Trayectos

Para eso me gustabas

Pues bien, si no estuviera yo bien parada en lo que sé que es mi nación llamada México, informativamente, diría que vivo en una ciudad de los Estados Unidos de Norteamérica. Tengo el vicio de devorar información, fundamentalmente política y lo hago a través de los periódicos, la televisión, la radio y las redes sociales.

Entiendo la trascendencia histórica de la llegada de un exitoso empresario a la Casa Blanca, pero de cada 10 notas que leo o escucho, ocho, por lo menos, son sobre este singular personaje de apellido Trump, y esto ocurre también a nivel internacional ¿Por qué tantos millones de personas, incluidos los norteamericanos, le temen a este hombre? Porque por primera vez, y para mi regocijo, pareciera que sí tenemos memoria, pues ha habido otros dictadores que han causado daño a sus naciones, así pues, llegó este narcisista al poder, olvidando que cada tuit que él escribe afecta a una nación.

En el programa gringo "Saturday Night Live", hicieron una parodia interesante, Trump tomaría el poder el 20 de enero, pero Mike Pence (su vicepresidente) lo haría hasta el 20 de febrero; esto no es tan poca cosa, si bien es un programa televisivo cómico, tiene una gran influencia en las audiencias estadounidenses, el pueblo de Estados Unidos se dividió, no entre ricos y pobres, sino se convirtió en una plutocracia.

Decía el escritor Mario Puzzo, "detrás de una gran fortuna, hay un gran crimen". Y no digo que los pobrecitos sean buenos y los ricos sean malos, ya fuimos testigos de los que "los pobrecitos de nuestro país" pueden hacer en mal de sus congéneres, pero quisiera reiterar, a las autoridades mexicanas con los cambios que han hecho en la Secretaría de Relaciones Exteriores, etcétera, que con este hombre no se puede tratar.

Este individuo está enfermo, quiere cumplir todo lo que prometió en campaña y eso, hasta para él, será imposible. Veo, escucho y leo algunas estrategias para palear sus discursos anti-mexicanistas, anti-chinos, anti-europeos, anti-koreanos los va a llevar a cabo en la medida de lo posible. ¿Cuál sería nuestra mejor estrategia? ¡Autosuficiencia alimentaria, sin duda!

Y señor presidente Enrique Peña Nieto, alguna vez le recomendé que despidiera usted a quien le había aconsejado invitar a nuestro a país a Donal Trump, se lo sigo recomendando, una cosa es pragmatismo y otra es dignidad, o ¿cómo quiere usted pasar a la historia? Y a ti Donald Trump, desde que vi uno de tus programas o reality show "El Aprendiz", me gustaste para payaso, y sí para eso me gustabas... perdón a los payasos.