Sonido & Visión

Música popular en el Festival Internacional Cervantino 2015

Acompañamos la realización de este magno festival, toda una tradición en nuestras tierras, con algunos apuntes sobre los distinguidos invitados que vienen a compartir sonidos y afectos con nosotros.

JAZZ CERVANTINO 2015

Originario de Ohio, el pianista y compositor Aaron Diehl (1985) inscribe su propuesta jazzística en el gigantesco río de la tradición sincopada, particularmente en los terrenos del postbop. De familia cercana al mundo de la música, muy pronto se reveló como un virtuoso de la interpretación que lo llevó a recibir una invitación, ni más ni menos, del trompetista Winton Marsalis para sumarse a su septeto en un tour y, de paso, inscribirse en la prestigiosa escuela Juilliard, en la que fue alumno de Kenny Barron, entre otros imponentes docentes.

Profusamente premiado, debutó con Mozart Jazz (2006), seguido del elusivo Live at Caramoor (2008) y Live at the Players (2011) en formato de trío, donde se dan cita gigantes como Thelonious Monk, Geroge Shearing y el propio Mozart, revisitados por una desarrollada capacidad y elocuencia interpretativa. Bespoke Man’s Narrative (2013), implicó  su regreso al estudio y lo colocó en el radar de los narradores de sonidos jazzeros.

Space, Time Continuum (2015), destila calidez y elegancia, accesibilidad y técnica depurada: al escucharlo uno se siente de inmediato envuelto en una atmósfera llena de placidez rítmica y sofisticación acústica, acentuada por Benny Golson y Joe Temperly, saxofones invitados de lujo. Justamente en la prolongada canción titular participa la vocalista nacida en Miami Cécile Mclorin Salvant (1989), también visitante distinguida del Festival Internacional Cervantino.

Continuadora de la estela dejada por mujeres de la talla de Billie Holiday, Bessie Smith, Ella Fitzgerald y Carmen McRae, Salvant se empezó a interesar a muy temprana edad por la música como vehículo expresivo; con sangre francesa y haitiana corriendo por sus venas, irrumpió fuerte en la escena con su triunfo en el concurso vocal Thelonious Monk, después de haber grabado Cécile (2009) con el acompañamiento de la François Bonnel Paris Quintet.

El reconocimiento definitivo llegaría con Womanchild (2013), álbum que combina standars con piezas propias y en el que explota con fraseos que cortan el aliento (excepto el suyo), a partir de una elegancia irrefutable que sabe integrar el poder con la distinción y los cambios de tono siempre oportunos, recordando a la divina Sara Vaughn, y soportada por algunos miembros de la Jazz Lincoln Center Jazz Orchestra, entre quienes se encuentra nuestro conocido Aaron Diehl, con quien ha establecido una enriquecedora relación armónica.

En For One To Love (2015), ya con toda la confianza de su lado, la cantante se desplaza por diversos territorios estilísticos y anímicos, que pueden ir de cierta picardía a una gravedad imponente, con los jugueteos propios de la tesitura de las piezas, construidas con una robusta base rítmica que permite dar rienda suelta a los diversos enfoques melódicos, capaces de transportarnos a una amplia gama de ambientaciones en las que el amor, en efecto, puede manifestarse en toda su plenitud, sin olvidar el sentido del humor y, por supuesto, el canto en francés.

ENCUENTRO DE TRADICIONES

El colectivo Marsh Dondurma empezó a aparecerse por las calles de Jerusalén, ciudad plagada de ecos religiosos de diverso signo que contrastan con una modernidad palpitante. En este contexto, la banda se constituye a partir de un vigorizante tumulto de percusiones y metales activados por quince músicos, más los que se acumulen esta semana, que gustan de entreverar la tradición sonora de su tierra con apuntes jazzeros y funketos. Marsh Dondurma (2005), New Flavours (2007), Neighborhood (2010) y Betwwen Times (2014) integran una discografía que no da mucho espacio para el respiro, acaso para volver a ensamblarse con las revulsivas secuencias rítmicas.

Reconocido por su sensibilidad para tocar el didyeridú (didgeridoo), un instrumento de viento tradicional entre los nativos del norte de Australia cuyo sonido nos puede llevar a procesos de meditación, Mark Atkins ha conformado ahora un trío junto con el pianista Parris Macleod y el baterista Matt Goodwin, quienes le han brindado un aire renovado a las composiciones del también cantante y guitarrista que se ha dado tiempo para tocar con Philip Glass, Robert Plant, Jimmy Page, Sinnéad O’Connor y Pual Kelly, entre muchos otros. Un puente entre épocas y estilos que siempre terminan por reconocerse.

Por su parte, Debanjan Bhattacharjee es un músico indio que se ha especializado en el sarod, instrumento de cuerda de frecuente presencia en las composiciones tradicionales indostaníes. Una de sus principales intenciones es mantener la tradición a través de la enseñanza de las técnicas y estilos, además de componer sus propias piezas dentro de esta vertiente. Su propuesta musical se puede conocer vía sus grabaciones, entre las que se encuentran Tradition Unfolds (2007), Rising Stars (2012), Relaxin Sarod (2012) y Soulful Bliss (2015). Un pasaje para tiempos que nunca terminan de pasar, entre el ritual místico y el arte atemporal.

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