Articulista Invitado

Oportunidades en el sistema financiero mexicano

“En la Convención Nacional Bancaria quedaron evidenciados los esfuerzos de los bancos y la disposición de sus directivos para lograr una red más incluyente”, dice el funcionario.

La 78 Convención Nacional Bancaria, que se llevó a cabo la semana pasada, fue una oportunidad valiosa para el fortalecimiento del diálogo entre la Asociación de Bancos de México (ABM) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Gracias a este intercambio de ideas y opiniones con los directivos de los bancos, se lograron identificar objetivos en común y delinear la ruta para que el sistema financiero de nuestro país desarrolle su potencial en beneficio de todos.

Una importante coincidencia en las posturas que se presentaron, es que hoy el sistema financiero mexicano cuenta con una oportunidad inmejorable para desarrollarse de forma eficiente. En palabras de Luis Robles Miaja, presidente de la ABM, “la banca mexicana pasa por el mejor momento de su historia y está preparada para hacer todo lo que le corresponde y aprovechar esa oportunidad”.

Las condiciones actuales son propicias para alcanzar este desarrollo. En primer lugar, el nuevo marco normativo generado por la reforma financiera, impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto, establece las condiciones para la evolución adecuada del sistema financiero. Los objetivos de prestar más y más barato, y de mantener la solidez y prudencia del sistema financiero, son compatibles y complementarios. Por una parte, hay diversos factores que favorecen el otorgamiento de crédito, tales como una mayor competencia, una mejora del marco legal mercantil y un nuevo mandato de la banca de desarrollo. Por otra parte, con el objetivo de brindar mayor solidez al sistema financiero, se fortalecieron los estándares prudenciales de capital y liquidez. En este contexto, México cuenta hoy con uno de los sistemas financieros mejor capitalizados a escala mundial, y tiene además capacidad suficiente para aumentar significativamente la oferta de financiamiento de manera responsable.

En segundo lugar, el entorno económico actual también permite el desarrollo del sector financiero. A pesar de la volatilidad en el entorno internacional, México se ha distinguido de otros países gracias a sus instrumentos macroeconómicos para el control de riesgos y políticas sólidas, entre las que destaca el manejo responsable de las finanzas públicas. Estos factores han permitido un ajuste ordenado de nuestras variables macroeconómicas ante el entorno de volatilidad internacional.

Asimismo, el crecimiento económico de México muestra datos positivos en sectores estrechamente vinculados al sector financiero, donde la mayoría de las compras se realizan con apalancamiento, como lo son la industria automotriz y de la construcción. Las ventas de automóviles en el mercado interno en febrero crecieron 22 por ciento a tasa anual, el mayor aumento desde marzo de 2004, y gran parte de estas ventas se hacen con financiamiento. Por su parte, el valor real de la construcción creció a una tasa anual de 2.9 por ciento en diciembre de 2014, el segundo mayor incremento desde noviembre de 2012.

Finalmente, el impacto positivo de las reformas estructurales sobre la economía se seguirá fortaleciendo. En este sentido, la reforma financiera es un catalizador del impacto de las demás reformas, ya que las sinergias entre las mismas generarán mayores resultados positivos. Por ejemplo, en lo que toca a la reforma energética, el programa Impulso Energético, dirigido a financiar Pymes que participan en dicho sector, prevé una derrama crediticia por alrededor de 26 mil millones de pesos durante 36 meses, con garantías de Nacional Financiera que beneficiarán a aproximadamente mil empresas. Un ejemplo adicional de sinergias se encuentra en la reforma hacendaria. Para promover la formalidad se creó el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) y se lanzó el programa Crezcamos Juntos, en donde la banca de desarrollo participa con garantías a la banca múltiple para ofrecer financiamiento a negocios incorporados al RIF en condiciones competitivas. Por último, en materia de telecomunicaciones, la disminución en los costos potencia el esfuerzo de la reforma financiera para lograr una mayor inclusión financiera, haciendo más barato el proveer de servicios financieros electrónicos a los mexicanos.

Durante la 78 Convención Nacional Bancaria quedaron evidenciados los esfuerzos de los bancos mexicanos, y la disposición de sus directivos para alcanzar el objetivo común de lograr un sistema financiero más incluyente y que sirva como plataforma para el desarrollo de México. Tenemos una agenda muy completa de temas que habremos de trabajar con la banca en las siguientes semanas y meses. La coyuntura actual ofrece una oportunidad inmejorable para aprovechar el nuevo marco normativo establecido por la reforma financiera para materializar el enorme potencial que caracteriza a nuestro sistema financiero en beneficio de todas las familias mexicanas.