Trayectos

Todo pasa, todo queda

Este 2013 trajo consigo grandes cambios y propuestas en el ámbito político, económico y social para nuestra nación. Las grandes Reformas que durante años necesitaba nuestro país, hoy son una realidad. Nuevas leyes se han aprobado y empiezan tomar cauce, los alcances y beneficios llevarán su tiempo, muchas todavía inconclusas y en pleno debate. La mesa está puesta. No hay vuelta atrás. Como cada año, hay cosas que inician y otras que concluyen, unas pasan y otras se quedan, y como decía Antonio Machado, "al andar se hace camino". En este escenario, vislumbro una ley, una ley no escrita, una ley viva, la "ley del péndulo", una suerte de acierto y error, un vaivén lento, con ritmo, ese tic tac de la vida, ese que llamamos tiempo. Justo viajando en el tiempo, me recuerdo niña en éstas épocas decembrinas, donde por primera vez trabajé con un micrófono, pero no como ahora, sino detrás de un mostrador de un centro comercial anunciando ofertas, con niños u objetos extraviados, llamando al personal a la caja número 5. Así empecé esta larga carrera. Recuerdo que los dueños de dicha empresa eran españoles, una hostia de pesados y "conquistadores". Sufrí por primera vez acoso sexual y discriminación, me catalogaron de soberbia, esto por una respuesta que les di, cuando viví una injusticia. Muy jovencita también trabajé para unos estadounidenses, dueños de una fábrica de galletas, también hubo discriminación y acoso, desde ese momento decidí no trabajar más para extranjeros. La diferencia es clara, mientras en Estados Unidos ganan 8 dólares por hora, por ejemplo en Wall Mart, aquí el salario mínimo es ínfimo. Llegué temprano como cantante a las andadas del canto, salté rápido a la radio y a la televisión, a los medios de comunicación que han y serán mi vida. He formado a decenas de comunicadores, en un principio como Gerente de Información Nacional del extinto (y vendido) Imevisión, ahí todos mis corresponsables se quejaban del centralismo, mucho ha cambiado desde entonces. En mi paso por oficinas de comunicación social y como funcionaria en los tres niveles de gobierno durante más de 30 años he aprendido mucho, la lección más importante: cumplir y ser responsable. Estoy satisfecha. Este 2013 marca un hito en materia política en México, las Reformas Educativa, Energética, Hacendaria, Transparencia y la Política darán pié a un nuevo México, o al menos así quisiera verlo. Hechos internacionales como la muerte de Nelson Mandela y Hugo Chávez; la renuncia de Benedicto XVI y la unción del primer Papa latinoamericano Jorge Mario Bergoglio, Francisco I; la consolidación de Estados Unidos como potencia energética; la reelección de Angela Merkel y Michelle Bachelet; que Teherán se sentó a negociar con Estados Unidos por primera vez en 34 años y que China eligió a un nuevo líder y encarceló a otro; la volatilidad económica mundial, el ocaso, ejemplo y resistencia en España y más. Las manecillas siguen corriendo, el péndulo va y viene, el tiempo no se detiene. Ya no soy aquella niña tras el micrófono, ahí empecé a crecer en todo sentido, a hacerme cargo de mis errores y aciertos, ahí encontré eso que llaman madurez, misma que les pido, o mejor aún, les exijo a nuestros gobernantes, a nuestros legisladores, a los empresarios y hombres del dinero, a los líderes nacionales e internacionales: madurez, responsabilidad, compromiso, valentía, no más corrupción, "palabra de hombre". *Esta es mi última columna del año, les deseo paz, salud, dicha y felicidad a mi queridos lectores y que 2014 sea mejor para todas, para todos.