Sonido & Visión

Belle & Sebastian: Cuando la vida puede ser animadamente realista

Cual viajeros de los años 60´s instalados en el cambio de milenio, por momentos recordando la capacidad melódica de Simon & Garfunkel, el septeto de estudiantes escoceses conocidos con el nombre de una caricatura francesa y lidereados por Stuart Murdoch, ha representado una alternativa estética dentro del rock que apuesta por los tonos pastel pero de trazo profundo y definido, dibujando paisajes de belleza cálida, nunca cursi, e invitando al placer de la música directa, como un día de campo lleno de genuinas emociones y sensibilidad a flor de piel.

Se presentaron en 1996 por partida doble, como para no dejar dudas: Tigermilk, su álbum debut, e inmediatamente complementado por If You´re Feeling Sinister, un clásico reciente que los convirtió prematuramente en un grupo clave de la escena noventera, más bien dominada por el hip-hop, la electrónica y el britpop: de pronto, se erigieron como unos bienvenidos extraños de camisas estampadas, cabelleras ñoñas y actitud desenfadada, con melodías que parecen demasiado cercanas incluso desde la primera escucha y una poética de fulgurantes y poderosas imágenes.

Después de un trio de EP’s grabados en 1997 -Dog on Wheels, Lazy Line Painter Jane y 3.. 6.. 9 Seconds of Light-  que dieron cauce e la ebullición creativa, firmaron el estupendo The Boy With the Arab Strap (1998), ya consolidándose como grupo de ineludible referencia, al que le siguieron el EP This Is a Modern Rock Song (1998), continuando con la tendencia de sacar sencillos; Fold Your Hands Child, You Walk Like a Peasant (2000), su álbum más discreto a la fecha; los EP´s Jonathan David y I’m Waking Up to Us, ambos del 2001, y Storytelling (2002), su contribución para la película de Todd Solondz, marcada por el desasosiego a lo largo de sus episodios.

Retomaron el camino con el brillante Dear Catastrophe Waitress (03), lleno de un elusivo folkrock con letrística metafórica describiendo realidades comunes entre dolorosas y esperanzadoras: las voces mixtas se entrelazan con trompetas contenidas y panderos campiranos, dejando que las cuerdas sostengan canciones como tejidas a mano, casi de estética artesanal, tal cual se advertía desde sus inicios y como se puede identificar en Push Barman To Open Old Woundstal (2005), valioso álbum doble que integra sencillos tempranos y cortes de EP´s.

Con The Life Pursuit (06) los escoceses se mantenían en los terrenos del pop orquestal con el inconfundible aroma retro, cuidadosamente entreverado a finas composiciones de un pop literario en constante búsqueda, como la vida misma. El recopilatorio The BBC Sessions (2008) de rigor para los grupos británicos, antecedió a la conformación del proyecto alterno God Help the Girl, encabezado por el líder Murdoch y complementado por un trío vocal femenino y varios miembros de B&S, que firmó álbum homónimo en el 2009.

Por si nos quedara la duda acerca de una de sus temáticas favoritas, presentaron su siguiente obra con el evocativo título de Belle and Sebastian Write About Love (2010), manteniendo la cohesión acostumbrada y explorando, sin quitar un pie de sus territorios, algunos otros sonidos de raíces a lo largo de los once cortes, entre los que figuran Norah Jones y la actriz Carey Mulligan, dándole un toque fílmico a la canción titular. Otro compilatorio de sencillos y rarezas vio la luz bajo el nombre de The Third Eye Center (2013), en plan casi adivinatorio y prestidigitador.

BAILAR PARA CELEBRAR LA PAZ

Con el más puro sello de la casa expresado en la melódica Nobody´s Empire arranca Girls in Peacetime Want To Dance (2015), obra que devuelve al grupo a la escena después de un silencio que alcanzó el lustro. La efusividad se mantiene en Allie, cuya instrumentación y letra parecen orientadas a intentar animar a la protagonista; The Party Line le pone sonido a una pista donde la cercanía parece inevitablemente peligrosa, al tiempo que la vocal femenina aclara la importancia relacional de conservar némesis y enemigos cerca en The Power of Three.

The Cat With the Cream baja la intensidad rítmica y le pone tensión contenida con el diálogo entre las cuerdas y el piano, contrastando con Enter Sylvia Plath, en la que parecemos sumergirnos en alguna discoteca de algún punto intermedio de los 70´s y los 80´s, acaso para paliar la soledad tan intensamente vivida por la gran poeta del título. The Everlasting Muse aporta relajación primero para saltar al centro de la reunión y bailar en plan comunitario por unos instantes.

Perfect Couples arranca con ciertos sonidos que recuerdan a Roxy Music, donde surge la interrogante de porqué las parejas perfectas también rompen: justamente por creer que lo son. Otro cuestionamiento planteado en Ever Had a Little Faith? parece ser respondido con un armónico ensamble que festeja la grandeza de la pequeñez y sencillez después de atravesar el escándalo distractor. Entre monstruos, escondites, la presencia de Dee Dee Penny de las Dum Dum Girls y un bajo vertebral que estructura Play for Today, nos remitimos a seguir en el juego, sobre todo ahora que sabemos que “la vida es un camino, la muerte un mito y el amor un fraude”.

The Book of You levanta el optimismo romántico y declara, sin tapujos, en medio de la lluvia y a sabiendas que el mundo está enterado, que somos el uno para el otro, para dar pie a Today (This Army’s for Peace), pausado cierre que refuerza la postura antibélica que se plantea desde el título mismo e incluso en el diseño de arte del disco con personajes armados, apoyados en muletas o cubiertos con alguna herida sobrepuesta, aunque eso sí, dispuestos a liberar los fantasmas de la guerra vía el baile.

 

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