Sonido & Visión

Cervantino y Mutek.Mx 2014

Revisemos algunos de los ilustres invitados, empezando por quien también se presenta en Guanajuato.

Ambos festivales coinciden en tiempo y, en algunos casos, en espacio y cartel. En cuanto al Mutek y de acuerdo a su página de Internet, esta gozosa celebración en la que se encuentran el arte y diversas tecnologías informáticas “es una plataforma para la diseminación y el desarrollo de la creatividad digital en el sonido, la música y las artes audiovisuales.” En su undécima edición en nuestro país, el festival originario de Canadá es uno de las principales festividades sonoras que abren horizontes de nuestra experiencia estética. Revisemos algunos de los ilustres invitados, empezando por quien también se presenta en Guanajuato.

PANTHA DU PRINCE

El alemán bautizado como Hendrick Weber se presenta tanto en el Festival Cervantino como en el Mutek. Sus andanzas incluyen proyectos como Glühen 4 y Panthel, aunque su carta de presentación más conocida es Phanta du Prince, apostando por la búsqueda de elementos mínimos para generar sensaciones tanto íntimas como con un cierto halo de misterio, a partir de una vertiente tecno pero apostando por recursos acústicos.

Tras la publicación de algunos sencillos, se presentó al mundo con Diamond Daze (2004), retomando cierta línea de los grupos que se veían a los zapatos mientras saturaban el ambiente con interminables y traslapados sonidos de guitarra que marcaron tendencia a finales de los ochenta y principios de los noventa, pero atisbando hacia el hábitat del minimal techno, tan absorbente como detallista.

Unos sencillos más antecedieron a This Bliss (2007), su segundo largo en el que potenció su imaginación para el ensamblaje sonoros; le siguió Black Noise (2010) con invitados de lujo como Noah Lennox de Animal Collective, banda cuyos cortes, junto a los de otros compañeros de batalla electrónica como Four Tet, sirvieron de materia prima para XI Versions of Black Noise.

Ahora anda por nuestras tierras para compartir Elements of Light (2013), una colaboración con el grupo noruego The Bell Laboratory, en el que sobre una base tecno se despliegan evocativos timbres de campanas que juegan con una tensión soterrada que se plantea como relajación en tiempos convulsos, en donde predominan los elementos de la oscuridad.

ELECTRÓNICA DE AVENTURA

Oneohtrix Point Never (OPN) es el principal proyecto de Daniel Lopatin, aventurero digital originario de Brooklyn que gusta de samplear con influencias varias, que van del ambient al sonido setentero de fusión entre el soul, jazz y rock pero con un sonido de completa actualidad electrónica. Empezó con su proyecto Infinity Window y con el trío Astronaut. Ya como OPN debutó con Betrayed in the Octagon (2007), a manera de viaje por las estrellas y más allá, acaso convirtiéndose en una odisea espacial.

Vendría un año prolífico: después de la compilación Rifts (2009), presentó Russian Mind (2009), con cortes de cinco años atrás acerca de un cosmonauta, en tono de ópera espacial; Young Beidnahga (2009), integrado por tres piezas y Zones Without People (2009), conformado por tracks ya grabados con anterioridad pero tratados de manera más onírica. Returnal (2010) inicia con un ruidismo que pareciera buscar algún tipo de sintonización radial, para después sumergirse en una red subterránea de perceptibilidad elíptica con metálicas vocalizaciones.

Replica (2011) es una de sus obras centrales y la que le significó un mayor reconocimiento más allá de los circuitos estrictamente electrónicos avant-garde. Si tu reflejo puede ser una calavera, entonces conviene que salgas y entres de un improbable escenario nocturno en el que predomina una lógica de lo inesperado, tanto en ediciones como rítmicas.

Firmó con su nombre el fascinante Instrumental Tourist (2012), en complicidad con Tim Hecker, otra figura clave de la música electrónica contemporánea. Siguiendo la estela del patriarca Brian Eno, estamos ante una obra que se desenvuelve a partir de un fondo ambient sobre el que se van editando sonidos y voces de inquietante estructura, engañosamente relajadas como si estuviéramos iniciando un recorrido por la montaña mágica, por aquello de la referencia a Thomas Mann.

R Plus Seven (2013) nos remite de inmediato a la estética tecladista de tiempos pasados que se resisten al olvido, aderezada por efectos sonoros que le brindan un halo imperecedero. Se presentará con el artista visual Nate Boyce, con quien presentó  en el 2013 en el MoMA, R Plus 6/Affect Index, una colaboración multimedia de imágenes y sonidos tan abstractos como absorbentes.

Originario de Manchester, Andy Stott debutó con Merciless (2006), en el que ya mostraba su tendencia a explotar un tecno con embarradas dub, engarzado con un house de estética siniestra, que nos captura desde los propios temores, dejándonos en la soledad de la pista para enfrentarnos a nuestros propios fantasmas. La compilación Unknown Exception (2008) transcurre pausada y tétricamente, como la anomalía oculta que termina por confirmar la norma.

Grabó el sencillo Night Jewel (2009) y presentó doblete un par de años después: Passed By Me (2011) y el EP We Stay Together (2011), evolucionadas propuestas que profundizaban en el tono lúgubre y amenazante. Con la colaboración de Alison Skidmore, Luxury Problems (2012) arranca con espectrales y reiterativas vocales femeninas, cual canto de sirenas digitales ante las que podemos reaccionar como Ulises, Orfeo o Butes, de acuerdo a la bella reflexión de Pascal Quignard: entregarnos al impulso erótico, neutralizarlo o renunciar a él en aras de volver a lo conocido.

Junto con Miles Whittaker (Demdike Stare), otro mago de la experimentación, integró el grupo Millie & Andrea, usando sus respectivos alias en clave femenina, y produjeron varios sencillos desde el 2008, hasta que concretaron un larga duración bajo el título de Drop the Vowles (2014), reeditando algunos de los cortes anteriormente entretejidos A footwork y aceleración. En puerta está el álbum Faith In Strangers (2014).

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