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El riesgo de escribir y la FIL 2016

Me dirijo a la trigésima Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Voy en un avión desde Los Ángeles, California. Es viernes y el ajetreo empieza el sábado 26 de noviembre. Esta vez el invitado de la FIL será una región: América Latina.

Un libro me acompaña en el viaje: The Courtier and the Heretic. Leibniz, Spinoza, and the Fate of God in the Modern World (2006) de Matthew Stewart.

Es un relato entrañable y fino que recrea el encuentro entre el matemático Gottfried Wilhelm Leibniz y el filósofo Baruch Spinoza en La Haya, Holanda, en noviembre de 1676. Habla, asimismo, de un libro clave para la historia de las ideas en Occidente, La ética de Spinoza, el libro que entiende a Dios desde las leyes naturales del universo y no como un sujeto de la religión. 

El volumen, publicado en español como El hereje y el cortesano bajo el sello Biblioteca Buridan, explica que La ética se generó en la Ámsterdam intelectual del siglo XVII, donde existían cerca de 400 librerías, una cantidad asombrosa para ese tiempo.

Quizá sólo en esa atmósfera de libertad el primer filósofo moderno pudo imaginar un concepto de Dios que se equiparara a la idea de un universo gobernado por reglas de causa y efecto sin propósito ni diseño, tal como propone la ciencia.

El noble y respetuoso del dogma Leibniz, inventor del cálculo —casi al mismo tiempo que Newton— condenó en público al judío excomulgado. No obstante, lo admiraba en secreto. Se reunió con su némesis de forma clandestina hace 340 años, y hablaron sobre sus ideas.

Stewart comenta que, por suerte, vivimos en una época en que las ideas no representan la hoguera o el éxodo forzoso. Estoy de acuerdo con el autor, mas pienso que en Latinoamérica el riesgo todavía está vigente. Hoy lo podrían confirmar nuestros hermanos periodistas y, no hace mucho, cientos de escritores que vivieron bajo órdenes dictatoriales, incluyendo el que encabezó el recién fallecido Fidel Castro. Escribir en nuestro continente ha sido y es un instrumento de batalla. En la escritura no se debate la naturaleza de Dios, pero sí la presencia del poder y su sombra.

El avión va aterrizar. Pienso en la FIL y —asimismo— en todos aquellos que están escribiendo en el silencio, que empeñan su vida y que, como Spinoza, cambiarán el rumbo de la historia.

Algunos de ellos estarán en la feria, aunque otros ni siquiera la ven como un destino. Apelan al tiempo y a la contundencia de sus ideas. Saben que su obra se impondrá como La ética. Sin embargo, no podemos negar tampoco que el libro es un mercado, el conocimiento, una mercancía, y que en ese fluir de los metales se gestan ideas y, luego, más libros.

Ya tocamos tierra. Mañana empezará la FIL 2016 América Latina.


@fernofabio