Cambio de frecuencia

Cadenas de tv: ¿Larrea y Arroyo, fuera?

Hace dos semanas la revista Forbes publicó una lista de siete aspirantes a obtener en concesión las dos nuevas cadenas de tv cuya licitación está en curso. Como el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) decidió no dar a conocer la lista de los aspirantes, la de Forbes fue dada por “buena” en los medios. En ella figuran: 1) Germán Larrea, de la minera Grupo México y Cinemex; 2) Mario Vázquez Raña, de Organización Editorial Mexicana y Grupo Tepeyac; 3) Manuel Arroyo, dueño de Comtelsat y del diario El Financiero; 4) Ariel Picker, de Seguritech y Comunicación Segura; 5) Olegario Vázquez Aldir, de Canal 28, Excélsior e Imagen Radio; 6) Francisco Aguirre, de Grupo Radio Centro; 7) Anuar Maccise, de Grupo Mac, que tiene  radiodifusoras y periódicos en el DF y el Edomex.

Fuera de Televisa

El número de aspirantes coincide con el dato que dio el consejero del IFT Fernando Borjón el 4 de septiembre, respecto a que son “más de cinco y menos de 10”, pero ahora dos de ellos estarían en riesgo de ver frustrado su intento de convertirse en concesionarios de las nuevas cadenas: Germán Larrea y Manuel Arroyo. El primero “quedó fuera” del Consejo de Administración de Televisa, aparentemente por decisión de la empresa, para no verse involucrada en “conflicto de interés” (en su papel de preponderante en radiodifusión, Televisa tiene prohibido acercarse a la licitación); el segundo sufrió el lunes pasado un fuerte golpe a su imagen: Comtelsat, empresa que le pertenece, fue inhabilitada por la Secretaría de la Función Pública para tener cualquier trato comercial con entidades del gobierno federal.

Como no están claros los elementos que el IFT tomará en consideración para dar su fallo respecto a la licitación de las cadenas, cabe preguntar si las circunstancias en que ahora se encuentran estos empresarios podrían influir en la decisión.

Ventaja indebida

Ante la opinión pública, la imagen de Germán Larrea vive un momento pésimo. Colocado en el ojo del huracán político e informativo por la contaminación de los ríos Sonora y Bacanuchi, responsabilidad aceptada por el Grupo México, de su propiedad, existe ahora una sombra de duda con respecto a si la pertenencia de este empresario al Consejo de Administración de Televisa, en el cual estuvo durante ocho años, le daría ventaja sobre los otros participantes en la elaboración de su propuesta. Ocupar un sitio en el Consejo de Administración de la principal televisora del país es, sin duda, una de las mejores atalayas para mirar el mercado de la tv en México. No todos pueden ver desde ahí. 

Larrea habría registrado su candidatura porque las bases de la licitación no mencionaron que ser consejero de la empresa preponderante en radiodifusión fuera un impedimento. No estuvo prohibido, pero quien sabe si al momento de tomar la decisión, el IFT pudiera considerar que la posición de Larrea en el consorcio le dio una ventaja indebida. No importa si ya no está ahí; al momento de presentar su candidatura era consejero de Televisa.

Deuda fiscal

En el caso de Manuel Arroyo, el golpe sufrido con la inhabilitación también podría ser obstáculo para sus aspiraciones. El lunes pasado se publicó en el Diario Oficial la circular donde la Secretaría de la Función Pública, a petición del Área de Responsabilidades del Órgano Interno de Control en Pemex Exploración y Producción, “comunica a las dependencias, Procuraduría General de la República y entidades de la administración pública federal; así como a las entidades federativas, que deberán abstenerse de aceptar propuestas o celebrar contratos con la persona moral Comtelsat, SA de CV”.

Ayer, el portal Terra informó que Comtelsat fue inhabilitada “por un adeudo fiscal”. La empresa habría obtenido en enero de 2013, en alianza con dos empresas extranjeras, contratos por 79 millones 171 mil dólares “para la adquisición de 12 equipos de reparación de pozos terrestres en la región norte”; sin embargo, no pudo formalizarlos “por no encontrarse al corriente en sus obligaciones fiscales”. Se le multó “con un peso” y un golpe a su prestigio: inhabilitación por tres meses —del 23 de septiembre al 23 de diciembre de 2014— para tener cualquier trato comercial con entidades de la administración pública federal. Podrá formalizar esos contratos una vez puesta al corriente su situación fiscal. 

Órgano autónomo

El IFT no es una entidad del Ejecutivo Federal, sino un órgano autónomo, por lo tanto la inhabilitación no aplicaría directamente a la participación de Comtelsat en la licitación. La pregunta es si a los ojos del IFT la candidatura de una empresa sancionada por adeudo fiscal pierde seriedad. Veremos si, tras los golpes sufridos en su imagen, Germán Larrea y Manuel Arroyo deciden continuar en la disputa por las cadenas de tv abierta, cada una integrada por 123 emisoras encabezadas, respectivamente, por los canales 29 y 38 del DF.