Neteando con Fernanda

Todos tenemos un 'brexit' y un 'bregret'

"Pensar antes de actuar es sabiduría, actuar antes de pensar, arrepentimiento".

Cada acción es una decisión y cada decisión tiene consecuencias. En algunos casos no son inmediatas, en otras, la reacción es casi instantánea. Lo cierto es que tarde que temprano las consecuencias llegan. No importa si las medimos o no, si las esperábamos o llegan inesperadamente, si son proporcionales o desmedidas; llegan y no nos queda otra más que afrontarlas.

Las consecuencias de algunas decisiones son positivas, otras negativas. Algunas veces pasan casi desapercibidas y en ocasiones nos acompañarán de por vida. A pesar de que algunas decisiones que tomemos sean mal informadas, mal aconsejadas, por indolencia, engaño o ignorancia, es nuestra responsabilidad solucionar los problemas y afrontar las consecuencias. El brexit fue un claro ejemplo de que podemos tomar una decisión y, casi instantáneamente, darnos cuenta de nuestro error. En un par de semanas, Gran Bretaña enfrentó problemas que ni los mismos promotores de la salida de la Unión Europea pudieron desear o prever. Noches alegres que vienen con sus mañanas tristes o la cruda después de la borrachera.

No pude evitar sentirme identificada con el momento que atraviesan los habitantes de la Gran Bretaña. Todos hemos vivido el arrepentimiento. En algún momento nos llevamos las manos a la cabeza y con una voz casi imperceptible decimos: "¿En qué estaba pensando? ¿Cómo hice eso?" Deseamos retroceder el tiempo, volvernos sobre nuestros pasos, tragarnos nuestras palabras, pero no hay nada que hacer. El bregret o arrepentimiento puede ser enorme, pero por grande que sea, éste no devuelve las cosas a su estado original y sus consecuencias pueden ser mucho peores y más duraderas de lo que esperamos. Cuando tomamos una decisión mal informados, engañados o con la cabeza caliente, el dolor de cabeza que le sigue puede ser enorme.

Las historias tienen dos caras y si algo bueno hay que sacar de esas equivocaciones es el aprendizaje. Alguna vez escuché a Irvine Welsh, autor de Trainspotting, decir que le parece más interesante el fracaso que el éxito, ya que de aquél puedes aprender mucho más. Definitivamente tiene razón, las mejores enseñanzas vienen de los errores más grandes. No por nada dicen que el camino al éxito es una cadena de fracasos.

En estos momentos en que las consecuencias del brexit cruzan fronteras, es una buena oportunidad para reflexionar. El que no hayamos votado o no pertenezcamos a la Unión Europea es irrelevante. A nadie le sobra echar una pensada a las decisiones erróneas que podemos tomar cuando no nos informamos o cuestionamos lo suficiente. Los que no asistieron a votar deben darse de topes contra la pared, pero nos dejan a todos la lección de que si algo te importa tienes que participar. El proceso electoral es fundamental; quizá la democracia no es perfecta o los candidatos no son los adecuados o lo que quieran, siempre encontraremos razones o excusas para no votar; sin embargo, es necesario estar conscientes que no votar es decidir y esta decisión puede tener consecuencias letales y permanentes.

Tomar decisiones basadas en el miedo no es una buena idea. Quizá los que votaron por salir de la Unión Europea, pensando que esto les ayudaría a conservar sus empleos, ahora ven con preocupación la turbulencia de los mercados financieros, la devaluación de la libra esterlina y las noticias de que muchos bancos moverán sus operaciones a otros países, y se den cuenta que ahora es cuando están en peligro de perder sus empleos.

Como siempre en estos casos, lo más importante es analizar fríamente las causas que nos llevaron a la situación actual. Las cosas no suceden al azar, tienen una explicación. Quedarse atorados en el arrepentimiento no sirve de nada. Comprender qué nos motivó a actuar de la forma en que lo hicimos puede evitarnos futuras equivocaciones. Sin duda en el brexit y bregret podemos encontrar grandes lecciones, una especie de "Te digo Pedro, para que oigas Juan". A la vista de todos están las consecuencias del populismo, del miedo y del discurso de odio. No perdamos la oportunidad para reflexionar y no caer en los errores de otros.

No debes cavilar sobre tus errores y fracasos del pasado; esto solo va a llenar tu mente de dolor, pesar y depresión. Lo importante es no repetirlos en el futuro. Swami Sivananda.

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