Trayectos

“Perdón no pido, ni piedad te imploro”

Señor presidente Enrique Peña Nieto, no tiene por qué ofrecerme disculpas, yo voté por usted, pídaselas a millones de mexicanos y mexicanas en situación de pobreza extrema y a todos los compromisos que firmó y no ha cumplido. Yo aún puedo resistir, pero me temo caer en la desilusión y el desaliento, uno de los más terribles flagelos de una sociedad que confió en usted.

Sigo pensando en su disculpa ofrecida, el pasado viernes: "Estoy consciente y reconozco que estos acontecimientos dieron lugar a interpretaciones que lastimaron e incluso indignaron a muchos mexicanos, y a todos ellos le ofrezco una sincera disculpa", respecto a la compra y venta de las propiedades en Las Lomas en el Distrito Federal, Ixtapan de la Sal y Malinalco en el Estado de México, las cuales se relacionan con un presunto conflicto de intereses con la constructora Higa.

Me puede decir que la investigación realizada por la Secretaría de la Función Pública, que estuvo a cargo de Virgilio Andrade, muestra que ni su esposa, Angelica Rivera, ni el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, no incurrieron en ningún conflicto de interés.

Sin embargo, ya no es necesario porque la ciudadanía ya no cree en nada, ni en las explicaciones de la función pública, ni el caso Narvarte, ni en la fuga del "Chapo", ni en las desapariciones forzadas.

Como lo dijo el filósofo alemán, Friedrich Nietzshe: "Lo que me anonada no es que me hayas mentido, es que en los sucesivo no podré creerte" porque "la mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relevantemente vano".

Desde luego alabo su interés por poner en marcha los mecanismos de transparencia, rendición de cuentas, junto con el Sistema Nacional Anticorrupción, pero ya se perdió la confianza; usted lo dijo en la entrevista que dio en el programa "Conversaciones a fondo", el tema de la corrupción, lamentablemente, es un cáncer social. ¿Realmente cree que es cultural, social o se deriva del sistema político?

Usted puede estar "plenamente convencido que en el México actual la conducta del Presidente como jefe del Estado y la de todos los que tenemos el privilegio de servir a los mexicanos, además de apegada derecho, debe ser tal que nuestras acciones no generen desconfianza entre la población"; sin embargo, señor presidente Enrique Peña Nieto, ya hay un deterioro en la credibilidad institucional.

Tal y como usted dijo: "no vamos a recuperar la confianza con discursos. Solo la vamos a recuperar con acciones concretas", y es ahí donde me confundo porque cuando usted llegó el dólar estaba en 12.98 pesos y ahora la cotización ya rebasó los 17 pesos, lo cual está generando nerviosismo en la sociedad mexicana." Y ya siendo muchos, parió mi abuela" Ahora nos amanecemos con un quiebre de las bolsas del mundo, un lunes negro ¿Cómo y para qué debo confiar? ¿Cómo recuperarnos?