Trayectos

Unidad

A estas alturas me pregunto ¿Para qué escribir? ¿A quién le estoy hablando? ¿Quién me está leyendo? ¿Qué sentido tienen estas letras? Decía García Márquez que él "escribía para que lo quisieran", y yo pienso que uno escribe para no morir, que uno escribe para sentirse vivo.

En estos momentos quisiera que en un acto de magia me escucharan y me sintieran 120 millones de mexicanos y decirles ¡hagamos un pacto!, no con las élites del poder, sino con nosotros mismos, con nuestra conciencia abierta, y que juntos pensemos ¿cómo queremos que sea nuestro futuro?

Vi por televisión hace poco un reportaje sobre el holocausto en Alemania, en donde insertaron un discurso de Adolf Hitler, ahí, él grita "acabemos con los partidos políticos", me cimbró por las voces que ahora escucho; la democracia es en nuestro país y en estos momentos muy cuestionable.

Qué peligroso, no caigamos en tentaciones "anárquicas", esta "democracia endeble" es hasta ahora el mejor sistema de gobierno en el mundo, lo creamos o no; hay que depurar sus principios y sus cuadros y ellos, los partidos políticos, tienen que hacerlo si es que quieren sobrevivir.

El sistema judicial tiene que revalorarse al igual que el Ejecutivo y pienso en cada municipio, en sus regidores y síndicos, en los Gobernadores. "Estoy cansada", si, quizá algo, pero no me puedo quedar inmóvil, tengo muchas razones para vencer este hartazgo y cansancio, y creo que millones de mexicanos así estamos.

Son años de dolor y miseria, pero también de esperanza y renovación. El caso de Iguala, Guerrero, quedará marcado con sangre en la reciente historia de nuestro país, pero lejos está del México 68. No hay elementos para calificarlo, como lo han hecho algunos "analistas", de crimen de Estado. Iguala, Guerrero es un foco rojo, sí, y los hay en otras entidades.

Gobernar es prevenir, anticipar hechos violentos, hacer uso de los departamentos de inteligencia. Gobernar es obtener prosperidad para los pueblos, elevar los niveles educativos y económicos. Gobernar es hacerlo con honestidad, pues es un privilegio y una gran responsabilidad. Gobernar y aplicar políticas de Estado es trabajar por la salud pública, en todo sentido, de la ciudadanía.

Solamente mentes enfermas pudieron perpetrar un asesinato como el Ayotzinapa, en Iguala Guerrero. Parte de la sociedad está enferma, muy enferma, los síntomas: ira, hambre, odio, injusticia, insatisfacción... ¿Por qué los mataron?, es un clamor ciudadano. Espero nos den una respuesta creíble, aunque nos duela.

Manifestarse es un derecho, pero hay que hacerlo por convicción y por razones ideológicas, nunca por "contrato de líderes perversos", nunca por dinero fácil. Marchar por un deseo, un ideal personal o de grupo, nunca por "utilizar y manipular con el dolor ajeno".

Aquellos que tengan algo que manifestar con justa causa, háganlo de frente, sin máscaras, sin violencia, sin actos vandálicos. Más que nunca necesitamos de una sociedad unida; considero que esa es la mejor arma contra los criminales y los funcionarios ineficientes y corruptos.

¿Qué podemos hacer con tanta ignorancia y perversidad? Unidad, el poder de uno, el poder de ti, que me lees.