Juego de espejos

La paradoja del PRD

ESTE PARTIDO LOGRÓ la reforma política del DF en términos sumamente satisfactorios y a modo, que ubicará a la Ciudad de México en una mejor condición que la de los estados. En efecto, además de un fondo de compensación de la Federación por ser sede de los poderes federales, su deuda continuará siendo del conjunto del país

Al igual que el PAN, el PRD ha logrado en estos años parte significativa de su programa político. Aquél obtuvo la reelección consecutiva de legisladores y alcaldes, además de una legislación amplia contra la corrupción; el PRD logró la reforma política del Distrito Federal en términos sumamente satisfactorios y a modo, que ubicará a la Ciudad de México en una mejor condición que la de los estados. En efecto, además de un fondo de compensación de la Federación por ser sede de los poderes federales, su deuda continuará siendo del conjunto del país y también el gobierno nacional seguirá haciéndose cargo de la educación y salud. Mejor, imposible.

También puede reconocerse como un logro histórico del PRD la reforma para desindexar el salario mínimo, promovida por el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, como un paso preliminar para un incremento sustantivo de los ingresos de los trabajadores en la economía formal, una demanda básica de la izquierda mexicana.

Ambos logros harían pensar que el PRD está en su mejor momento, que tiene el poder político y la capacidad legislativa para hacer valer su agenda. La realidad es que esto es resultado, como dijo el presidente Peña Nieto, del Pacto por México, el acuerdo que pocos de la oposición quieren recordar por el costo político que les ha significado dar la impresión de colaboracionismo. No está por demás destacar que gracias a la reforma fiscal promovida por el PRD con oposición del PAN, el país ha podido solventar con éxito el grave deterioro de los ingresos petroleros.

La realidad es que el PRD no solo está en una circunstancia muy difícil. El jaque de Morena puede resultarles fatal en 2016. La decisión de ir en alianza con el PAN en donde no pusieron candidato como Veracruz y Durango, va a significarles la fractura de su base electoral y su traslado a Morena. No se ha dicho o no se ha advertido, pero en los 12 estados con elección de gobernador, la intención de voto por partido, sin considerar candidatos, Morena supera al PRD.

Las dificultades del PRD no vienen de la derecha, tampoco del gobierno, su presencia y existencia está amenazada por López Obrador, quien pudo construir un partido para su proyecto de ganar la Presidencia de la República en 2018. La fragilidad del PRD frente a Morena está a la vista, por ejemplo, cuando en Puebla el PRD no logró acuerdo para una nueva coalición con el PAN, de inmediato sus dirigentes llamaron a Morena para un proyecto común "ahora que sí somos oposición".

En Veracruz, el PRD hizo candidato a Miguel Ángel Yunes, un político con trayectoria incompatible con la izquierda, hombre fuerte en el gobierno de Patricio Chirinos en la presidencia de Carlos Salinas. Dante Delgado, dirigente de Movimiento Ciudadano, podría dar opinión fundada de cómo ejerce el poder Yunes. En 2015, Morena superó al PRD en dicha entidad. Parte importante de los 280 mil votos que obtuvo el PRD el año pasado pasarían al candidato postulado por Morena, Cuitláhuac García, quien ganó el distrito federal con cabecera en Xalapa.

El problema no son en sí mismos los resultados de 2016, sino la secuela de malos números respecto a los mejores de Morena. El PRD puede postular buenos candidatos y con ello ganar terreno en varios estados a su competidor de la izquierda. Así puede ocurrir en Oaxaca y Tlaxcala y solo con buenos resultados se puede contener la previsible desbandada.

Oaxaca es la joya de la corona del PRD. Disputan la candidatura el senador Benjamín Robles Montoya y el diputado José Antonio Estefan. Aunque Robles Montoya fue muy próximo al gobernador Gabino Cué, hay irreconciliable rompimiento. El segundo cuenta con el apoyo del gobernador, aunque sus números en encuestas son bajos. Por lo pronto el PRI postulará a Alejandro Murat, ex director del Infonavit, carta fuerte del presidente Peña para recuperar la gubernatura. También en Tlaxcala el PRD está en una posición competitiva. Allí, Adriana Dávila por el PAN, Marco Antonio Mena por el PRI y Lorena Cuéllar por el PRD disputan la gubernatura.

En el PRD existe la expectativa de recuperar la gubernatura en Zacatecas. Sin embargo, la situación es adversa. Allí el senador Alejandro Tello, del PRI, y David Monreal, por Morena, son los dos principales contendientes. El PRD podría postular a Pedro León o Rafael Flores, dos muy buenos prospectos, pero llegan tarde a la candidatura, como lo muestran los estudios de conocimiento, opinión e intención de voto.

Previsible indigestión. La liberación de Humberto Moreira lleva a muchos a comerse sus propias palabras. Sin pruebas no hay cargos y eso es de elemental justicia. Se precipitaron juicios, se inventaron cargos y se anticiparon sentencias. Obvio, como siempre no habrá disculpa.


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