Trayectos

Prueba de fuego y... agua

La primera prueba para las reformas legislativas está a la vista, los graves incidentes en dos ríos de México ponen a prueba lo que hará el gobierno de Enrique Peña Nieto en estos delitos ecológicos. Si estos "descuidos" son producto de empresas mexicanas que debieran amar nuestro suelo ¿qué pasará con las empresas nacionales e internacionales a las que sólo les importarán las utilidades?

En el primer caso hablamos de la emergencia que viven más de 30 mil sonorenses por el derrame de contaminantes por parte del Grupo México del que su dueño es el tercer hombre más rico del país, Germán Larrea, cuya empresa minera tiene una imagen negativa por la explosión de una mina de carbón y una larga huelga en un importante yacimiento.

Muy poco se sabe de Larrea, cuya compañía aspira a recuperar su lugar entre los tres mayores productores de cobre en el mundo, aunque la mayoría de los mexicanos jamás ha escuchado su nombre y las fotografías públicas son escasas.

El sindicato nacional de mineros culpa a Larrea por la huelga de tres años que mantuvo parada a la mina de cobre Cananea y la muerte de 65 trabajadores en la explosión de otra mina en 2006. Para colmo, la administración que encabeza el panista Guillermo Padrés, difundió comentarios de diversos alcaldes, en los que se critica la labor del gobierno federal. En algunos casos se asegura que la Federación omitió responsabilidades o violó acuerdos.

A través de funcionarios de primer nivel, el gobierno estatal trata de convencer a la población de que gran parte del caos que vive el río se debe a la indiferencia y omisión de los delegados federales de Sagarpa, Conagua, Profepa y Sedesol. Y para rematar el coordinador nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Luis Felipe Puente reiteró que el Río Sonora "está enfermo" y como tal, diariamente deben tomársele pruebas y determinar su estado de salud. -No señor Puente, no está enfermo, lo contaminaron y alguien debe pagar, según lo dicte la ley, por este crimen-.

Por otro lado Pemex no se queda atrás. La paraestatal no informó a tiempo del derrame de petróleo en un río de Cadereyta, Nuevo León, con consecuencias todavía por conocer. La Cámara de Diputados aprobó la integración de la comisión especial que dará seguimiento a los derrames de líquidos tóxicos, esperaremos los resultados.

Por su parte, el secretario de Energía, Pedro Joaquín Codwell, declaró que empresas mexicanas ya están interesadas en participar en la industria petrolera, una de ellas se trata de Carso, cuyo dueño es el hombre más rico del país, quien no pudo hacer bien la Línea 12 del metro ¿y pretenden perforar?

Igualmente Pemex anunció que perforará dos pozos en la Ciudad de México, a una profundidad de dos kilómetros para confirmar la existencia de un acuífero con agua potable, que sería una nueva fuente de abastecimiento para la ciudad, alterna a la externa que dará a conocer la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para hacer frente a la crisis que hay en la capital.

Los estudios del acuífero profundo del Distrito Federal son realizados por el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, la Conagua, los institutos de Geología e Ingeniería de la UNAM, así como por Pemex, que aportará la tecnología para la perforación de los pozos, inusuales en la exploración y captación de agua potable.