Sonido & Visión

Mundial 2014

Otro duelo entre europeos de renombre que acaba en goleada; jugadores lastimados en plena carrera por el esfuerzo realizado; un partido que nos recuerda la dificultad de anotar gol cuando el planteamiento es evitarlo a toda costa y otro más que muestra la importancia del arranque y cierre de un encuentro. Tres de los cuatro equipos de CONCACAF ganaron y cuatro de los seis de CONMEBOL, hicieron lo propio.

Los partidos

Ya lo sentenció irónicamente Gary Lineker, máximo goleador inglés en copas del mundo: “El fútbol es un deporte en el que juegan once contra once durante 90 minutos y al final siempre gana Alemania.” Ya nos imaginamos lo que sucede cuando son once contra diez. Con un árbitro exagerado, un defensa imprudente, dos lesiones, una estrella desesperada y reclamos entre propios compañeros, los portugueses tuvieron que soportar el vendaval de los alemanes, comandados por un implacable Hummels (al menos vimos que también sangra), cabeceando y pisando las dos áreas, y un oportunista Muller siempre en el lugar adecuado. El partido empezó a descomponerse ante la marca rigorista del penal y prácticamente se finiquitó al final del primer tiempo, con la expulsión del central lusitano de extraña cabellera. Qué desperdicio. Por lo  menos Schumacher volvió al mundo con una buena noticia, mientras Merkel atestiguaba el poderío de la nación a su cargo.

Se acabó el encanto: las representaciones de la populosa Nigeria  y del milenario Irán registraron el primer empate del certamen y, además, el único partido al momento sin que la nueva herramienta tecnológica de la línea de gol entrara en acción. No fue uno de esos juegos tácticos que se disfrutan independientemente de que no hubiera anotaciones, sino un encuentro con excesivo cuidado de unos y ausencia de imaginación de otros. Los estelares de las súper águilas no pudieron levantar el vuelo ni para asustar a la presa, quedando muy por debajo de su trayectoria y fama, mientras que Reza fue un solitario iraní en las sobrepobladas tierras nigerianas: no obstante tuvo su oportunidad lucidoramente anulada por el arquero. Empate a favor de los representantes de Persia.

El segundero todavía no daba su primera vuelta y los estadounidenses ya estaban con el marcador a su favor. A partir de ese mismo momento, Ghana empezó su ardua labor para encontrar el gol del empate, al tiempo que se tenían que cuidar las espaldas de algún contraataque. En el segundo medio, la presión de los africanos fue in crescendo hasta que, gracias a una combinación de paciencia y elusivo talento, lograron el anhelado propósito después de más de ochenta minutos, a través de un hermoso gol cual estética recompensa. Y ya entrados en gastos, siguieron hacia el frente para quedarse con los tres puntos pero, como no queriendo la cosa, se toparon con la típica efectividad de nuestros vecinos norteños: un cabezazo de Brooks congeló el furor de la colorida tribuna y, de paso, dejó al defensa estadounidense en estado de trance por una emoción completamente inesperada.

Documentales y épicas

El documental titulado Deutschland. EinSommermärchen (2006) dirigido por Sönke Wortmann (El milagro de Berna, 2003), narra con cercanía la trayectoria del equipo alemán durante el mundial de este año celebrado en su tierra, en el que alcanzaron el tercer puesto guiados por Klinsmann, actual técnico de Estados Unidos. Por su parte, en las antípodas del futbol profesional está Kicking It (2008), cinta dirigida por Susan Koch y Jeff Werner que sigue a seis participantes de diferentes países en la copa de los homeless, iniciada en Austria en el 2003. La narración corre por cuenta de Colin Farrell en este intento por centrarse en la esencia del juego, fuera de la sombra de la fama.

Basada en el libro de Geoffrey Douglas y dirigida por David Anspaugh, El partido de sus vidas (2005), recrea el épico triunfo de la selección de Estados Unidos, integrada básicamente por jugadores no profesionales, sobre Inglaterra en el mundial de Brasil de 1950, con todas las implicaciones y simbolismos del caso. En contraste, el documental Once in a Lifetime: The Extraordinary Story of the New York Cosmos (EU, 2006), narrado por Matt Dillon y realizado por Paul Crowder y John Dower, presenta la historia de este equipo formado con base en la cartera, desde su origen hacia finales de los sesenta hasta su desaparición a mediados de los ochenta. Un balanceado y curioso retrato compuesto por entrevistas, material de archivo en plena acción y los infaltables detalles extra cancha del denominado primer dream team del futbol, que incluía a Pelé, Beckenbauer y Canighia, entre otros, en un país donde el soccer todavía era asunto de extranjeros.

Un par de cintas con el mismo nombre: Africa United (Islandia, 2005), comedia dirigida por Ólafur Jóhannesson en la que se presenta a un estrafalario entrenador que viaja de Marruecos a Islandia para probar fortuna y sus poco ortodoxos esfuerzos para transformar a una serie de futbolistas inmigrantes, con egos y diferencias por todas partes, en un auténtico equipo. Realizada por Debs Gardner-Paterson, Africa United (GB-Sudáfrica-Ruanda, 2010) cuenta con emotividad la aventura de tres niños ruandeses que recorren un larguísimo trayecto para ver si pueden participar en la inauguración del Mundial del 2010 celebrado en Sudáfrica.

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