Caleidoscopio

¿De qué está hecho el Estado Mexicano?

¿Sólo de buenos propósitos, o de acciones y decisiones que cambien el pésimo funcionamiento del gobierno?Ayer anunció el presidente de la república su programa de 10 medidas, para fortalecer la seguridad y el estado de derecho.Entre muchas medidas, se anuncia la creación de policías estatales (sic), una clave única de identidad, línea de emergencia 911, posibilidad de intervenir en la vida de cualquier municipio que se coluda con el crimen organizado, y con ello, posibilidad del gobierno federal de disolver cualquier ayuntamiento; reformas en el manejo de las competencias penales respecto al combate al delito (“cuando algo es responsabilidad de todos, en realidad es responsabilidad de nadie”); acceso a la justicia cotidiana(sic) y algunas otras promesas más.El evento pareció más un evento de rutina. La parafernalia del poder se hace presente y casi omnipresente, por la vía del mensaje total televisivo y auditivo, a más no poder.Como que el Estado siente y consiente que no hay que hacer gran cosa; solo condescender y solo aplicar el control de daños que por décadas ha dado resultado. Espero estar equivocado.En lo personal quisiera que este evento fuese el principio de un programa real de gran aliento y de gran profundidad. Que el gobierno y concretamente EPN sientan la necesidad de hacer algo. De cambiar las cosas para que un nuevo curso de la nave nacional navegue por aguas no turbulentas sino apacibles y confiables, acordes al desempeño que se busca.Pero nada es seguro ni nada es confiable. Veamos que de ello es cierto y que de ello es falacia, para poder aplaudir la valentía del poder público, o sea al gobierno, que es capaz de cambiarse a si mismo, o mentarle la madre por simulador y mentiroso, que de ello ya tiene acreditada su vocación, desde hace décadas, y lo que es peor, el pueblo lo sabe.¿De qué está hecho el gobierno?En realidad no lo sabemos, pero la ilusión que tengo es que los mexicanos podamos cambiar para bien, sin depender de alguien más, que nos tenga que poner muletas para caminar, y mucho menos que sea el gobierno el que nos diga que hacer, o cómo hacerle, para salir de un bache profundo que somos nosotros los ciudadanos los que nos hemos encargado de cavar.De que debe de haber cambios ni quien lo dude, pero siento que EPN tiene opciones para tener un mejor equipo y debe de optar por cambiar, para privilegiar lo eficaz y lo sustantivo, por encima de sus preferencias personales o sobre sus querencias, sabiendo que en el gobierno o inclusive en el Congreso hoy hay personajes de envergadura para cumplir con encargos de trascendencia nacional. 


federicoramos@prodigy.net.mx