Neteando con Fernanda

Dos pasajeros, una barca

Empieza un nuevo año. Una nueva oportunidad. Queremos vernos y sentirnos mejor, así que con renovadas fuerzas tomamos cartas en el asunto: hacemos cita con un especialista para ponemos a dieta. Queremos modificar nuestros hábitos alimenticios ya que para el 6 de enero la intoxicación por romeritos, pavo y turrones tomó forma de lonja. El ejercicio es importante, así que nos inscribimos a un gimnasio o a clases de yoga, zumba o lo que sea. Desde luego que todo eso está muy bien, pero si en verdad queremos hacer algo que nos beneficie en este 2015 lo más importante es dejar ir los pensamientos negativos de nuestra vida.

Cito un fragmento de una plática de hace unos días de don José Ruiz, coautor, junto con su padre don Miguel Ruiz, del libro El Quinto Acuerdo: “A la orilla del río hay dos pasajeros, la barca que ahí se encuentra solo puede llevar a uno. Están ahí la positividad y negatividad. Tú decides: ¿A cuál de los dos piensas llevar en tu barca?” Efectivamente, la buena o mala actitud es una elección y si somos honestos habrá que reconocer que muchos días durante 2014 elegimos al pasajero que estuvo a punto de hundir la barca, ya que una actitud negativa no cambia las cosas, ni hace bien a nadie.

Una  persona con una actitud negativa es, además, un vampiro energético. Agota las pilas de todos quienes están a su alrededor; o bien, los pone de malas. Por eso no debería sorprendernos que cuando estamos en esa actitud nadie quiera estar con nosotros. Aunque nos estimen, huyen como de la peste. Las personas con una actitud negativa tiñen con su óptica el futuro. La catástrofe es inminente para ellos: “Esto es un desastre, no tiene solución”. Si les consultas sobre algún problema, malestar físico o lo que sea, cuando escuchas su veredicto, lamentas haberles consultado ya que te sientes mucho peor y más preocupado. Te hacen sentir deprimido instantáneamente. Su compañía es como entrar a una habitación oscura, fría y húmeda de la que quieres salir cuanto antes.

El enfocarnos en lo positivo no quiere decir que hay que aceptar todo lo que está mal o ignorarlo. Eso no es actitud positiva, sino insensatez. Una persona con una actitud positiva desde luego sabe que las cosas están mal, pero no permite que ese evento negativo empañe toda su vida y le hagan perder objetividad. Sabe que a pesar de que algo no va bien, otras cosas en su vida son maravillosas.

El tener una visión positiva de las cosas es pensar en la manera de cambiar o solucionar lo que no te gusta a corto, mediano o largo plazos. Si no es posible, reconocer que hay cosas que no están en tus manos y aceptarlas. Una persona positiva es la que sabe que maldecir el clima o quejarse de él no harán que éste mejore, de la misma manera que quejarte o envidiar a los demás por su apariencia no te harán verte mejor.

Si organizan un evento y resulta que hay lluvia pronosticada ese día no lo cancelan o ignoran el pronóstico; más bien toman las medidas necesarias para que el evento salga muy bien independientemente del clima.

Cuando estás contento y con una actitud positiva eres como el sol dentro de una constelación y la gente quiere estar cerca de ti. Además beneficia la salud. Varios estudios  revelan que los pacientes que toman la noticia de su diagnóstico de cáncer con una actitud positiva tienen más posibilidades de sanarse.

Sin duda es fácil criticarlo todo: Hay muchísimas cosas que no funcionan en nuestra vida, ciudad, país y el mundo en general, pero ser unos jueces implacables y juzgarlo todo (empezando por nosotros mismos) no soluciona las cosas. Simplemente hace que nos sintamos mal y enojados. Si verdaderamente te molesta tu apariencia, decirte mil veces que estás gorda no lo soluciona: o aceptas tus lonjitas o te pones a dieta. Lo mismo sucede con lo demás. Ante la situación del país, las redes sociales han sido válvula de escape para la inconformidad, dolor y resentimiento. Está bien, pero no podemos seguir señalando lo que está mal sin proponer algo concreto para que eso, con lo que no estamos de acuerdo, cambie.

 Empieza un año; si elegimos llevar en nuestra barca a la negatividad es una elección válida, pero seguramente haremos nuestra vida mucho más difícil y también la de los demás. Mejor tratar de ser positivos.

 Hay una frase de Henry Ford que resume perfectamente el poder de la actitud: “Si dices que puedes o que no puedes, de cualquier forma tienes razón”.

 

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