Trayectos

La cultura y el tejido social

Recientemente la Secretaría de Cultura del Gobierno Federal, signó un convenio de colaboración con la Comisión Nacional de Seguridad a fin de efectuar actividades artísticas en 22 Centros Federales de Readaptación Social, como parte de una política cultural con sentido social. El acuerdo establece la realización de talleres de lectura, narrativa y poesía, puestas en escena, conciertos y concursos de música, exposiciones y artes visuales, entre otras. Celebro con grandeza la realización de este tipo de acuerdos y la promoción por llevar actividades de arte y cultura a segmentos de la población en condiciones distintas aunque pienso que aún hay mucho camino que recorrer.

Si bien es cierto que hoy en día la cultura llega a un mayor número de personas, hacen falta una cantidad mayor de acciones en donde niños y jóvenes sean los principales receptores y beneficiarios. Un ejemplo de ello es México, Cultura para la Armonía, un programa social que propone posicionar al arte y la cultura como herramientas para la reconstitución del tejido social y el desarrollo humano, en pro de resolver algunas de las problemáticas sociales de nuestro país. La creación de nuevas agrupaciones musicales infantiles y juveniles, la implementación de concursos, convocatorias, más escuelas de enseñanza artística y el acercamiento de una oferta cultural a través de espacios en el olvido y con poco presupuesto como las Fabricas de Artes y Oficios mejor conocidos como FAROS, es una buena inversión.

Recientemente encontré en internet una convocatoria que me hizo reflexionar si la cultura es responsabilidad sólo de un ente, para mí la respuesta es no, la cultura es un compromiso de todos, no debe privatizarse ni ser mirada como bandera de discurso partidista, su promoción y difusión no debe ser exclusiva de instancias de gobierno; artistas, promotores, creadores culturales y empresas privadas que se ostenten como socialmente responsables, deben implementar la realización de actividades cuyo eje rector sea la cultura.

La popular sopa "Maruchan" propone a jóvenes participar en el concurso nacional SopArt que invita a presentar obras de arte utilizando elementos de reciclaje. Esta pelicular convocatoria con ejemplo de intervención privada, es una muestra de cómo si es posible promover la cultura a través de empresas cuyo eje de acción es totalmente distinto. En su edición 2017 y bajo el eslogan Alimenta tu creatividad, el concurso invita a los "sopartistas" a presentar una obra de arte que retome los materiales de envasado de la popular sopa y los combine a través de su creatividad, con interpretaciones artísticas para transmitir un mensaje y fomentar la integración social. Las piezas que sean ganadoras además de atractivos premios, serán exhibidas en el Museo de Arte Popular de la Ciudad de México. Es a través de la cultura en como se puede recuperar espacios en la sociedad, que permitan un mejor desarrollo para la población.