Trayectos

¿Libertad o dependencia?

Conocí a la mariguana en casa de la que fuera mi mejor amiga; hace ya tantos años que se pierde en la neblina de los recuerdos. La fume por primera y última vez, pues me pareció horrible esa sensación de cámara lenta. Para mi fortuna no me hice esclava de esa sustancia, en cambio sí me atrapó el tabaco, por el que en algunas ocasiones he sido capaz de salir de madrugada para conseguirlo.

Sin duda, el miércoles cuatro de noviembre fue histórico, gracias al amparo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación otorgó a Josefina Ricaño de Nava, Juan Francisco Torres Landa, Pablo Girault y Armando Santacruz, quienes interpusieron este amparo después de que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) les negó un permiso para producir mariguana para autoconsumo con fines recreativos.

Estas personas son integrantes de la Organización México Unido contra la Delincuencia, y fundaron la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante, para reducir los índices delictivos y de violencia desde una política de drogas distinta.

Así que ahora que se abre el debate sobre la despenalización de la mariguana, me congratulo. Es momento de preguntarnos: ¿La legalización de la mariguana disminuye la violencia?

No olvidemos que 60 por ciento de las personas presas en México tienen sentencia por delitos contra la salud, de los cuales 58 por ciento fueron condenadas por el tráfico de mariguana. Además, la ONU señala que en México más del uno por ciento de la población entre 12 y 65 años la consume.

Hace años escribí en esta columna algo que escuché de gente inteligente y con mirada prospectiva, "la mariguana que se venda en los supermercados, la cocaína con receta en las farmacias y la heroína en los hospitales".

La libertad del ser humano inherente a los derechos humanos es un asunto de muchas aristas en cuanto al consumo de estupefacientes, pues si bien nos permite hacer de nuestro cuerpo lo que nuestra decisión señale, nos hace esclavos de nuestros hábitos.

A todos estos temas de despenalización o dejar las políticas prohibicionistas fueron iniciadas por el presidente Richard Nixon al regreso de las tropas en Vietnam. Los soldados llegaron acostumbrados a todo tipo de drogas. Obama ha marcado ya la postura de hablar de la prevención para no caer en estas sustancias, y la despenalización de su consumo.

Después de la posición de la Suprema Corte de Justicia, México tiene la obligación de promover campañas inteligentes y preventivas, nada que ver con enlazarlo a la delincuencia o al crimen organizado, sino mostrar ejemplos de lo que puede traer el consumo de la mariguana, ya sabremos, si es que estamos bien informados, si la consumimos o no. Esa es la libertad.

El tema sigue y seguirá abierto por años.