Caleidoscopio

“El reinado de la ley”

Hace algunas semanas escribía que para que un país progresede manera constante y efectiva, y me refiero al progreso de todos, no nada más de unos cuantos,  es necesaria la aplicación del estado de derecho, que consiste en la aplicación de las leyes de manera indistinta, sin que su práctica esté politizada o influenciada por motivos económicos.

Sólo así es posible avanzar en la búsqueda de un país libre, soberano, independiente, con niveles de vida aceptables para sus habitantes.En aquel artículo compartí con ustedes, amigos lectores, los resultados del índice “Rull of Law” elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y que compara el nivel de aplicación de las leyes en todos los países del mundo.

Desgraciadamente no salimos bien librados, pues acusamos un índice de 42 puntos, donde 100 es la máxima calificación por total aplicación correcta de la ley. 

Me parece que aun resaltando el hecho de que México está cambiando, a pesar de las inercias en contra de ese cambio,  es necesario que la sociedad, todos nosotros, nos involucremos todavía más en los asuntos de la comunidad y presionemos para que la autoridad, los políticos y los líderes de opinión sientan la necesidad de dar una vuelta de ciento ochenta grados a la rueda de nuestro sistema e introduzcan los cambios en las leyes y los reglamentos que modernicen al país, con una visión de largo plazo y con voluntad política para realmente cambiar. 

La práctica de la corrupción, según datos del IMCO publicados en su página de internet, le cuesta al país 10% del PIB, y si tan solo crecemos como 2.1 % anual , da igual, pues cualquier intento de mejorar la calidad de vida de los nacionales se queda en buenas intenciones, que alimentan nuevas promesas de cambio, pero que no se cumplen a menos que cambiemos el paradigma de mediocridad y escasa aplicación del estado de derecho que hoy nos gobierna. 


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