publicación que influiría notablemente años después —cada uno, por supuesto, con objetivos y características propias— en otros dos proyectos también fundamentales, Etcétera y Zócalo: una revista especializada en temas de comunicación y periodismo donde coexisten el ensayo y la investigación académicos con las notas, las crónicas, las entrevistas, los artículos o los reportajes.

Periodismo y academia —dos mundos que a veces no logran conciliarse— unidos en el análisis de la comunicación. Ese fue el mayor mérito de la RMC, de Omar Raúl Martínez (director desde 1992) y, por supuesto, de su primer director, Miguel Ángel Sánchez de Armas.

ÉTICA Y PERIODISMO

Además de su labor como editor, Omar Raúl generó una obra propia, tanto periodística como de investigación. Publicó media docena de títulos y participó como coautor en otra docena. Sus temas torales fueron el análisis profundo del periodismo, las condiciones de trabajo de los profesionales de la información en México y la ética tanto de los periodistas como de los medios. Su libro Códigos de Ética Periodística en México, publicado en 2009, es su mejor trabajo; en él no solo reflexiona sobre el tema, incluye también los códigos deontológicos de periódicos, radiodifusoras, televisoras, agencias de noticias, instituciones vinculadas con la comunicación y propuestas de especialistas.

Fue profesor en la UAM, en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM, su alma mater. También impartió cursos en la Universidad la Salle y el Tec de Monterrey campus Ciudad de México. En ese sentido fue congruente con algo que pareció preocuparle durante toda su vida profesional: la conciliación del ámbito periodístico y el académico en el campo de la comunicación. Hombre inteligente, trabajador y respetuoso aun en las diferencias y la confrontación de posturas. Así recordaré siempre a Omar Raúl Martínez.

MICROONDA

El Juzgado Octavo de Distrito en Materia Civil en la Ciudad de México otorgó el martes la suspensión definitiva de la sentencia emitida por la Juez Sexagésimo Novena de lo Civil, también de esta ciudad, en la que se condenaba a la periodista Sanjuana Martínez a indemnizar, por daño moral, a Jesús Ortega, ex presidente del PRD, a quien aludió como cliente habitual del bar Cadillac donde, según determinó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal en junio de 1993, se realizaba trata de personas. El tema lo tratamos aquí la semana pasada.

La periodista solicitó amparo contra esa determinación argumentando faltas al debido proceso; hace una semana obtuvo la suspensión provisional y el martes 3 de mayo la definitiva. La nueva resolución implica que no hay nada para nadie y que el juicio deberá reponerse en su totalidad. Seguramente habrá que esperar varios meses para ver a quién favorece el nuevo fallo. Por lo pronto los apoyos e impugnaciones contra los protagonistas de este conflicto se intensifican en las redes sociales. Sanjuana Martínez escribió en su cuenta de twitter: "Ésta es la primera victoria contra la ilegalidad". Ortega, por su parte, al menos hasta ayer por la tarde, no se refirió al tema.