Trayectos

El futuro de Guerrero, Aguirre y del país

La desaparición de poderes en un Estado de la República es una figura que prevé la Constitución Política de nuestro país. Hace 39 años que no se aplica, el último caso se registró en Hidalgo.

Hoy martes, la Comisión de Gobernación del Senado de la República debatirá la desaparición de poderes en Guerrero, planteada por el Partido Acción Nacional. ¿Qué pasaría? Bien, pues revocar el mandato del gobernador Ángel Aguirre, que se disuelva el Congreso local y también el Poder Judicial. Hay voces que apoyan, otras que no, dicho acontecimiento histórico.

Considero que de facto, al hacerlo, no aparecerán los 43 normalistas de Ayotzinapa, Iguala y, mucho menos regresará la paz y tranquilidad a ese estado. Guerrero es un polvorín que en cualquier momento podría explotar, con graves consecuencias para el país. Hay que tomar medidas urgentes.

Hasta hoy existen 22 policías detenidos de Iguala, 14 de Cocula y 17 integrantes del grupo llamado Guerreros Unidos. Es evidente que ahora estamos frente a una crisis política y que mentes perversas y criminales intentan crear un clima de ingobernabilidad no solo en Guerrero, también en el Estado de México, Michoacán, Oaxaca y el propio Distrito Federal.

Grupos radicales del ERPI, EPR, normalistas de varios Estados y de la agrupación política Morena secuestran, roban y destruyen instalaciones públicas y es justo el momento para demostrar las habilidades y estrategias del poder mismo del Estado.

Hacer política es prever y anticipar, pero también lo es accionar, ejecutar y realizar tiros de precisión con la ley en mano. No hay que dejar crecer a los que le apuestan a la desestabilización política y social, a esos que les encanta el encono y a la zozobra, hay que dar con los agitadores a sueldo, con los profesionales de la violencia y la inestabilidad. Las fuerzas anti sistémicas están articuladas.

En Guerrero tal parece que la consigna es desaparecer todo, a los seres humanos, en este caso estudiantes normalistas, a los políticos estatales y municipales y la imagen de un puerto que es emblemático en el mundo entero. La desaparición de poderes es oportunista por parte del PAN en víspera de los comicios del 2015.

Es curioso, por decir lo menos, que Santiago Creel anuncie la alianza entre su partido y el PRD en varias entidades, incluyendo Guerrero, Nuevo León, Colima, Querétaro y Baja California Sur, todo ello en medio de esta vorágine política y social.

El Gobierno Federal debe echar mano de sus mejores mentes, de sus hombres, para resolver y dar con los culpables de tanta atrocidad y muertes, JUSTICIA para todos.

El otro escenario que enfrentaría Aguirre, como muchos lo piden, incluso de su partido, es su renuncia. Es aceptable siempre que pague por los hechos. La omisión es peor que un delito. Si se da, su sucesor sería un familiar del recién destituido secretario de Salud; la mafia y el nepotismo en todo su esplendor.

El gobierno federal tiene la solución en sus manos. Guerrero se presenta como un gran ejemplo, para, de una vez por todas, terminar con los "feudos" gubernamentales y municipales. Y también para que el crimen organizado sea disuelto a mano dura, sin miramientos. Mientras esto sucede, Aguirre ya nunca será el mismo, pero Guerrero y el país todo, sí podrán salvarse.