Neteando con Fernanda

¿Colegiación obligatoria, un sofisma?

Sofisma: una razón o argumento aparente con que se quiere defender o persuadir lo que es falso.RAE

Hace unas semanas en mi columna Cuidado con el Caballo de Troya comenté algunos de los problemas que presenta la iniciativa de colegiación obligatoria —presentada por el Senado— en la que se pretende modificar el artículo 5º constitucional para establecer que será el Congreso de la Unión el que determine los casos en que para el ejercicio profesional se requiera de colegiación, certificación periódica o cualquiera otra condición especial, así como las modalidades y términos de cumplimiento de dichos requisitos. Es decir, de aprobarse la ley, los egresados de diversas carreras, (arquitectos, ingenieros, abogados) No podrán ejercer su profesión, a pesar de haberse graduado y recibido el correspondiente título profesional sino hasta que se afilien a alguna asociación profesional, barra o colegio —eso es la colegiación obligatoria— y aprueben el examen de la barra o colegio.

Quienes defienden la colegiación obligatoria (en su mayoría miembros de los colegios de abogados) han publicado muchos argumentos en favor de la misma en diversos medios. Recientemente, los presidentes de los principales colegios de abogados resumieron sus argumentos en la revista Contenido del mes de octubre, en un artículo titulado "Abogados de primera". Ellos sostienen que solo con la colegiación podremos mejorar la calidad de los abogados. El autor del artículo, Luis Hernández Martínez, manifiesta que es "un concepto que de materializarse será capital en la construcción de un estado de derecho, clave en el combate a la corrupción y servirá como pilar en el fortalecimiento de la confianza en las instituciones políticas de México. Pero más allá de que la colegiación obligatoria ordene a más de los 321 mil abogados, que según el Inegi ejercen en nuestro país, tal iniciativa en realidad será un paso firme que nos llevará hacia una mejoría en los índices de competitividad y facilitará la concreción de la justicia cotidiana".

¿Puede la colegiación obligatoria combatir la corrupción, llevarnos a una mejoría en los índices de competitividad y facilitar la justicia? Es evidente que todos queremos un estado de derecho y mejores profesionistas que trabajen con ética. La pregunta es si la colegiación obligatoria puede cumplir con esas propuestas o es un sofisma.

Experiencias en otros países nos dicen que la colegiación obligatoria no mejora los índices de competitividad. De hecho, ante la crisis española, una de las principales recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a España fue reducir el número de profesiones en quienes sea obligatorio pertenecer a un colegio profesional, así como el costo de la cuota.

La OCDE no descubre el hilo negro. El ministro Carlos Sempé Minvielle, en su reflexión ¿Es necesaria la Colegiación obligatoria? (texto que vale la pena leer) cita los excesos de los gremios durante la colonia y entre los efectos perniciosos de los mismos destaca: "Restringir la competencia, disminuir el número de maestros, reservar el maestrazgo a los hijos y yernos de los maestros..." monopolio y cotos de poder económico. ¿Por qué volver a lo que no funcionó en el pasado?

En una publicación del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM titulada Ética y colegiación obligatoria, de Ernesto Larrea Richerand, se menciona la importancia de tener en cuenta el ejemplo de otros países en donde la colegiación es obligatoria y menciona los que tienen en Guatemala, Honduras, Panamá, Perú, Brasil, Argentina y Venezuela. Y los que no tienen: Chile, Colombia y México. Si tomamos como referencia el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional 2014, nos damos cuenta que la colegiación obligatoria no ha logrado dar solución al problema de corrupción. De los países que cita como ejemplo Larrea, aquellos que No cuentan con colegiación obligatoria: Chile (21), Colombia (92) y México (103) ocupan lugares por encima de los que sí cuentan con ella como: Argentina (107), Guatemala (115) Honduras (126), Venezuela (161), el país más corrupto de América y uno de los más deshonestos del mundo. Únicamente superan a México y Colombia: Perú (85) y Brasil (69); no así a Chile.

Todos queremos mejores profesionistas; sin embargo, la colegiación obligatoria no es el camino. Busquemos mejores opciones para conseguir tan loables objetivos

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