Cambio de frecuencia

Blim: Televisa obligada

Televisa continúa realizando un esfuerzo al que está obligada: enfrentar la caída que en cuanto a audiencia e ingresos manifiesta la tv abierta y compensarla mediante su incorporación a las nuevas plataformas de distribución y consumo de contenidos audiovisuales. Ya comenzó a hacerlo con el uso de "segundas pantallas" y ahora lo continúa con Blim, su nuevo negocio de OTT (Over the Top, video por demanda vía streaming) que presentó el lunes de esta semana.

A LA BAJA

Según el más reciente de sus informes financieros, correspondiente al tercer trimestre de 2015, las ventas de Televisa por publicidad —fuente de ingresos de la tv abierta— fueron de 5 mil 479 millones de pesos, lo que significó una disminución de 8.9 por ciento con relación al tercer trimestre de 2014. En contraste, sus ingresos por tv de paga fueron de 4 mil 894 millones de pesos en el caso de Sky y de 7 mil 294 millones en el de cable. La tv de paga es desde hace tiempo mejor negocio para Televisa que la abierta.

Ahora, la empresa que preside Emilio Azcárraga Jean decidió ingresar en serio —no de manera simbólica, como lo hacía con su marca Veo— al negocio del OTT, el cual requiere que el usuario tenga una conexión de internet de banda ancha, dato relevante debido al posicionamiento de Televisa como segundo proveedor de banda ancha fija en México. Aunque el video OTT es relativamente nuevo en nuestro país sus posibilidades de desarrollo son amplias.

A LA ALZA

Según la firma Dataxis, el mercado de películas y series de televisión en México, considerando en conjunto OTT, compra y alquiler, sumó 370 millones de dólares en 2015 y llegará a 809 millones en 2018. En ese mercado el OTT —con empresas como Netflix y Clarovideo— ocupa 70% de la clientela, mientras que la compra de películas tiene 21% y la renta 9%.

En el rubro específico del OTT, Netflix tenía, a principios de 2015, 64% del mercado y Clarovideo 32%, pero al finalizar junio la compañía de Carlos Slim llegó 39.7% mientras que la estadunidense bajó a 55.7%, de acuerdo con Dataxis. Según esta fuente, una de las razones por las cuales creció Clarovideo fue el empaquetamiento del servicio para los clientes de Infinitum y Telcel.

BANDA ANCHA

Telmex, como principal proveedor del servicio de banda ancha fija en México, ha aprovechado esa posición, mientras que el segundo proveedor, Televisa —que alcanzó ese lugar gracias a las facilidades que recibió de las autoridades para realizar concentraciones en el negocio de las telecomunicaciones por cable— no había visto con seriedad al OTT.

El reciente informe sobre consumo de telecomunicaciones y radiodifusión en México, correspondiente al tercer trimestre de 2015, publicado por el Ifetel, indica que Televisa, a través de sus filiales (Cablevisión, Cablemás, TVI, Cablecom y Cablevisión red) controla 19.9% del mercado de banda ancha móvil fija en el país contra 60.9% de Telmex-Telnor. Pero hay algo importante: Televisa creció en ese ámbito y Telmex decreció.

PARADOJA

Cito el informe del Ifetel: "Para el tercer trimestre de 2015 Telmex-Telnor perdió 2% de su participación de mercado aunque todavía se ubicó como el operador con mayor nivel de participación al poseer 8.7 millones de suscripciones. Por otro lado, Grupo Televisa en conjunto alcanzó casi 3 millones de suscripciones, por lo que incrementó en poco más de 1% su participación".

Resultaba paradójico que Televisa, quien controla la quinta parte de las suscripciones de banda ancha fija y es, además, la principal productora de contenidos en México no hubiera vuelto la vista al negocio del OTT para entrar en él con fuerza.

2020

Ese ingreso era ya inaplazable. Según la consultora The Competitive Intelligence Unit (CIU, con datos de Dataxis) México habría concluido 2015 con 4.8 millones de suscriptores a los servicios de OTT, luego de que en 2012 tenía apenas 700 mil. La proyección para 2020 es impresionante: la cifra se suscriptores habrá llegado a 17.2 millones solamente en un lustro

A ese mercado ingresó el lunes Blim; seguramente los estrategas de Televisa piensan en el mediano y el largo plazos, en ir ganando terreno de manera paulatina. Hoy parece imposible competir con Netflix y Clarovideo, pero los recursos para avanzar con que cuenta la empresa de Emilio Azcárraga Jean son muchos, por ejemplo el empaquetamiento: la oferta de tener Blim junto con telefonía, tv por cable e internet. Y no debe descartarse un incremento en la participación de Televisa —a través de Videocine— como productora o coproductora de películas cuyos derechos para distribución por OTT serían para Blim.

Es obvio: quienes no sentimos entusiasmo por los contenidos de Televisa —en los cuales se basa la oferta de Blim—difícilmente contrataremos el nuevo servicio, pero cuántos entre los más de 10 millones de suscriptores que habrán de incorporarse al consumo de OTT en el próximo lustro si lo harán.