Fronteras de la ciencia

Examen de Cuba: El legado de Castro

Ante la muerte de Fidel Castro se han escrito innumerables artículos en portales de Internet así como en periódicos y las reacciones en redes sociales no se han hecho esperar. Sabemos que hoy más que nunca lo que reina es la inmediatez. Un gran número de políticos y figuras públicas de México y todo el mundo no dudaron en hacer alusiones inmediatas al fallecimiento del líder cubano, e incluso, a juzgarlo. La sabiduría popular nos dice que la prisa es mala consejera, pero los tiempos modernos parecen ignorarlo al igual que algunos de nuestros políticos.

Los dos últimos ex-presidentes mexicanos de inmediato tuvieron reacciones anticastristas: Felipe Calderón escribió en redes sociales "Cuando nací Fidel Castro ya era dictador de Cuba. Fui presidente de México y seguía siéndolo. Ojalá llegue pronto la Libertad a los cubanos". Menos afortunadas fueron las declaraciones de Vicente Fox quien dijo con sobrado cinismo "Comió y se nos fue" haciendo alusión a aquella frase pronunciada por el propio Fox en medio de una conversación telefónica con el mandatario cubano. El presidente electo de los Estados Unidos, el innombrable Donald Trump, casi con júbilo, anunció en sus redes sociales la muerte de Fidel Castro como si de un enemigo de guerra se tratara, para luego llenarlo con calificativos despreciables.

Estas tres reacciones a la muerte de Castro son ejemplos inequívocos de la inmediatez apresurada e irreflexiva en la que nos movemos. Al dicho "La prisa es mala consejera" añadiría que "el buen juez por su causa empieza". Para empezar, resulta cuestionable que un país que se ostenta como soberano y respetuoso de la soberanía de otros países tenga a dos ex-presidentes haciendo juicios sobre otro país y los mandatarios que los gobiernan. Calderón habla de las libertades de los cubanos, pero olvida que en su sexenio se coartaron muchas libertades y derechos como: el derecho a la vida (se alzó la tasa de homicidios violentos) o al libre tránsito (muchos lugares como ciudades o municipios ya no eran en absoluto seguros). Fox hace alusión a uno de los episodios más vergonzosos de nuestra diplomacia y Trump habla de la negación de derechos humanos fundamentales por parte de Castro cuando él en su campaña ha fijado posiciones políticas basadas en eso.

Sin duda, para digerir un hecho de tal magnitud es necesaria una perspectiva histórica y más amplia que, por ahora, no tenemos en este momento, por ello un poco de prudencia no haría mal a las figuras políticas. Serán los historiadores y no nosotros quienes tengan mejores elementos para realizar un examen de una figura como Fidel Castro.

 ferfuentesmty@hotmail.com