Sonido & Visión

Discos de 1963: cincuenta años y girando (Segunda parte)

A la memoria de mi padre José Manuel (1931-2013),

quien me enseñó desde pequeño a disfrutar la síncopa de la vida.

 

Jazz con enfoque colaborativo

El prolífico y longevo Kenny Burrell (1931), legendario guitarrista todavía en activo y originario de la ahora endeudada Detroit, se destapó aquel año con el clásico Midnight Blue, acaso su obra más reconocida, conLotsa Bosa Nova! y un trío de colaboraciones estampadas en Crash!, junto a Jack McDuff (1926-2001); Blue Bash! junto al inquieto organista Jimmy Smith (1928-2005), a quien le devolvió el favor participando en su dinámica obra Back at theKitchenShack; y Kenny Burrel & John Coltrane, lucidora participación con uno de los gigantes del saxofón, quien también se apuntó con John Coltrane and Johnny Hartman, vocalista barítono.

El propio John Coltrane (1926-1967), como para aprovechar al máximo su momento creativo, produjo Live at Birdland, uno de los grandes discos en vivo de la década junto a Ugetsude Art Blakey’s Jazz Messengers(1919-1990), mostrando notable capacidad de improvisación y grabado en el mismo recinto con la participación del aún activoWayne Shorter (1933) y de FreddieHubbard (1938-2008), quien firmó por su parte Body&The Soul, justo moviéndose en estas dos dimensiones humanas. Y hablando de trompetistas privilegiadas, imposible obviar al más grande de todos: Miles Davis (1926-1991), quien nos llevó muy cerca del paraíso con SevenStepstoHeaven, donde ahora sabemos que los sonidos de la trompeta pueden ser hipnóticos.

La inolvidableElla Fitzgerald(1917-1996) seguía mostrando poderío vocal en Singsthe Jerome Kern Song Book y junto a su viejo amigo CountBasie(1904-1984) estampó Ella and Basie! con toda la admiración que esta pareja sigue produciendo. Sara Vaughan (1924-1990) levantó la mano con el sentido Sarah SingsSoulfully, confirmando su sobrenombre que la elevaba al rango de las divinidades.

Con cuarteto de lujo, el pianista Andrew Hill (1937-2007) nos obsequió el incombustible Black Fire, alimentado con derroche de inventiva armónica e impecable ejecución. Por su parte, el trompetista de Detroit Donald Byrd (1932-2013) presentó el restaurador A New Perspective, con deliciosos juegos vocales de alcance coral acompañados de colorida instrumentación, cortesía de un septeto poblado por nombres ilustres. El trombón encontró en GrachanMoncur III (1937), a uno de sus más versátiles intérpretes, un fluido vehículo de expresión como se advierte en Evolution, título preciso para definir el contenido.

El guitarrista Grant Green(1935-1979), destilando elegancia enIdle Moments, uno de sus mejores discos, se deslizó con suave rítmica alimentada por el vibráfono de Bobby Hutcherson(1941) yel saxofón de Joe Henderson (1937-2001), quien a su vez entregó el clásico Page One. Otro disco clave con el sax por delantefue OurMan in Paris, confirmando la distinción de Dexter Gordon(1923-1990) y, de paso, la globalidad del jazz. Ampliando horizontes para el Hard-Bop, el excelso trompetista Lee Morgan (1938-1972) compartió su clásico TheSidewinder, de imprescindible presencia en toda colección jazzera que se precie.

Fue uno de los años de Charles Mingus (1922-1979) y sus incursiones en el avant-garde, a partir del atrevido, personalísimo y conceptual The Black Saint and theSinner Lady, convertido en uno de los álbumes imprescindibles de la década y del revisionista Mingus, Mingus, Mingus, Mingus, Mingus, en el que el bajista nacido en Arizona y fallecido en Cuernavaca, vuelve sobre su obra con una diferente y apasionante perspectiva. Bill Evans(1929-1980) en plan reflexivo propuso ConversationsWithMyself, ya con absoluto dominio de un estilo pianístico de intensa interpretación en forma de monólogo.

João Gilberto (1931)y Stan Getz(1927-1991) firmaron el afamado álbum Getz/Gilberto, apellidos suficientemente representativos para que el jazz y el bossa nova tuvieran un romance espléndido, apadrinado por el patriarca Antonio Carlos Jobim(1927-1994) y su disco TheComposer of Desafinado, Plays. En el terreno de la música para películas, destacó Elmer Bernstein(1922-2004) con su partitura para El gran escape y Henry Mancini(1924-1994) para el filme Charade, al tiempo que el giganteTheloniousMonk(1917-1982) se dedicaba a grabar álbumes en vivo a borbotones, dejando rastro de su inagotable creatividad al momento de pisar un escenario.

Eric Dolphy(1928-1964) grabó el exploratorio y rupturistaIronMan, así como Conversations, por no dejar y el saxofón alto deJackieMcLean(1932-2006) hizo su trabajo por partida doble con los intensosDestinationOut! y OneStepBeyond, ya influenciado por el free jazz.El trío del excelso pianista todavía entre nosotrosMcCoyTyner(1938) se expresó por medio de, entre otro álbumes,ReachingFourth, mientras quela trompeta de Kenny Dorham(1924-1972)sobrevolaba sutil y precisa en Una Mas.

Finalmente, SonnyStitt (1924-1982) se destapó con el saxofón grande y grabó sin parar: entre los discos que nos entregó este año, destacaron StittPlaysBird y SonnyStitt&The Top Brass;el guitarrista Joe Pass (1929-1994) entregaba Catch Me, su segunda producción pero ya dueño de un estilo propio y el saxofón de Paul Desmond(1924-1977), enclavado en el cool, dialogaba con inteligencia con la guitarra invitada de Jim Hall(1930-2013) en Take Ten.

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