Trayectos

19 de septiembre, otra vez

Horror, miedo e incredulidad, era otro 19 de Septiembre, ya lo había olvidado o eso pensé.

De pronto el pasado y el presente se hicieron uno y un cúmulo de llanto se agolpó, mis amados seres queridos ya no estaban, pensé que tenía que irme a transmitir a canal 13, que tenía que hablar a la casa de mis hermanos Juan, Javier, Gerardo y Toño ¿estaban bien? Me esperaba mucho quehacer en mi casa de trabajo el Canal 13.

Aquel día mi madre me abrazaba y decía "híncate hija esto es un terremoto" y lo fue, gracias a ella pude ser lo que fui, cuidaba de mi y mi hijita.

Y de pronto la realidad era 2017: otro 19 de septiembre pero ahora yo estaba sola.

Me puse escuchar la radio, no había luz y recordé como siendo Directora de Información de los Estados ahí en el Ajusco luché por conseguir comunicación con todas las entidades; no era posible, Joaquín López Dórigase encabronaba, las imágenes empezaron a llegar gracias a los pilotos de Aeroméxico y Mexicana de Aviación que traían los casettescon las imágenes de la devastación en el interior del país.

Otra vez, a saber, de edificios desplomados, de gente muriendo, de gente herida, de gente atrapada.

Llegó la luz y pude ver las imágenes, me estremecí nuevamente, el pueblo, el ciudadano, el fraterno saliendo a las calles para poder ayudar en lo que fuera, los "milleniums" pasaron de lo virtual a lo real en un minuto, otra vez las mujeres y hombres codo a codo llevando víveres, dando agua y los edificios como acordeones de papel ¿qué no habíamos aprendido del 85?

Edificios de esos años y algunos nuevos se derrumbaron y otros serán derribados por fallas en sus estructuras.

Y la confusión, los rumores.

Una extraña entrevista en Canal 2 con Carlos Loret de Mola realizada en el colegio "Enrique Rébsamen" donde una mujer, que creo no se identificó ante la reportera, exigía que salieran los marinos, que para nada los querían, que en el 85 no estaban y no los necesitaban, y de ahí rumores y más rumores de una niña que nunca existió, y entonces el gobierno tomó el control, autoridades aclarando, explicando y mientras, las redes sociales transmitiendo información buena y mala, exacta e inexacta, bondadosa y maliciosa.

El pueblo de México se volvió a unir, qué lastima que sea ante una tragedia.

Ahora aunque no lo crean viene la peor parte, viene el que las autoridades se echen la culpa unas a otras, viene la incertidumbre de los que perdieron todo para recuperar algo, viene la burocracia esa con la que se batalla todos los días, esa la obstinada en hacer las cosas muy lentas.

Debemos levantar el puño, ahora no para hacer silencio, sino para señalar lo que se deba señalar, exigir lo que se deba de exigir y las redes sociales, en lo posible, checar sus fuentes, no dejarse llevar, al contrario, ayudar y coadyuvar, mantener el puño en alto, siempre en alto para que la nación sobreviva y viva mejor.

19 de septiembre, otra vez: reconstruyamos los pueblos y ciudades pero también nuestra alma y espíritu.

Volvamos a creer.