Género en su Tinta

Pendientes en VIH

Ayer se conmemoró el día mundial de la lucha contra el VIH-SIDA. otro primero de diciembre para recapitular, para hacer cuentas de los logros obtenidos, de las batallas perdidas, de los vencidos (36 millones de personas desde 1981, según la OMS), de los vencedores, que infectados recientemente o en los ochentas y noventas están en la lid diaria de defender su legítimo derecho a vivir en plenitud, ese que no se garantiza ni por el gobierno ni por las iglesias, ni por los discursos sino por el crecimiento de las conciencias,  la aniquilación del desconocimiento y la sublimación de lo padecido en la búsqueda del desarrollo de los demás.
Son innegables los esfuerzos en metodología de prevención, investigación médica y políticas de salud con respecto al tema, pero quedan aún ciertos pendientes como el de la igualdad de condiciones sin mitificaciones ni estereotipos, sin atavismos ideológicos marcados por rígidas posturas políticas o religiosas o  por prejuicios basados en una vergonzosa carencia de básica información.
El VIH-SIDA es a diferencia de otros cuadros clínicos,  un foco de estigma  social que nace y se reproduce desde la ignorancia, la cual sólo será combatida con educación. Educción emocional y sexual que incluya y ¡claro que incluya! la promoción del uso correcto del condón, así como el fortalecimiento de habilidades sociales y emocionales y la asertiva toma de decisiones. No solamente hay que entrenar a las poblaciones vulnerables a ponerse adecuadamente el preservativo, también, y de forma impórtate hay que propiciar su crecimiento intelectual y afectivo.
Hay mucho por hacer, pues aunque es claro que la labor del estado no debería ser sólo abastecer a las personas que viven con VIH de sus medicamentos sino procurar su dignidad en lo integral, la realidad es que el respeto, la no discriminación y el cambio de la percepción social no serán producto de los programas institucionales de salud. Es urgente sensibilizarnos y empatizar con la realidad de más de 35 millones de hombres y mujeres detectados a nivel mundial, que construyen su vida con el peso del anonimato, el señalamiento, la crítica o la indiferencia.
Desmitifiquemos el VIH-SIDA. Renunciemos al confort de voltear la cabeza para evitar ver nuestras miserables respuestas a los grandes pendientes sociales.



ferfernando@hotmail.com