Juego de espejos

Ajuste de cuentas

El PAN es el que más avanzará. Esto no se deriva de las encuestas de intención de voto nacionales por partido, sino de la dinámica de cada una de las elecciones locales y del ambiente de opinión. La chica no estaría en Nuevo León, sino en Michoacán, donde Luisa María Calderón lleva ventaja sobre Silvano Aureoles.

Las campañas locales inician. De hecho éstas empiezan cuando los partidos definen candidatos no cuando la ley dice. Los resultados de junio son inciertos; precisamente para eso son las campañas, acrecentar ventaja para quien así inicia o remontar marcador adverso. Son muchos los casos de grandes delanteras que se han perdido; ejemplos, la de Javier López Zavala en Puebla en 2010 o la de Aristóteles Sandoval en Jalisco en 2012; aquél perdió por diez puntos, éste ganó por estrecha diferencia frente a Enrique Alfaro.

El PAN es el que más avanzará. Esto no se deriva de las encuestas de intención de voto nacionales por partido, sino de la dinámica de cada una de las elecciones locales y del ambiente de opinión. La chica no estaría en Nuevo León (el PAN está herido de muerte por sus vínculos con empresarios de fortuna cuasidelictiva, su objetivo es mantener el control de la alcaldía de Monterrey, los antecedentes del candidato lo revelan), sino en Michoacán, allí Luisa María Calderón lleva ventaja sobre Silvano Aureoles, en parte, un efecto de la candidata de Morena, María de la Luz Núñez Ramos.

Sorpresivos los resultados de la encuesta de la elección de gobernador en Nuevo León elaborada y publicada por El Norte. La diferencia respecto a otros estudios tiene su explicación en la boleta electoral empleada por el medio para encuestar. La realidad es que la candidata del PRI, Ivonne Álvarez, inicia con ventaja sobre sus adversarios. La fragmentación del voto opositor contribuye a tal diferencia. Movimiento Ciudadano postuló al ex gobernador, ex secretario de Energía y empresario Fernando Elizondo; sus números de inicio lo ubican en el cuarto sitio y las encuestas sin boleta presentan al candidato Jaime Ramírez en el segundo sitio de la intención de voto.

Sin Michoacán el PRD podría irse en blanco. En Guerrero se alejan las posibilidades de triunfo por la división de la izquierda. Esto le ofrece ventaja al candidato del PRI, Héctor Astudillo. Sin embargo, en ambas entidades el reto es que los comicios puedan desarrollarse con normalidad. En Michoacán se vislumbran mejores condiciones, incluso respecto a las que se presentaron en 2011, mérito de la exitosa estrategia del secretario Osorio Chong. En ambos estados sería muy aleccionador el acuerdo de los partidos y candidatos para desahogar la elección en un marco de civilidad, para así alentar la participación e inhibir a los factores que conspiran contra los comicios; para los candidatos el desafío es ganar y construir las condiciones para gobernar con legitimidad.

En Sonora las cosas cambian, la ventaja amplia del PAN se diluye y pasa a la condición de muy competido. Todo un caso, de ser cierto, que la unidad de inteligencia financiera de la Secretaría de Hacienda haya filtrado a José de Córdova del diario Wall Street Journal una supuesta investigación sobre el gobernador Guillermo Padrés y familia. Las instituciones del Estado para combatir el lavado de dinero y al crimen organizado no pueden ser empleadas en la puja por los votos. La pasividad de Madero despierta sospecha, da para pensar que su deseo es desgastar al gobernador de Sonora, como ha ocurrido con el de Puebla.

De cualquier manera, la circunstancia del país perfila como ganadores al PAN y a Morena, el primero porque tiene poco, el segundo porque parte de cero. Pierden quienes más tienen, PRD y PRI, los que verán mermada su presencia en la Cámara de Diputados, en alcaldías y gobiernos locales. Lo más relevante es que a partir de junio se conformará un nuevo equilibrio político en el país y en los partidos. En el PAN se ubica Madero como el candidato presidencial indisputado; en el PRI dependerá de los resultados en Nuevo León, Sonora y Estado de México, las malas cuentas afectarán al equipo gobernante, pero la tradición presidencialista no impedirá el voto definitorio de Peña Nieto para la determinación de la candidatura. El PRD dependerá de lo que ocurra en el DF; de ser satisfactorio el desenlace, Mancera sería la figura hacia 2018. Morena ratificaría a López Obrador y Movimiento Ciudadano a Enrique Alfaro, si es que no le da a éste por el desquite en la gubernatura de Jalisco y a Dante Delgado por volver a postular a AMLO.

En el ajuste de cuentas el juego de nombres allí no concluye. La legislación abrió la puerta a las candidaturas independientes. No es difícil que el mismo día de la elección, después de conocer los resultados, cuando tres o cuatro partidos pierdan registro y se muestre la ausencia de mayoría gobernante, como lo hiciera Vicente Fox en 1997, algún personaje de la política o fuera de ésta anunciara su decisión de buscar la Presidencia de la República a costa del desprestigio de los partidos, el descrédito de los gobernantes, del INE y de los políticos convencionales.

fberruetop@gmail.com

Twitter: @berrueto