Neteando con Fernanda

Consejos para empezar el año

Hoy es mi primera columna de 2014. Empieza un ciclo y termina otro. Me gustan los cierres de ciclo y la oportunidad de tomarnos un tiempo para ver para dónde vamos y si es necesario, calibrar el rumbo para alcanzar los objetivos que nos habíamos propuesto. Tuve la oportunidad de comenzar este año, con una entrevista a Don Miguel Ruiz y su hijo Don José. Don Miguel, es autor de Los cuatro acuerdos, que ha sido traducido a 39 idiomas y vendido millones de copias en todo el mundo. José, junto con su padre escribió El Quinto Acuerdo, que complementa las enseñanzas de Don Miguel. Ellos me hablaron de sus deseos para Año Nuevo.

Con su voz suave y pausada Don Miguel dice: “Es el primer día del año, podemos verlo como el final de una época y el principio de una nueva. El pasado no es más que un punto de referencia porque no existe, ya no es verdad. Lo que es verdad es lo que está sucediendo en estos momentos y lo que está sucediendo hoy, primero de enero 2014 es que estamos creando la historia de nuestra vida. En este preciso instante. Las decisiones que tomemos hoy, van a traer distintas consecuencia. Por ello, tenemos que darnos cuenta que si tomamos esas decisiones con amor, los resultados van a ser excelentes”.

El autor de La maestría del amor, nos desea el amor incondicional. El problema radica en la imposibilidad de dar lo que no tenemos. Con voz suave y pausada explica: “Primero tenemos que amarnos a nosotros mismos. Pero tenemos que aprender a amarnos incondicionalmente, porque el amor que hemos aprendido a dar es condicional. “Yo te amo si es que tú me dejas controlarte”. Y es así como aprendimos porque todos a nuestro alrededor siempre han amado condicionalmente. Es la forma en que nos educaron, es la forma en que nos domesticaron, y al crecer hicimos lo mismo con los demás. Y el gran problema es que tratamos de domesticarnos los unos a los otros, tratamos de imponer nuestra voluntad y hacerlos que crean lo que nosotros creemos. Pero si nosotros hacemos ese cambio, y amamos incondicionalmente, todo puede cambiar. Y mi deseo para este año, es que todos los seres humanos, —pero especialmente los mexicanos, porque yo soy mexicano también—, vayan introspectivamente y vean qué tanto amor tienen por ellos mismos. Que revisen si ese amor condicional, o incondicional. Porque cuando nos amamos condicionalmente es cuando creamos juicios y opiniones en nuestra contra, que solo traen grandes conflictos. Por eso, mi deseo es que se amen incondicionalmente. Que no se pongan condiciones y de esa forma se acepten tal y como son y acepten al resto de la creación de la misma forma”.

Por su parte, José José considera que la vida es corta y es un regalo por el que debemos estar agradecidos. Su deseo es responsabilidad. Que cada uno sea responsable de sus propios sueños, ya que al tomar responsabilidad por nuestra creación utilizando la honestidad y disciplina como herramientas podemos cambiar algo que no nos gusta. Solo de esta manera podemos apoyar y servir al amor de nuestra vida. “El amor de tu vida no está fuera de ti. Está dentro de ti mismo. Muchas veces pensamos que el amor está afuera y de alguna manera esperamos que no funcione, que falle, que tengamos el corazón roto”.

Si comprendemos que nosotros somos el amor de nuestra vida, que debemos amarnos y respetarnos, empezaremos a cuidarnos y defendernos de nosotros mismos y de nuestros pensamientos negativos; aquellos que nos hacen creer que no somos suficientemente buenos, inteligentes etc.

“Entonces” —dice Don José— este año hay que preparamos para la siguiente Navidad. En vez de dar un regalo material a nuestra familia, hay que darles nuestra positividad, cada día del año. Y lo más bonito es que no tienen que saberlo, pero van a recibir los beneficios de este regalo. Para poder dar este regalo, tenemos que trabajar en nosotros mismos. Si entendemos que nuestra cabeza es nuestra casa y es ahí es dónde debemos de empezar a limpiar la negatividad”.

Don José considera que en este proceso, cuando tratamos de pensar impecablemente, nuestros hábitos negativos seguramente aparecerán, pero si estamos conscientes, podemos darnos cuenta de ellos y entonces podemos elegir si nuestra actitud será negativa o positiva. El dar fuerza a las emociones negativas (como  el chisme, la envidia, etc.) nos hace perder nuestra inspiración. “A veces tomamos una copa de veneno pensando que va a lastimar a otros, pero a quien lastima es a nosotros mismos. La mala vibra es contraproducente ya que regresa a nosotros como un espejo”.

Me sumo a los deseos de amor incondicional y responsabilidad para este 2014 de Don Miguel y José Ruíz. Después de todo, solo nosotros podemos cambiar nuestra vida y de nosotros depende que nuestra vida sea un plácido sueño o una pesadilla.

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