Neteando con Fernanda

Soledad, la herida existencial de nuestra sociedad

Dios mío, líbrame de las medias tintas, de los no puedo, de los no sé, de los quizás.

Fragmento de la novela Morgana, de Hania Czajkowsky


Conocí a Hania Czajkowsky hace unos 15 años; cuando presentó su segundo libro me causó una gran impresión, me quedé con ganas de hablar más con ella. En esos momentos no sabía que en mi destino estaba escribir y que la siguiente vez que nos encontráramos sería para una entrevista. Me dio gusto saludarla después de tanto tiempo. No ha cambiado casi nada; rubia, con una mirada penetrante y una enorme sonrisa. Me comenta que viaja muchísimo, que prácticamente vive como nómada. Dice que está muy contenta, pero no hace falta que lo diga, se le nota.

Empezamos a hablar de su más reciente publicación: Morgana, el camino naranja. Morgana, la protagonista de la novela, es una profesionista exitosa, pero sola. Hania pega en el clavo. Estudios de diversas universidades han comprobado en fechas recientes lo que hemos sabido siempre: a los hombres les intimidan las mujeres exitosas. El resultado de ello es la soledad. “La soledad es la herida existencial de nuestra sociedad”. Comenta Hania. “Muy pocos están hablando de ella. El último libro de Murakami trata de eso: hombres y mujeres solos”.

A pesar de que no nos gusta reconocerlo, no lo aceptamos, pero la soledad está ahí. Más de 50 por ciento de la población a escala mundial está sola. Le pregunto si considera que esta herida puede sanarse, si el problema que tiene solución. Hania se pone seria y responde: “Hay que aceptar la soledad como algo temporario, no como algo definitivo. Es bueno poder estar solo y poder manejarse, sí por supuesto, pero no como un estado definitivo. Lo que yo les digo a las personas que vienen a mi seminario o a mis conferencias es: ¿ustedes quieren realmente vivir en soledad? Entonces hagan una vida comunitaria. Como los monjes o las monjas. Hagan algo para que el amor circule en sus vi-das, aunque no sea un amor de pareja. Hay personas que han optado por la soledad, porque han renunciado realmente a tratar de seguir insistiendo,  porque tienen miedo,  por prejuicios o por no querer arriesgar. Si es por eso, sigue insistiendo y arriésgate porque no te va a pasar nada”.

Hania considera que para poder, si quieres buscar una pareja, tienes que estar seguro de lo que quieres. Es un tema en el que no se puede dudar. Tienes que cimentar la decisión al cien por ciento, salir de las “medias tintas”. Para tener una pareja hay que hacer un trabajo. Prepararse internamente. Esta preparación requiere de valor ya que de acuerdo con la autora de La victoria de la conspiración y Jugando con los ángeles, para entrar en los terrenos emocionales hay que ser valiente: “Se requiere alguien que sea aventurero en el amor, que esté dispuesto a arriesgarse. El problema es que estamos todos muy cómodos y tenemos una lista muy larga de condiciones que tiene que tener el otro. Si no las cumple, si falla en alguna, listo, no hay más. Se necesita a alguien que se quiera arriesgar. Entonces, si tú quieres un valiente primero tienes que ser valiente tú. Ese es el tip y esa es la clave. ¿Quieres un valiente? Tienes que ser valiente. ¿Quieres a alguien que tenga el corazón abierto y que se arriesgue? Arriésgate. Aunque te salga mal. Con el miedo, con cuidarnos no conseguimos nada. Hay que tomar riesgos. Éstos te puede salir bien o te puede salir mal ¿Qué importa? No importan los resultados, es el camino lo que importa”.

Morgana dice en un momento: “Yo sigo enredada en la trama de tontas situaciones, todo el día”. Quizá, por ello, Hania recomienda la fortaleza: “Tenemos que ser fuertes, tenemos que manejar la energía. Darle a cada asunto su tiempo, su dosis de energía y ni un gramo más. Busquemos un buen amor, temblemos de pasión, persigamos algún sueño ¿Se acuerdan como era? Arriesguemos el corazón, demos más, abramos las compuertas. La felicidad es un trabajo permanente, no es una elección. Hay que trabajar en ella en todo momento”.

Las palabras de Hania me dejan pensando. Hay mucho reflexionar sobre las medias tintas, el valor y arriesgarnos a ser felices sin importar el resultado. Sabemos que en una relación se necesita respeto, amor, comunicación; pero olvidamos el valor que hay que tener para arriesgarnos, sin importar el resultado. ¡Gracias Hania por recordárnoslo!

A Hania le gusta compartir lo que ha aprendido. Junto con su pareja, da cursos de fortaleza emocional para ayudar a otros a vivir las novelas de su vida. Si te interesa, puedes encontrar información en www.haniaescribe.com.


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