Sonido & Visión

Extraños corazones normales alrededor del lago

Un par de filmes que posan sus miradas en sendos microcosmos poblados por hombres homosexuales, contrastando su propuesta argumental con la vertiente romántica presentada en películas como Secreto en la montaña (Lee, 2005) y Filadelfia (Demme, 1993), por poner dos ejemplos del mainstream. La comunidad gay es variopinta y heterogénea, por lo que siempre serán bienvenidas perspectivas diferentes acerca de su configuración y de sus prácticas, más allá de victimizarla o de repudiarla sin los necesarios matices.

LATIDOS POR LA VIDA

Producida por la cadena HBO, soportada por un sólido elenco, escrita por el también actor Larry Kramer, también autor de la obra teatral en la que se basa (Women In Love, 1969; Gay Sex in the 70s, 2005), y dirigida por Ryan Murphy (Recortes de mi vida, 2006), Corazón normal (The Normal Heart, EU, 2014) se ubica a principios de la década de los ochenta en Nueva York, cuando un virus con alto nivel de contagio empieza a cobrar vidas, particularmente entre miembros de la comunidad gay.

Las reacciones del colectivo toman diversas rutas que van desde la militancia para pedir apoyo gubernamental, hasta el desdén y la negativa para cambiar de hábitos, específicamente los relacionados con la promiscuidad. A las diferencias al interior del grupo motivadas por el poder y los desacuerdos en las estrategias para alcanzar similares propósitos, se le suma un abandono ya no en los hechos, sino incluso en el discurso político conservador que privó durante todos esos años, bajo la presidencia de Reagan. Como suele suceder, ante el ataque o la indiferencia externa, la comunidad se fortalece al interior.

No obstante, algunos apoyos como la de una médica con polio (Julia Roberts en plan activista), de varios voluntarios o el del hermano abogado (Alfred Molina) del inestable líder del movimiento (Mark Ruffalo, adaptado a cualquier papel), funcionan como un contrapeso a la abierta discriminación de algunos sectores de la sociedad, entre los que se llegó a manejar ridículamente que se trataba de un castigo de Dios (como si no tuviera mejores posibilidades para manifestarse) o bien de un exterminio natural, siguiendo aquella máxima de “justo castigo a su cochino proceder”.

El equilibrio entre los momentos políticos, íntimos, dramáticos y festivos, potenciado por una discreta pero solvente puesta en escena y recreación de época, resulta clave para que el filme alcance a presentar con una buena dosis de realismo la situación que se vivió en aquellos años, cuando el VIH era –sigue siendo- un misterio y las sociedades se comportaban de manera más cerrada –en algunos casos no han cambiado-, incluyendo la neoyorquina, con fama de liberal.

La historia se cruza con Dallas Buyers Club. El club de los desahuciados (Vallée, 2013), en cuanto a la búsqueda de alternativas más allá de las que se ofrecen de manera oficial, así como de la forma en la que se empiezan a construir redes de solidaridad, aunque también fisuras hacia el interior. Las actuaciones de Taylor Kitsch, Jonathan Groff, Jim Parsons y Matt Boomer contribuyen a visualizar las diferencias individuales dentro de un grupo que puede observarse equivocadamente homogéneo.

LATIDOS POR LA MUERTE

En inusual tono de thriller entroncado sin previo aviso y con secuencias explícitas que contrastan con una fotografía entre paisajista y carnal, El extraño del lago (Francia, 2013) sigue el peligroso proceso de enamoramiento que vive Franck (Pierre Deladonchamps), cuando conoce en el escondido e idílico oasis donde se reúnen algunos homosexuales, a Michel (Christophe Paou), un misterioso hombre entre encantador y violento, quien ahogó a su anterior pareja. Aún a sabiendas del riesgo implícito o precisamente por ello, Franck queda irremediablemente atraído por este ambiguo personaje.

Dirigida por el desconocido en México Alain Guiraudie (El rey de las fugas, 2009; Aquí ha llegado el tiempo, 2005), quien ya ha tratado la temática gay, la cinta examina un microcosmos que se integra alrededor del lago, en donde los hombres van a buscar relajación, placer carnal y paz, entre chapuzones, asoleadas, conversaciones y encuentros sexuales en medio del bosque: no falta el voyeurista en busca de una oportunidad o incluso el heterosexual de corte contemplativo que encuentra en este contexto ajeno la posibilidad de desconectarse de su vida.

CINE EN LEÓN

Además de la 57ª. Muestra Internacional que se presentó entre el 13 y 22 de marzo en el sótano del ICL, del programa Cine en tu barrio y de los ciclos habituales de la Casa de la cultura, del 21 al 28 de marzo se presentará el Festival Internacional de Cine de Medio Ambiente (FICMA, 2015), desarrollado por esta asociación y organizado por la dirección de Gestión Ambiental del municipio. Además de la exhibición de filmes, se abre la alternativa de proponer otras actividades vinculadas con la creación de la conciencia medioambiental, a través de la creación de propuestas audiovisuales.

 

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