Sonido & Visión

Corona capital 2013 (I)

Cada vez cobrando mayor relevancia en número y calidad, el festival roquero más importante que se realiza en nuestro país no desmerece en su presente edición. A celebrarse el 12 y 13 de octubre en el Foro Sol defeño, el cartel es diverso para atender gustos y expectativas que pueden abarcar desde jóvenes extraviados en la sexta década de vida, hasta otros más pequeños que van descubriendo este inagotable cosmos llamado rock. Una mirada breve a ciertos titulares de la alineación, empezando con una de las cabezas de cartel.

En su quinto álbum titulado AM (2013) los Arctic Monkeys regresan con una saludable dosis de desfachatez que les permite sonar con la relajación necesaria y la intensidad suficiente para mantenernos en atención constante: rítmica firme con bajo profundo, guitarras nutritivas y coros convencidos dan como resultado un álbum de rock en su amplio sentido, expresando la posibilidad de arrastrarse frente a la mujer adecuada, prometerle que seremos suyos y ya, al filo del amanecer, saldar cuentas pendientes y responder a los múltiples cuestionamientos.

Sensibilidades en la intimidad

Formado en el 2008 en Londres, el ahora trío The XX ya es referente del rock del nuevo milenio con sus ambientaciones pequeñas y discretas, a pesar de sus finales imprevisibles; siguen la máxima de expresar lo más posible con lo mínimo indispensable: la electrónica sirve como forma de un fondo que combina géneros varios, del indie pop al R&B, pasando por texturas más oscuras pero siempre con algún tipo de iluminación que pronto nos vuelve a la calma: Everything But the Girl, Portishead y The Cure están en el radar de sus influencias, como se advierte en Coexist (12), su opus 2. Suenan convencidos pero abiertos a abrir fronteras, todavía jugando con la contención, y deslizando sus letras pausadamente a través de una guitarra ocasional que llora rítmicas lágrimas secadas por un bajo intrusivo: somos como el sueño de ciertos seres capaces de convivir a pesar de las diferencias.

Perfume Genius es el vehículo de sensibilidad expresiva para Mike Hadreas, originario de Seattle y asentado en Nueva York, cuyo enfoque melancólico se desliza por un piano de lluviosas tonalidades que acompaña a una vocal trémula: se dio a conocer en el 2009 por Mr. Peterson, deprimente canción de un maestro preparatoriano que establece una relación sexual con un alumno de 16 años y que termina suicidándose: la pieza se integró a Learning (2010) su largo debut, al que le siguió el intenso Put Your Back N 2 It (2012), hiriente y hermoso a la vez, a la manera dramática de Antony & The Johnsons.

Ocho: Número de la suerte

Desde Portland, The Dandy Warhols vienen con The Machine (2012), su octava obra en estudio con la que se confirman como habitantes distinguidos del rock alternativo con sus matices que los acercan al planeta country: aquí están las canciones de irónica tristeza por la pérdida como forma de vida, desarrollándose a partir de guitarras pesadas pero contenidas, motivadas por ritmos y vocales efusivas, aprendidas de Lou Reed, y teclados por momentos atmosféricos, cortesía del componente femenino del cuarteto. Se trata de su mejor trabajo desde Thirteen Tales from Urban Boehmian (2000), con el que levantaron la mano para hacerse presentes en la escena estadunidense.

También andan en su octava entrega los power-poperos de Jimmy Eat World, originarios de Arizona. Sus orígenes emo parece que han quedado atrás y ahora suenan revitalizados con Damage (2013), su obra más interesante desde Bleed American (2001). En efecto, el equilibrio entre melodías enganchadoras, pasajes energéticos y momentos de suavidad armónica, resulta en un conjunto que se deja escuchar con fluidez, con mensajes sencillos que se insertan entre la electricidad guitarrera y puntuales aditamentos acústicos. Disfrutable aún para quienes no frecuenten este tipo de grupos que buscan mantener la juventud más allá de los treintas, aventándose a la alberca en cuanta fiesta se lo permitan.

Cuartetos iniciando el recorrido

Los londinenses de Palma Violets debutaron con 180 (2013), álbum que muestra una variada muestra de influencias que van del punk a la psicodelia y del garage al postpunk: la presencia de Joy Division es la que más se advierte en primera instancia, aunque vale decir que el novel cuarteto le pone un cierto sello distintivo y una confianza irreprochable, sobre todo para acometer sus instrumentos y levantar la voz. Una buena promesa que muestra la inagotable continuidad de la música inglesa.

Los neoyorkinos de The Postelles, por su parte, pertenecen a esa subespecie de grupos cuya cabeza visible son The Strokes. Presentaron disco homónimo en el 2010 y ahora vuelven con …And It Shook Me (2013), mostrando aprendizaje que se refleja en una mayor solvencia para la estructuración de canciones, todavía buscando la tan ansiada diferenciación. De Birmingham, Peace se ubica en la tendencia del revival del britpop de finales de los 80 y principios de los 90; su carta de presentación, In Love (2013) parece señalar tendencia con guitarra en estado de explosión y gargantas que no ocultan su precocidad.

Imagine Dragons propone un pop con aderezo electrónico que busca la emoción pronta, tal como sucede en Las Vegas, su hábitat natural como el de sus modelos The Killers; tomó forma apocalíptica en Night Visions (2012), su primer largo en el que se incluyen algunas canciones que han sonado en los circuitos radiales gracias a su consistencia pegajosa, conformada por apuntes electrónicos de armónica intuición.