Sonido & Visión

Copa América (XI): Chile busca un nivel poético

Los jugadores

Juegan, juegan. / Agachados, arrugados,

decrépitos.

Este hombre torvo / junto a los mares de su

patria, más lejana que el sol, / cantó bellas

canciones.

Canción de la belleza de la tierra, / canción de la

belleza de la Amada, / canción, canción / que no

precisa fin.

Este otro de la mano en la frente, / pálido como la

última hoja de un árbol, / debe tener hijas rubias

de carne apretada, / granada, / rosada.

Juegan, juegan. / Los miro entre la vaga bruma

del gas y el humo.

Y mirando estos hombres sé que la vida es triste.

Pablo Neruda, 1922

Ante un rival que no estaba planeado por los anfitriones, iniciaron las hostilidades, literalmente, de la siguiente fase del torneo y la tónica parece que será la misma, tal como resultó con este primer enfrentamiento. El equipo local y el campeón defensor se presentaron en un celebratorio estadio Nacional inundado con el aliento de poco más de 45,000 gargantas que esperaban, en su mayoría, ver a su equipo avanzar a las semifinales y tener un buen motivo para seguir festejando al mejor conjunto de la copa, hasta el momento.

El partido, como cabría esperar, arrancó tenso con los chilenos acomodándose paulatinamente en la cancha y los uruguayos mostrando sus armas desde el inicio, entrando fuerte y presionando con atingencia, cometiendo pequeñas infracciones y controlando a la Roja. Pasando estos primeros minutos de desconcierto, los locales empezaron a conectarse y a encontrar algunos circuitos para que la redonda corriera a su favor; por su parte, los defensores seguían en lo suyo, como siguiendo un guion demasiado inflexible que parecía no tomar en cuenta las habilidades histriónicas de los actores participantes.

Las oportunidades escasearon en la primera parte y el partido se resolvía a partir de las intentonas de unos y el control de daños de los otros. Tres llegadas de los chilenos con cierto peligro y una o dos de los uruguayos en medio de un desarrollo intenso pero hosco, entregado pero desenfocado: las circunstancias parecían exigir un mayor atrevimiento sin perder la necesaria paciencia para enfrentar este tipo de encuentros. El empate provisional y la cerrazón del partido parecían dejarlo todo a una eventualidad.

Para la segunda parte, los de casa arrancaron con una mayor disposición para apretar adelante y seguir insistiendo con fuerza adicional; a pesar de la disposición en el campo y la escasísima posesión de pelota, generaron un par de oportunidades que le hubieran dado la razón a una estrategia que en poco beneficia al desarrollo del fútbol, como la utilizada por el chileno Jara, enseñando el cobren, para provocar la reacción de Cavani, exagerar el contacto y motivar al árbitro para que le sacara la segunda amarilla al astro uruguayo del PSG que además traía su respectivo conflicto extracancha.

Con media hora de partido por delante, los charrúas se quedaban en desventaja numérica: ahí estuvo la eventualidad para romper la paridad. Urge que después de los partidos se revisen las jugadas críticas y se castigue a quienes recurran a este tipo de artimañas, sobre todo por el daño que le hacen a la competencia y al espíritu del juego: si bien Cavani mereció la expulsión, Jara cometió dos ilícitos y siguió en el campo. Los árbitros no pueden verlo todo pero las cámaras sí, o casi todo.

Llegó un mal despeje de Muslera en combinación con una clarificadora jugada de Valdivia, quien en lugar de tirar a puerta cedió a un mejor colocado Isla para que con tiro rasante le pusiera justicia a un trámite escabroso y sufrido: el grito contenido del estadio explotó jubiloso. La violencia continuó y el conjunto de una garra que parece obsoleta terminó con nueve jugadores, dejando la sensación de que podrían haber hecho mucho más que defenderse con rudeza, a veces innecesaria, y regalarnos más pinceladas que potencialmente, lo sabemos, pueden plasmar.

Los uruguayos se sintieron inferiores sin necesariamente serlo y Chile ya está listo para el siguiente escalón, que se prevé más amable que esta dura prueba superada con mucho sudor y que por poco llega a la sangre. Especialistas en eliminar anfitriones (Venezuela, 2007 y Argentina, 2011), los charrúas regresan a casa con la interrogante de qué hubiera sucedido si apostaran por otra racionalidad: más por la construcción y la posesión de la pelota y menos por la lógica reactiva.

Futbolera poesía chilena

Habrá nuevo monarca en la copa América y el equipo andino espera contradecir las palabras del gran poeta centenario Nicanor Parra en Noticiero 1957: “El equipo chileno juega bien / pero la mala suerte lo persigue” y más bien seguir sus palabras viviendo la estudiantil fiesta descrita con un dejo de nostalgia en Los profesores:”(...) la verdadera verdad de las cosas / es que nosotros éramos gente de acción / a nuestros ojos el mundo se reducía / al tamaño de una pelota de fútbol / y patearla era nuestro delirio / nuestra razón de ser adolescentes.”

Además del gigante Pablo Neruda, otros poetas chilenos han recorrido el campo de juego. En su poema Balada amorosa para no divorciar noviazgo de balompié,Eric Pohlhammer, busca conciliar, no sabemos con qué resultados, el gusto por el fútbol con el noviazgo, dos pasiones que han tenido enfrentamientos históricos y constantes, por momentos de alcance épico. Otros autores chilenos como José Ángel Cuevas con El Mundial de 1962 y Claudio Bertoni, responsable de esta memorable imagen futbolera con aroma rural:“Veo unas vacas/ en una cancha de fútbol / dos pasan / rozando un palo / la tercera/ es gol”.

Por su parte, Mauricio Redolés escribióLa persecución del poema y la poesía según mi padre conmigo jugando fútbol, que abrió la película Historias de fútbol (Wood, 1997), y Poetas vivos vs. poetas muertos, en clave de narración deportiva con poéticas alineaciones incluidas y como homenaje a Jorge Tellier, quien en Crónica del forastero, apuntó “siempre llego por calles borrosas a las afueras/ donde los hijos de mis compañeros de curso/ juegan el mismo eterno partido de fútbol.”

Fuentes: www.educarchile.cl y www.latercera.com

www.cinematices.worldpress.com