Trayectos

Los desaparecidos

Retomo el fragmento: "Sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente, que la reseca muerte no me encuentre vacío y solo sin haber hecho lo suficiente" del cantautor León Gieco.

No debe haber peor sufrimiento que el saber que se llevaron a un ser querido en contra de su voluntad y cuyo paradero se desconoce; mientras que la frustración, tristeza, miedo y odio impera en las familias que siguen en pie de lucha para recuperar una parte de ellas.

¿Qué pasó con las muertas de Ciudad Juárez?, ¿Dónde están los 43 normalistas de Ayotzinapa?, ¿A quiénes pertenecen los cuerpos encontrados en las cientos de fosas clandestinas?, ¿Dónde están los niños que desaparecen diariamente?

No podemos ser apáticos ante la denuncia de madres y padres que exigen la inferencia de las autoridades que no adoptan medidas oportunas ni exhaustas para buscar a las víctimas o investigar lo sucedido. Aunque tampoco hay que negar que hay casos en los que se han tomado medidas básicas de investigación que son cruciales para encontrar a personas desaparecidas como alerta AMBER o investigaciones especializadas por la PGR.

Los desaparecidos son seres que claman ser encontrados ante los esfuerzos ineficientes y en algunos casos inexistentes para algunas autoridades. Sin duda no sólo se trunca la vida de las víctimas sino también de los familiares que anulan los demás aspectos de su vida, sin dejar de lado el alto costo económico y emocional que pagan al buscar a sus desaparecidos, una tarea interminable que no piensan abandonar hasta saber las causas y que se haga justicia.

¿Qué te duele México? Me viene a la mente otro fragmento: "Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando. Tantas veces me borraron, tantas desaparecí, a mi propio entierro fui, solo y llorando", de María Elena Walsg.

Un nuevo caso nos hace reflexionar sobre las desapariciones e injusticia en México, fue el 11 de enero cuando José Benítez de la O, de 24 años; Alfredo González Díaz, de 25; Marco Arturo Sánchez, de 27; Bernardo Benítez Arroniz, de 25, y Susana T. G., de 16 años, regresaban a su casa a bordo de un automóvil y fueron detenidos por policías estatales, de acuerdo a declaraciones y a videos de cámaras de seguridad de la zona, los policías los escoltaron.

Han pasado 23 días de la desaparición de los 5 jóvenes en Tierra Blanca, Veracruz; hasta el momento no se sabe su paradero, esa fue la última ocasión en que se supo de ellos.

Al parecer elementos de la Gendarmería Nacional y de la Fiscalía General del Estado de Veracruz tienen información, indicios y circunstancias del paradero de los 5 jóvenes, sin embargo seguirán en resguardo hasta que sean evaluadas, de conformidad con el marco legal.

Si los padres dicen que sus hijos son tranquilos, hay que creerles. No importa si una persona se porta bien o mal, no hay excusa que valga para aceptar que en México sigan desapareciendo personas. ¿Dónde van los desaparecidos?