Juego de espejos

Padrés, Moreno Valle, Ebrard, cadáveres exquisitos

Salta a la vista el cambio: una izquierda institucional, que juega las reglas y que le habilitan a demandar un trato consecuente de quienes detentan el poder político decisorio. Miguel Barbosa y Silvano Aureoles, dos caras de un juego político distinto. En la relación con el poder, la desconfianza y el chantaje quedan atrás.

Una imagen más allá de lo pensable es la del presidente Peña Nieto flanqueado por los dos presidentes de las cámaras del Congreso, ambos perredistas. Salta a la vista el cambio: una izquierda institucional, que juega las reglas y que le habilitan a demandar un trato consecuente de quienes detentan el poder político decisorio. Miguel Barbosa y Silvano Aureoles, dos caras de un juego político distinto. En la relación con el poder, la desconfianza y el chantaje quedan atrás.

Allí no acaban cambios que van más allá de las formas legales. El PRD pudo resolver, mejor que siempre, mejor que cualquiera, una salida democrática en la integración de su órgano colegiado supremo. Se responsabilizó al INE de la tarea y las buenas cuentas avalan el resultado, el que apunta al ungimiento de Carlos Navarrete como futuro dirigente. Exceso de significado: el INE acredita, pero también se acredita con el resultado. Difícil será en lo subsecuente que el acreditado denigre al acreditador.

Silvano Aureoles camina con claridad hacia el gobierno de Michoacán. Si fuera por el voto de la pluralidad y de la clase política encumbrada, ganaría con clara ventaja, pero las elecciones se resuelven con votos en el territorio, con todo lo que implica, mucho más en un estado convulsionado por un gobierno colapsado por sus vínculos con los criminales, situación heredada desde Leonel Godoy gobernador. También está Luisa María Calderón y algún valiente del PRI. Una elección cuyo resultado deberá ser el regreso a la normalidad de una de las zonas más prósperas y con mayor potencial. Una oportunidad más de reencuentro entre partidos, gobiernos y sociedad.

Unos crecen, otros disminuyen, algunos colapsan. Si en la política hay muerte, también hay resurrección. Hay crisis mayores que significan lesiones fatales. El caso del gobernador Guillermo Padrés es el de una herida autoinfligida. Demandar la remoción de delegados federales responsables de enfrentar a una de las empresas líderes en el mundo de la minería conduce a la mayor de las sospechas. La evidencia de un gobernador abusivo que se apropia de la de por sí escasa agua no es asunto menor y daña las perspectivas electorales del PAN. Midió mal al presidente Peña y al secretario de Gobernación; también a la población sonorense.

Las dificultades de Guillermo Padrés se extienden al PAN. Con una imagen de eficaz operador político, el gobernador de Sonora es una de las figuras más influyentes en el partido. Su infortunio alcanza a muchos aliados, entre otros, al diputado Guillermo Anaya. Ambos transitaron del calderonismo hacia el maderismo, como también lo hiciera el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, quien también pasa a mejor vida.

Al presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, le habían señalado como asociado al mandatario, esto por dejarse cortejar con reconocimientos interesados y artificiosos. Pero los guiños en política no son lo que parecen, menos en quien busca reelección. Son devastadoras las conclusiones de la CNDH en la investigación de la muerte del menor en el desalojo por la fuerza pública de la autopista Puebla-Atlixco. En el control de daños por el incidente, el gobernador comprometió todo, incluso el prestigio de un procurador reconocido y respetado en su medio, Víctor Antonio Carrancá. Se mintió y se inventaron responsables. Pésima respuesta. Moreno Valle sabe quién de los suyos lo embarcó en la desastrosa aventura. Su credibilidad se ha colapsado. Ahora pretende que el PAN le otorgue fuero al postularlo candidato a diputado para regresar al cargo una vez que concluyan los comicios. Se sabe muerto, pero también vulnerable por el uso faccioso que él mismo ha dado a la justicia penal.

Marcelo Ebrard, al igual que Moreno Valle, debe estar actualizando el inventario de amigos. Los mismos que ayer adulaban y aplaudían son los que ahora condenan y reclaman. La Línea 12 del Metro es un monumento a la incompetencia y posiblemente también a la corrupción. El futuro del ex jefe de Gobierno es lo de menos, tampoco debe importar el lugar en las encuestas de Miguel Ángel Mancera, el hecho es que una de las obras más costosas e importantes en el país, simplemente no opera porque no está en condiciones de hacerlo con un importante perjuicio patrimonial y afectación a cientos de miles de usuarios. Ebrard exige explicaciones cuando es él quien debe ofrecerlas. Reta a debatir a su sucesor, cuando su lugar es la barandilla del ministerio público para así deslindar responsabilidades. Los mismos del partido Movimiento Ciudadano estarán revisando qué hacer con él.

Saldos de los nuevos tiempos. Figuras antes en la cúspide, ahora en la desgracia o próximos a ésta. La inteligencia no basta cuando se ve superada por la soberbia; les inhibe entender sus fragilidades y los límites o cuidados a los que obliga el oficio de la política.

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